El diputado nacional kirchnerista Carlos Kunkel sostuvo ayer que “sería una
arbitrariedad” que el Vaticano no apruebe el plácet del ex ministro de Justicia Alberto
Iribarne como embajador argentino ante la Santa Sede.
Kunkel destacó que Alberto Iribarne “ha sido católico toda la
vida”, y enfatizó que el gobierno argentino “no está enviando (al Vaticano) a alguien
irritante”.
Una información publicada ayer en un matutino porteño señalaba que el
Vaticano no dará la autorización a Iribarne para que sea embajador, ya que es divorciado.
Al ser consultado sobre esta posibilidad, Kunkel sentenció que
“sería una manifiesta arbitrariedad, porque cuando va el embajador de un país musulmán no le
preguntan cuántas esposas tienen, las relaciones son de Estado a Estado”.
Luego, recordó que el cura Christian Von Wernich, condenado por crímenes
de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, sigue “teniendo estado
sacerdotal e interrumpió sacramentos con delitos atroces”, y entonces resulta “muy
doloroso” que se cuestione a Iribarne por ser divorciado.


























