Para Garavano, "hay que apoyar al juez en las investigaciones que está llevando adelante" por la desaparición de Maldonado, visto por última vez el 1 de agosto pasado durante un operativo de Gendarmería Nacional en la comunidad mapuche de Resistencia en Cushamen tras desalojar una protesta en la ruta nacional 40, en el noroeste de la provincia de Chubut.
"Tenemos que hacer el esfuerzo de dejar de lado las diferencias y focalizarnos en lo importante, que tiene que ver con dónde está Santiago y qué fue lo que pasó", pidió el ministro de Justicia.
Por otro lado, Garavano cargó nuevamente contra la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, al señalar que "la fiscalía de Esquel, que lleva adelante la investigación de Maldonado, cuenta con cuatro personas que colaboran con la fiscal en condiciones muy precarias, cuando la Procuración, entre empleados y funcionarios ha incorporado entre 1.500 y 1.900 personas en cuatro años".
Además, remarcó que, en la gestión de la actual jefa de los fiscales, "se han creado capas en la parte superior de la Procuración que tienen que ver más con la política partidaria".
Los cuestionamientos a Otranto se acentuaron luego de que el juez, en una entrevista publicada el fin de semana por el diario La Nación, declarara a la prensa que la hipótesis "más razonable" es que Maldonado se haya ahogado en el río Chubut al escapar de gendarmes que el día del corte de la ruta entraron a Resistencia en Cushamen y que no está probado que haya sido herido por agentes de la fuerza de seguridad.
En estos días el juez dispuso allanamientos a la comunidad Resistencia Cushamen y a la vecina Vuelta del Río, cuyos pobladores denunciaron haber sufrido el acoso y otros excesos de parte de las fuerzas de seguridad.
La Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia escuchará hoy el alegato de la familia de Maldonado para que Otranto sea apartado de la causa, mientras que el juez presenta