El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, se entrevistó ayer con los
representantes de las entidades agropecuarias que integran la mesa de enlace a las que les expresó
su apoyo en el pedido de eliminación de las retenciones móviles y hasta avanzó en sugerir que
también debe bajar el porcentaje dispuesto por el gobierno.
Así lo señalaron ayer los representantes rurales en una
conferencia de prensa al término del encuentro al cual los dirigentes calificaron como "inaugural"
en esta etapa de consensos políticos que se propusieron las entidades del campo como objetivos en
esta segunda etapa de la protesta contra la política de retenciones móviles. "Antes actuamos con
las tripas y ahora con el cerebro", dijo el titular de Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo
Buzzi, para explicar la nueva metodología de lucha.
De esta forma, Schiaretti fue la punta de lanza de una
serie de encuentros que las entidades tienen previstos con los mandatarios provinciales a los que
buscan sumar en sus reclamos. El gobernador Hermes Binner ya confirmó que recibirá el jueves a los
dirigentes de las cuatro entidades del campo para analizar la situación.
La de Schiaretti fue una jugada arriesgada, no sólo por
tratarse del primer gobernador que recibe a las entidades sino además por los términos de la
adhesión al reclamo del campo. "El gobierno debe modificar el esquema de retenciones móviles del 11
de marzo, produciendo una baja en éstas, conforme se determine en las negociaciones", ratificó
Schiaretti, quien agregó que "en toda negociación las partes deben resignar posiciones" y en
consecuencia "el campo debe ceder parte de sus planteos y los productores no pueden cortar las
rutas y generar desabastecimiento en las góndolas".
En ese sentido, un parte de prensa de la Gobernación
mediterránea aseguró que el mandatario les pidió a las entidades "levantar el paro" el jueves
15.
Para Schiaretti, las provincias productoras como Córdoba,
Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y Buenos Aires "deben participar, junto al Estado nacional y los
productores, en la elaboración de las políticas de Estado en los segmentos vinculados a sus
economías regionales".
"El gobierno de Córdoba defendió y defenderá al hombre y
mujer de campo. El complejo agroalimentario es el motor de desarrollo de la provincia. La defensa
de los productores no significa oponerse al gobierno nacional ni a la voluntad popular que lo
eligió a través del voto", expresó el gobernador.
La representatividad. Los dirigentes de las entidades consideraron "positivo" el
encuentro mantenido con el gobernador, pero ante el pedido de levantamiento del paro sostuvieron
que por la falta de comunicación con funcionarios de la Nación "no hay ningún motivo para que haya
alguna tregua".
"La reunión ha sido muy positiva y entendemos que el campo
ha recibido un fuerte apoyo", dijo Fernando Gioino, presidente de la Confederación Intercooperativa
Agropecuaria (Coninagro), mientras que el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas
(CRA), Néstor Roulet, fue más allá. En una suerte de discurso "esclarecedor" hacia la población, el
dirigente aseguró: "Les decimos a la gente que haga un reclamo por un país federal", dijo, al
tiempo que Buzzi (FAA) reclamó a los gobiernos provinciales que "trabajen para recuperar la
representatividad institucional".
Esta posición del sector recibió el rechazo de sus pares
como el justicialista gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, quien señaló que los mandatarios
provinciales no son "mediadores" en el conflicto con el sector agropecuario y adelantó que hoy será
recibido en la Casa Rosada para avanzar en los reintegros por flete para los productores de su
provincia.
El chaqueño consideró ayer que lo que arrancó como un
conflicto sectorial pretende convertirse en una causa de todos los argentinos.
En tanto, el gobernador de Tucumán, José Alperovich,
criticó la decisión de algunos de sus pares de dialogar con los dirigentes agropecuarios quienes,
estimó, "están buscando dividirnos" y ratificó que "las negociaciones las lleva el gobierno
nacional".
Scioli se corrió. En tanto, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, desistió
ayer de un encuentro con las entidades del campo, una actitud que mereció el rechazo de los
dirigentes. "Lo de Scioli es una payasada", dijo Buzzi.
En cambio, el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez,
junto a la ministra de Producción, Débora Giorgi, fueron los que recibieron a los representantes de
la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).
Pérez señaló que el gobernador Scioli no estará en la reunión porque "se puede
llegar a desvirtuar el objetivo por demasiada politización del tema".
El dirigente de Carbap Martín Graciarena calificó de
"positiva" la reunión que mantuvieron con funcionarios de la gobernación bonaerense "no sólo por el
tema de las retenciones sino también respecto de muchos otros temas vinculados con el sector
agropecuario".