Política

Malestar en el Frente de Todos por la comunicación presidencial

Los últimos anuncios de Fernández ligados a la pandemia dejaron mal parados a los ministros Trotta (Educación) y Vizzotti (Salud)

Lunes 19 de Abril de 2021

El modo en que el presidente Alberto Fernández dio a conocer el miércoles pasado las nuevas medidas restrictivas a la circulación por la pandemia de Covid-19 generaron un gran malestar entre varios funcionarios del oficialismo, que hasta última hora defendieron a capa y espada decisiones contrarias a las que se adoptaron finalmente.

“Esta vez no lo hablé. Trato de hablar siempre. Las medidas anteriores las dialogué, las conversé. Esta medida no la consensué: la tomé yo y me hago cargo yo. Son las fuerzas federales las que harán cumplir esto”, aseguró el jefe del Estado la semana pasada al ser consultado sobre la suspensión de la presencialidad en las clases.

La decisión tomada por el presidente dejó mal parados al ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, y a su par de Salud, Carla Vizzoti, quienes horas antes de que se decidiera frenar las clases presenciales habían asegurado por diversos medios que no estaba probado estadísticamente que la actividad escolar generara más contagios.

De hecho, el ministro de Educación había reafirmado la necesidad de “priorizar la escuela” en el esquema de “presencialidad parcial, alternada, cuidada y con protocolos”, y dicho que la modalidad constituía “un ámbito seguro”, en el contexto del incremento de casos de coronavirus.

Esa misma mañana, Vizzotti ratificó lo expresado por Trotta y sostuvo que las medidas restrictivas debían ser adoptadas por los gobernadores para asegurar que toda decisión fuera focalizada.

Al parecer, con el correr de la jornada, en el gobierno se dieron cuenta de que los mandatarios provinciales no iban a tomar nuevas decisiones restrictivas por su cuenta, por lo que tuvieron que dar marcha atrás con la determinación de esperar a que eso ocurriera.

Un día después del anuncio de las medidas, Fernández aseguró que los alumnos de las escuelas jugaban “a cambiarse el barbijo” entre ellos, por lo que la escuela no era un ámbito seguro para evitar los contagios.

Incluso, en la Casa Rosada varios funcionarios ligados al entorno del primer mandatario comunicaron que eran los gobernadores los que debían tomar medidas, ya que el decreto presidencial los habilitaba a hacerlo, para lo cual iban a contar con “todo el apoyo” de la Nación.

“La suspensión de clases presenciales debería haberse comunicado de otro modo. El problema principal es que las clases generan que aumenten los pasajeros en el transporte público entre 15 y 20 por ciento”, explicaron en Balcarce 50.

Reproches

Además, en el entorno de la vicepresidenta Cristina Kirchner y del titular de la Cámara de Diputados nacional, Sergio Massa, hubo nuevos cuestionamientos a la forma en la que fueron comunicadas las medidas por parte de Fernández.

Aclararon que durante el día de los anuncios, hasta la tarde, “prácticamente ningún ministro” conocía las medidas que Fernández tomaría horas después.

En la oposición también cuestionaron la forma en la que el presidente toma y comunica las medidas. “El decreto anterior no duró ni una semana. Ni siquiera el tiempo mínimo suficiente como para saber si tuvieron o no resultados para bajar los contagios. Es cierto que la pandemia te obliga a tomar decisiones sobre la marcha, pero otra cosa es estar siempre improvisando”, deslizó un funcionario del Gobierno porteño.

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