Política

"La verdad de la historia es que a Nisman no lo mataron, se suicidó"

El libro de Pablo Duggan va contra la corriente, contra la noticia deseada y contra lo que piensa la mayoría de la sociedad argentina.

Domingo 17 de Marzo de 2019

Pablo Duggan | Bio | Periodista, abogado. Participa de varios programas de televisión y radio. Autor del best seller "¿Quién mató a Nisman?". También publicó el libro "Perdón, María Martha", sobre el caso García Belsunce.


Primero en ventas durante semanas, el libro de Pablo Duggan va contra la corriente, contra la noticia deseada y contra lo que piensa la mayoría de la sociedad argentina. "¿Quién mató a Nisman?" (Editorial Planeta), se llama el libro. Y Duggan lo responde en una entrevista con La Capital: "Nisman se suicidó, esa es la verdad de la historia".

—Es grave eso que dice. ¿Cómo arriba a semejante conclusión?

—Las claves no son mías, son del expediente. Básicamente las dos pericias más relevantes: la autopsia, luego refrendada por una junta médica de los 15 forenses más importantes que la refrendaron, la pericia criminalística. El cuerpo médico forense depende de la Corte, luego está la Policía Federal, Ministerio de Seguridad, dos peritos oficiales. Con eso, basta y sobra. Luego hay un expediente gigantesco, con cientos de testimonios, donde no hay uno solo que aporte un dato o indicio de que esto fue un homicidio. La escena del hecho es contundente.

—¿Cómo describe la escena del hecho?

—Es uno de los departamentos más custodiados. Por Prefectura, interna y externa, seguridad privada, departamento con dos puertas cerradas por dentro. El departamento estaba impecable, nada fuera de lugar, ni una silla. Y un cadáver adentro del baño, apoyado contra la puerta que impedía el ingreso. Y adentro el arma. Es una escena de manual de suicidio.

—Su libro va en contra de lo que se llama "la noticia deseada". La teoría oficial es que a Nisman lo mataron y, seguramente, la mayoría de la sociedad cree que es así.

—La noticia deseada es un concepto maravilloso que yo trabajé en mi libro sobre García Belsunce. En el caso Nisman es la "fake news". Tiene diferencias con la noticia deseada, porque es una noticia destinada a un grupo político que la va a comprar. Sirve para fidelizar la pertenencia política. La muerte de Nisman es una "fake news" que el antikirchnerismo compró a libro cerrado. Esta historia no pasa el tamiz del sentido común de un buen lector de una novela policial. Y ni hablar de la causa judicial. Un periodista de policiales se da cuenta en dos minutos de que esto fue un suicidio. Pero había tanto odio contra el kirchnerismo y tanto deseo de creer lo peor sobre Cristina que se compraron esta mentira. Lo dijo el New York Times. Que el asesinato de Nisman iba a cambiar el resultado electoral. Lo escribieron el 15 de marzo de 2015. El tema es que no hubo asesinato, pequeño detalle.

EM_DASHSorprende de la lectura del libro los movimientos de la madre.

—Me llevé una sorpresa con el hecho de que la madre no entró al baño. Enseguida dio por hecho que su hijo estaba muerto. Ella después de hablar con Swiss Medical, no quiso entrar. Había como algo de ya saber. Me dio esa sensación. ¿Por qué no quiso entrar, romper la puerta? Y no quería que se rompa nada, porque ella era la garante del departamento. La madre cuenta todos los billetes que encuentra en la casa. Se llevó una colita de cuadril de la heladera cuando se retira del departamento y, al día siguiente, limpia todas las cajas de seguridad de Nisman. Un comportamiento muy curioso.

—Lo deben acusar a usted de kirchnerista, de pago por los servicios, de las peores cosas. ¿Es así?

—De todo y mucho más me acusaron. Me encontré con mucha agresividad, pero en este contexto de grieta hubiera sido muy infantil si pensaba que no me traería problemas. Sí, me trajo prejuicios, juicios de valor. Hoy es muy complicado ejercer el periodismo de manera seria. Me insultaron mucho, pero nadie se atrevió a discutir lo que dice este libro y lo que digo yo. De verdad, nadie se sentó a decirme que hay cosas erradas. Nadie se animó. El 90 por ciento de los periodistas y el ciudadano común no conoce el expediente. Y todo lo que está en mi libro es del expediente. No inventé nada, está todo muy documentado.

—¿Existe posibilidad de que haya sido un suicidio inducido?

—Es una figura que no existe en los hechos. Creer que un fiscal de la Nación puede ser inducido al suicidio es difícil de creer. Yo, de pique, no me lo creo.

—Nisman era un hombre muy penetrado por los servicios.

—Claro, pero él usaba los servicios y los servicios se servían de él. Nadie encontró ningún elemento para pensar en un suicidio inducido. No existe en la causa. No veo a quién podría beneficiar la muerte de Nisman.

—¿Perjudicó al gobierno de ese momento, que era presidido por Cristina. ¿A quién le iban a arrojar culpas? ¿Al gobierno?

——Eso que dice usted, lo digo yo desde el Día 1. Todo el mundo cree lo contrario. Cómo vas a creer que Cristina armó en cuatro días el asesinato más sofisticado de la historia. A nadie mejor que a Cristina le convenía que Nisman fuera el lunes al Congreso e hiciera un papelón. Se le iba a venir la noche a Nisman, porque lo iban a echar de la UFI-Amia, se iban a revelar sus más oscuros secretos —que los tenía y eran muy serios— y le sobrevendría una debacle. Por su propia conducta. Encima, con su cuenta de 600 mil dólares escondida, sus propiedades, su vida disipada con prostitutas VIP a las cuales les pagaba fortunas, y nadie sabe de dónde sacaba esa plata. Y con una causa judicial sobre acoso que era devastadora, sobre todo en esta época. Eso era él.

—El libro comienza relatando la situación emocional de Nisman.

—Que era un desastre. El suicidio de Nisman tiene que ver con una personalidad narcisista muy fuerte. Eso creó un personaje ficticio. Yo creo que Nisman era un personaje ficticio, estaba lleno de mentiras. Y cuando se ven descubiertos, quieren escaparse.

—Empíricamente, el único informe que sostiene que a Nisman lo mataron es el de Gendarmería.

—Exactamente. Son las 300 páginas de cuarenta mil, que tiene el expediente. A medida que uno lee la pericia de Gendarmería, se da cuenta que es insostenible, con cosas bizarras y llena de errores. Es el 4 de Cambaceres diciéndole a Messi cómo tiene que patear un tiro libre. Los peritos de Gendarmería decían que tenía ketamina el cuerpo de Nisman y una fractura en el tabique, pero los peritos forenses dijeron que no era así. Un perito de Gendarmería habló con una fuente mía y me dijo que esa pericia era trucha. "Nos pidieron que la pericia dijera que a Nisman lo mataron", dijo. Y ahí entendí todo.

—Imagino que este caso tremendo va camino a no tener nunca un final asertivo. Al igual que el caso de la Amia.

—El fiscal Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini son los que menos quieren saber lo que ha pasado con Nisman. El cuerpo médico forense dice que fue suicidio, la Policía Federal también. Gendarmería dice que fue un asesinato. ¿Qué tiene que hacer la Justicia? Llamar a los tres sectores y pedir que le lleven un dictamen definitivo. Entre el 4 de Cambaceres y Messi, gana Messi. Como Taiano y Ercolini saben eso, hicieron trampa y dijeron que las pericias no eran contradictorias.

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