De la letanía por “Cristina presidenta”, al rol ordenador del frente oficialista – Frente de Todos, o como se llame-, para las elecciones de agosto y octubre, donde los hijos de “la generación diezmada tomen la posta”, Cristina Kirchner ratificó que no será candidata a nada y que se reserva un rol decisivo en la estrategia electoral del frente con centro de gravedad en el peronismo.
“Será difícil, como todas, la Argentina siempre es siempre difícil”, pronosticó sobre el turno electoral de 2023. Para la vicepresidenta se viene una elección de tres tercios, y la clave para el peronismo será ingresar en el balotaje. Durante una larga hora televisiva, en vivo, sin interrupciones, la lideresa de movimiento nacional popular concedió luego de casi seis años una entrevista, en este caso, al periodista Pablo Duggan de la señal C5N. No será candidata, pero será la oradora central del primer acto masivo y con perspectiva electoral el próximo jueves 25, en la mítica Plaza de Mayo.
En un contexto electoral adverso, el oficialismo tendrá a su referente principal fuera de la contienda, aunque crece la expectativa sobre cuál será su orientación respecto de un puñado de candidatos que ya se anuncian, pero que ninguno por sí mismo, en principio, alcanzaría una perfomance competitiva como para asomar con posibilidades ciertas de garantizar la continuidad en la Casa Rosada de un gobierno de cuño peronista.
“Estoy técnicamente en libertad condicional”, expresó Cristina, en referencia a la persecución judicial que la aflige. Y que en ese punto se basa su decisión de no participar en una nueva competencia electoral. La intervención de la Corte Suprema, suspendiendo candidatos y condicionando elecciones en las provincias de Tucumán y San Juan (y no se descarta que también en Formosa y en otras provincias donde el peronismo mantiene un alto predicamento), vino, siempre según la ex presidenta, a condicionar de un modo decisivo el orden democrático de la Argentina.
“Si 72 horas antes de inicio de la veda electoral suspendieron elecciones en esas provincias, ¿cómo voy a favorecer la posibilidad de que dejen al peronismo sin candidato a presidente a pocas horas de las elecciones nacionales?”, se preguntó.
“Esto ya no es una cuestión sólo de persecución a una dirigente política. Toda la vida dije que no venían por mí, que venían por el peronismo. Pero en realidad vienen por el sistema democrático. La Corte se ha constituido en una camarilla de tres personas de las cuales dos fueron designadas por decreto y aceptaron por quien fue el anterior presidente de la república y se comportan de esta manera, debería preocupar a todos. Tiene que ver con la vida cotidiana. Es el mismo partido judicial el que estableció las famosas importaciones que se llevaron casi 3 mil millones de dólares”, completó.
Y en ese punto, Cristina se explayó de modo pausado. Quisieron matarle, pero la bala no salió. Dijo que su mayor sorpresa fue caer en la cuenta, el pasado 1º de septiembre, de que el pacto democrático con que Raúl Alfonsín sacó a la Argentina de violencia política post dictadura, “se había quebrado”, por el accionar del grupo atacante, Revolución Federal.
Cristina se mostró, por lo demás, decepcionada por el lento avance de la investigación judicial del atentado, que conduce la jueza federal Eugenia Capuchetti.
Ahora sin Cristina en la boleta electoral, la vice se reserva el ejercicio de su liderazgo, “voy a seguir militando, lo que hice toda la vida”, anunció.
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El tramo más complejo del reportaje en relación a su desgastada relación con Alberto Fernández, Cristina recordó los momentos del triunfo de 2019; “La gente tenía la memoria sobre cómo había vivido en los cuatro años macristas. Cuando dijimos ‘volvemos mejores’ era hacer todo lo que había sido bueno hasta el 2015 y lo que había estado mal no se iba a hacer. El Frente de Todos obtuvo una diferencia de 15 puntos en las Paso. Después hubo un cambio en la conducción de campaña y perdimos puntos”.
“El cambio de estrategia” que refirió la vice, fue en clara alusión a los errores que desde aquel comienzo de la experiencia “FdT” cometió, sobre todo en la figura del presidente, Alberto Fernández. “Empezaron a estallar otras voces, fue cuando se dijo que estaba bien el dólar a $63. Fue un error, se lo dije en ese momento a Alberto. Fui 8 años presidenta y te invito que busques algún archivo donde yo hablo sobre el precio del dólar. No se trata de si ayudaba o no ayudaba”, reflexionó.