Política

La interna del PJ pone en riesgo a la coalición de gobierno en Santa Fe

El enfrentamiento expuso diferencias en la mitad del mandato de Perotti. Enojo por la forma en que Fernández echó a Rossi de Defensa. La vicegobernadora Rodenas y dos funcionarios del gabinete pidieron licencias

Viernes 30 de Julio de 2021

Antes de definir los candidatos en las Paso, la interna del PJ santafesino exhibe ahora las diferencias que nunca se saldaron y está provocando una crisis de gobernabilidad en la coalición que llevó al poder a Omar Perotti en 2019. El lema “unidad en la diversidad” con la que se armó la ingeniería electoral del Frente de Todos quedó en enormes signos de interrogación.

El enfrentamiento entre Agustín Rossi y el gobernador sumó ayer nuevos episodios de una saga que conmueve los cimientos institucionales y políticos de la provincia. Y en ese choque de frente, los pedazos se desparraman a ambos lados de la vía. El todavía ministro de Defensa volvió a cargar públicamente contra Perotti y le solicitó que se “tome licencia” como el propio presidente Alberto Fernández le pidió a todos los funcionarios que aparecen en las listas y tienen funciones ejecutivas. Perotti se anotó como candidato a senador suplente de la nómina que abrochó con Cristina Fernández de Kirchner, que postula a Marcelo Lewandowski y María de los Angeles Sacnun.

Pero aquí hay una diferencia no menor. Alberto Fernández no le pidió a Rossi que se tome licencia, directamente lo echó del gabinete. El Chivo se enteró el miércoles a la noche, y por TV, de la decisión del presidente.

Rossi era el único integrante rosarino que quedaba en el gabinete. Antes se había ido María Eugenia Bielsa del Ministerio de Vivienda. La salida de la arquitecta se produjo luego de que Cristina Kirchner soltara por las redes sociales la frase “funcionarios que no funcionan”.

Esa misma frase utilizó Rossi para justificar su intención de dar pelea electoral en Santa Fe y resistir los embates de la Rosada para que baje la candidatura. “Pensé que los cambios eran por los funcionarios que no funcionan y no por participar de una elección” dijo un día antes de que el presidente, desde Perú, anticipara que ya no tenía más lugar en su gobierno.

Hay enojo y desorientación en los dirigentes de La Corriente, el espacio interno que comanda Rossi, tanto por las actitudes de Fernández y de la propia Cristina.

La idea que predomina en La Corriente es que Cristina cierra no con el dirigente que puso siempre el cuerpo por ella sino por quien en cada ocasión decisiva la esquivó. “En el conflicto con el campo, Perotti estaba del lado de los que cortaban rutas y Rossi elaboró el proyecto parlamentario de la 125. Perotti dio quórum en el Senado cuando se habilitaron los allanamientos a Cristina”, bramó ante La Capital un dirigente del rossismo.

Fue después de que el propio Rossi, en una entrevista televisiva, expresara: “A mí no me enamoraron los armados de lista de Néstor y de Cristina sino los valores, los sueños, la utopía y lo disruptivo que fue el kirchnerismo en la vida política argentina y, desde ese punto de vista, voy a estar en el mismo lugar”, dijo. Y agregó: “Ya va a venir el momento en que haya que defender con énfasis a Cristina y en la provincia de Santa Fe yo voy a estar en ese lugar, o usted cree que la va a defender Perotti”.

Rossi, afirman sus más cercanos, pasó en menos de una semana de estar en la mesa chica del presidente y de ser respaldado por él para liderar la boleta de senador a ser echado por Alberto de su cargo de ministro de Defensa.

En el rossismo campea la idea de que Perotti no deja para el peronismo una marca personal de gestión a casi dos años de gobierno o una obra que caracterice su período pese a no tener problemas de recursos económicos.

También marcaron dos hechos que lo distancian a Perotti del gobierno nacional. El primero fue en el invierno pasado, cuando Alberto Fernández anunció la intervención y el proyecto de expropiación de la cerealera Vicentin. Idea que el gobernador desechó desde el inicio para presentar un plan “superador” que no prosperó. La segunda fue cuando luego de lanzar su espacio Hacemos Santa Fe, criticó la medida del gobierno al cierre temporal de las exportación de carne a través de dos comentarios en Twitter. “Esa fue la carta de presentación de su corriente interna y fue a la cordobesa”, recordaron de manera insidiosa.

Roberto Mirabella, hombre de confianza del gobernador y cabeza en la lista de diputado, no quiso entrar ayer en polémicas cuando lo consultaron sobre las expresiones de Rossi en el sentido de que Perotti quiere hacer en Santa Fe un símil del peronismo cordobés: “Lo dijo el gobernador Perotti, no vamos a perder un segundo en contestar agravios y desacreditaciones”.

La feroz interna del PJ santafesino tuvo también ayer derivaciones formales, pero que anticipan más conflictos entre los socios de la coalición de gobierno: los pedidos de licencias que se sucedieron en cascada y que involucran a dirigentes de ambos bandos.

La primera en anunciarlo fue la vicegobernadora Alejandra Rodenas, compañera de fórmula de Rossi. El Senado, que ella presidente, lo trató por la tarde y fue aprobado por unanimidad.

Le siguieron Juan González Utges, funcionario del ministerio de Trabajo y precandidato a diputado nacional en la lista de Rossi. Casi en simultáneo lo hizo Carlos Kaufmann, subsecretario de Comunas y precandidato en la misma categoría pero en la lista que encabeza Mirabella.

El enfrentamiento entre Rossi-Rodenas contra Perotti abre además interrogantes sobre el futuro de dos funcionarios de alto rango que integran el gabinete: el ministro de Gobierno, Roberto Sukerman, también referente de La Corriente, y su par de Cultura, Jorge Llonch, esposo de la vicegobernadora.

Según pudo saber La Capital, Sukerman presentará la renuncia solo si se la reclama el gobernador, pero no dará el paso sin que se la pidan. Hasta ayer, Perotti no tenía pensado avanzar en ese sentido con colaboradores que pertenecen a espacios que lo enfrentan, aunque persistía la incógnita de lo que pueda pasar en los próximos días (u horas) en una interna que se salió de cauce y ameneza con anegar el terreno de la gobernabilidad en Santa Fe.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario