Santa Fe- El ex agente de inteligencia del D2 de la policía santafesina, Eduardo
Curro Ramos, destacó esta mañana que los desaparecidos durante la última dictadura militar
“ni fueron desaparecidos, ni hubo 30.000” y que son "un invento argentino". Lo hizo
durante la presentación de su libro “Alguien tiene que contar”.
“Es hora de decirles a los argentinos que nos dejen de mentir. El pueblo no le tiene
más confianza al Gobierno. No me mientan cuando me dicen "agrupaciones de Derechos Humanos". No me
mientan cuando me dicen que hubo 30.000 desaparecidos. No hubo ni 30.000 ni fueron desaparecidos.
Si hubo represión quiere decir que hubo presión de las organizaciones guerrilleras de la época. A
una presión le correspondió -por mandato popular (sic)- una represión que el conjunto de la
sociedad argentina intimó a las Fuerzas Armadas para que asumiera el poder e impusiera el
orden”, señaló el ex en declaraciones que reproduce el portal de noticias Notifé.
Cuando se le recordó que el propio ex presidente de facto Jorge Rafael Videla había
reconocido la existencia de desaparecidos, Ramos brindó su particular versión: “Los
desaparecidos son un neologismo. Es un invento argentino…rentable. No hubo desaparecidos
porque me parece una falta de respeto a los que murieron del otro lado decirles desaparecidos, eran
soldados. En esto voy a coincidir con Hebe de Bonafini (Madre de Plaza de Mayo), decirle
desaparecidos era subestimarlos, fueron solados y así debemos reconocerlos”.
Ramos también realizó además una particular “clasificación de desaparecidos”:
“Hay desaparecidos como la doctora Carmen Argibay Molina (actual miembro de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación) que apareció y figuraba como desaparecida. Están los
desaparecidos que están viviendo en el exterior, que están viviendo en otras provincias con
documentos falsos otorgados por la dictadura militar porque fueron traidores en sus organizaciones.
Están los desaparecidos que fueron enterrados en los jardines de las propias casas donde operaban
por la propia organización. Está el desaparecido que se tomó la pastilla de cianuro”, para
luego aclarar: “Hablemos de muertos, no de desaparecidos”, para luego enumerar una
clase más de su particular descripción: “Y está el desaparecido que su propia organización
guerrillera ejecutó, que fueron alrededor de 50, por traidores”.
Por último,
Curro Ramos concluyó esta parte de su extensa conversación con los medios de prensa
locales que “parece que Dios creo el mundo el 24 de marzo de 1976”.
Ramos, además de estar acusado de crímenes de lesa humanidad, es autor de otro libro,
“Los años de plomo”, que según dijo “tuvo gran éxito”.
































