Tras el acuerdo entre la Secretaría de Educación y la Universidad de Buenos Aires (UBA), el vocero presidencial, Manuel Adorni, negó que haya “discriminación” a otras universidades y reveló que el diálogo con las distintas casas de estudio está abierto. La decisión provocó críticas de las casas de estudios del resto del país.
Asimismo, aclaró que el gobierno mantiene diálogo con todos los rectores y autoridades de las distintas universidades con el objetivo de “ajustar los presupuestos y necesidades a lo que cada uno les pasa”.
“No es lo mismo al UBA con su volumen y su propia dinámica de lo que puede ser alguna otra universidad. Es razonable”, aclaró tras las críticas de un sector de la comunidad a raíz de la decisión de la casa de estudios de suspender la emergencia educativa.
Embed - Conferencia de prensa | 16.05.24
En la misma línea, precisó: “Se conversa con todos. No hay diálogo cortado con ninguna universidad. Ayer se conoció el acuerdo con la UBA y se seguirán conociendo. Se van a ir sorteando las trabas y obstáculos”.
“Siempre planteábamos que el diálogo sigue abierto, pero hay un empecinamiento en decir que cortamos los diálogos y no es así”, cuestionó Adorni al tiempo que desmintió tratos preferencias en las universidades.
Para el vocero del presidente Javier Milei, “no hay ningún tipo de discriminación entre universidades”, sino que "con todas se está terminando de diseñar el ajuste presupuestario porque cada una tiene particularidades que se deben atender de manera individual".
Dura reacción de las universidades del interior al pacto entre el gobierno y la UBA
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que nuclea a 60 universidades públicas del todo el país, emitió un duro comunicado luego de que el gobierno de Javier Milei aprobara aumentos del 270% en los gastos de funcionamiento solo para la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Los rectores y rectoras de universidades del interior del país, donde estudian dos millones de estudiantes, consideraron que “resulta inadmisible y provocador que se actualice el presupuesto solo para una universidad”.
El CIN exigió "un incremento igual" para todas las universidades públicas del país: "No aceptamos que haya estudiantes de primera y segunda".
El propio rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, señaló que "ahora que reconocieron el problema que todas las universidades venimos planteando en su gravedad desde enero, hace falta recordar que el sistema universitario es federal y tiene 60 universidades más que exigimos se otorgue de manera inmediata lo mismo que a la UBA".
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Foto: Leonardo Vincenti / La Capital
En un severo comunicado difundido esta tarde luego de un encuentro de rectores del CIN, que lidera Víctor Moriñigo, responsable de la Universidad Nacional de San Luis, se destacó que “la actualización en un 270% del presupuesto de gastos de funcionamiento y de un 300% para hospitales a la UBA implica el reconocimiento por parte del gobierno nacional de uno de los aspectos del problema -y su grave magnitud- que todo el sistema universitario viene planteando desde enero de este año. Resulta inadmisible y provocador que se reconozca solo para una universidad y no para la totalidad del sistema que reúne a un conjunto de 60 universidades a lo largo y a lo ancho de todo el país, que representan a dos millones de estudiantes de las universidades argentinas”.
El CIN advirtió frente a esta situación de absoluta desventaja en favor de la UBA: “No aceptaremos que existan estudiantes de primera y de segunda. Por lo tanto, habiendo el Gobierno confirmado con sus actos que los recursos están, exigimos inmediatamente una resolución que garantice un incremento igual al otorgado a la UBA para todas las universidades públicas de la Nación”.
Preocupados por la decisión tomada por el Gobierno que, hasta el momento, solo beneficia a la UBA, aunque fue el CIN el impulsor de la marcha en rechazo al recorte presupuestario para la educación universitaria pública nacional del 23 del mes pasado, la entidad que nuclea a 60 universidades de todo el país argumentó: “Con la misma urgencia, seguiremos bregando por paritarias para las y los trabajadores de las universidades que recompongan la pérdida del poder adquisitivo del salario, por el sostenimiento y el fortalecimiento del sistema científico y tecnológico, por la actualización del monto destinado a becas estudiantiles y por la recuperación de las obras de infraestructura hoy paralizadas”.
Indisimulablemente incómodos, los rectores del CIN cerraron su fuerte comunicado advirtiendo el rechazo de “cualquier metodología que promueva la división entre universidades y dentro de las universidades. No convalidaremos ningún intento de división, ni priorizaremos nunca ningún atajo. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) no resigna lo que cree. No es solo un problema de recursos, es también de principios”.