El intendente de Venado Tuerto y presidente de la UCR nacional, Leonel Chiarella propuso este jueves “terminar con la grieta” y convocó a establecer “tres acuerdos para los próximos años: terminar con las etapas fundacionales, educación e infraestructura vinculadas al sector productivo y el que es la base de todo, terminar con la corrupción”.
Chiarella fue convocado a participar del 62° Coloquio de Idea, que reunió en Mar del Plata a más de 1.000 empresarios, dirigentes políticos, economistas y especialistas para debatir sobre las condiciones necesarias para el crecimiento y el desarrollo de la Argentina.
Chiarella formó parte del panel “El futuro en tiempo presente: jóvenes y política”, junto a los intendentes Esteban Allasino, de Luján de Cuyo, y Gastón Granados, de Ezeiza; el exdiputado nacional Juan Manuel López; y el legislador porteño Nicolás Pakgojz. La conversación fue moderada por la periodista Jesica Bossi.
En su exposición, Chiarella tomó como punto de partida la situación de la ruta 33, que conecta los puertos de Bahía Blanca y Rosario y atraviesa una región productiva central del país. A partir de una obra prometida durante décadas, planteó la necesidad de que la Argentina pueda sostener políticas más allá de los cambios de gobierno.
“La ruta 33 tiene 795 kilómetros. Hace 30 años que todos los presidentes prometieron transformarla en autopista y nadie cumplió. Hagamos una cuenta sencilla: 795 kilómetros dividido 30 años son 26 kilómetros por año. Si cada gobierno hubiera construido su parte, estaríamos hablando de la Autopista 33”, expresó.
Desde ese ejemplo, el presidente de la UCR Nacional propuso tres acuerdos para la Argentina. El primero, sostener políticas que trasciendan los períodos de gobierno y terminar con lo que definió como “procesos fundacionales permanentes”.
“Un país no se construye dentro de un mandato. Se construye cuando cada gobierno hace su parte y el siguiente asume la responsabilidad de continuarla”, sostuvo Chiarella, quien planteó la necesidad de establecer políticas de Estado con objetivos, plazos y responsabilidades concretas.
Educación, infraestructura y producción
El segundo acuerdo que llevó al Coloquio de Idea estuvo relacionado con la educación y la infraestructura, que para Chiarella deben ser una prioridad para el país: “Ambas tienen que estar vinculadas con los sectores productivos de cada región. ¿Para qué? Para generar oportunidades”, apuntó.
Y agregó: “Para que las universidades se vinculen con los sectores productivos y agregar valor desde el conocimiento. Para que cada capacitación laboral sea en virtud de la demanda del sector productivo. Para que las obras estratégicas sean para potenciar nuestra producción”, señaló.
Y el tercer acuerdo, al que definió como “la base de todo”, es para Chiarella terminar con la corrupción. “La honestidad es una condición para que el Estado funcione. Cuando no hay corrupción en el Estado, los recursos alcanzan. Básicamente, cuando no se roba, la plata alcanza. Alcanza para tener superávit y hacer obras. Alcanzan para sostener la educación, la salud, la infraestructura e impulsar políticas de equidad”, detalló.
Frente a representantes de algunos de los principales sectores productivos del país, Chiarella también los convocó a reclamar la continuidad de las políticas públicas. “Demanden continuidad, demanden honestidad y eficiencia. Exijan que, si una obra la empieza un gobierno, el siguiente la termine. Y también les pido que crean en la política. En la política bien hecha, con honestidad, con coraje, con método y resultados”, manifestó.
“Cambiar las O por las Y”
En el tramo final de su exposición, Chiarella planteó que una de las prioridades para los próximos años debe ser superar la división política que atravesó al país durante las últimas décadas.
“Para 20 años de crecimiento, primero hay que terminar con 20 años de grieta. La Argentina eligió ese modelo como forma de hacer política. Un modelo que prioriza la pelea por sobre el consenso, que lucha por ver quién tiene razón. Y en el medio de esa pelea de la política está la gente y sus problemas sin resolverse”, expresó.
En ese sentido, contrapuso la lógica del “Estado o sector productivo”, “eficiencia o humanidad” y “equilibrio fiscal o infraestructura” con una forma de gestión que busque combinar esos conceptos.
“Gobernar bien es animarse a cambiar esas O por las Y. Somos parte de una generación que elige gobernar con las Y. Creemos en un Estado eficiente y humano. Hacemos obra pública sin corrupción. Generamos oportunidades a través de la articulación público privada. Creemos en el método, en los resultados medibles, en que la mejor política que podemos hacer es la gestión para hacer que las cosas sucedan”, sostuvo.
El intendente de Venado Tuerto y presidente de la UCR Nacional cerró su participación con una definición contundente: “Somos parte de una generación política que está decidida a construir esa alternativa. Nosotros no vamos a elegir de qué lado de la grieta estar, ya elegimos de qué lado de la historia queremos estar”.