Política

Alberto Nisman, una muerte dudosa que conmovió a toda la Argentina

El caso abrió cientos de interrogantes que, a más de once meses, siguen sin respuestas. Y destapó una interna de espías en el país, con Stiuso como uno de los personajes más nombrados del año.

Lunes 28 de Diciembre de 2015

La noche del domingo 18 de enero se conoció la noticia de la muerte del entonces titular de la Unidad Fiscal Amia, Alberto Nisman, quien fue encontrado en su departamento de Puerto Madero con un disparo en la cabeza, abriendo cientos de interrogantes que, a más de once meses todavía, no tienen respuestas.

La pregunta clave respecto del caso sigue siendo si se trató de un suicidio, un suicidio inducido o un asesinato, hipótesis que sostiene la familia del fallecido fiscal.

En el medio de la investigación judicial se mezclaron las acusaciones por supuesto lavado de dinero de Nisman y sus allegados, con los reclamos de justicia y las internas de los espías, siendo el ex director de Operaciones de la otrora Side, Antonio Jaime Stiuso, uno de los personajes más nombrados del año. Es que fue apuntado por el gobierno e, incluso, habló varias veces con el ex fiscal durante sus últimas horas de vida.

Además, hubo revuelo por un ejemplar de la revista Noticias con un círculo negro sobre la imagen del funcionario judicial fallecido, por sus supuestas relaciones con modelos y por el adelantamiento de su regreso al país desde Europa, ya que en Ezeiza fue recibido por presuntos agentes de Inteligencia.

Nisman fue hallado muerto por su madre, Sara Garfunkel, cuatro días después de haber denunciado penalmente a la presidenta Cristina Kirchner y al entonces canciller Héctor Timerman por supuesto encubrimiento del atentado a la Amia a raíz de la firma del memorándum con Irán.

La acusación generó un gran revuelo político, por lo que la oposición del momento en Diputados había citado a Nisman para explicar su denuncia, pero la noche anterior a su cita en la Cámara baja fue encontrado sin vida.

La investigación recayó en el juzgado de Fabiana Palmaghini, a cargo de la fiscal Viviana Fein, quien mantuvo intensos cruces con la querellante Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Nisman, por la marcha de la pesquisa.

A un mes del hecho, sectores de la Justicia, la oposición y allegados al ex fiscal organizaron una marcha masiva, que partió del Congreso a pesar de la lluvia para reclamar el esclarecimiento del caso.

En las primeras semanas tras la muerte de Nisman hubo distintas polémicas sobre la existencia o no de terceras personas en la escena, acerca de si la puerta estaba abierta o cerrada con llave, además de denuncias de irregularidades en la recolección de pruebas durante las primeras horas de ocurrido el hecho.

El empleado informático de Nisman, Diego Lagomarsino, reveló que fue él quien le facilitó el arma de la que salió el disparo mortal y, por esa razón, fue procesado por la Justicia.

Entre las primeras declaraciones testimoniales que tomó Fein estuvieron Lagomarsino (a quien también se vinculó con los servicios de Inteligencia), el entorno familiar de Nisman, Arroyo Salgado, el ex espía Stiuso y el fiscal Carlos Stornelli, quien aseguró que días antes de su muerte su par estaba "asustado".

Mientras seguía la marea de rumores y especulaciones por la muerte del fiscal, el 13 de febrero la entonces presidenta quedó formalmente imputada por el supuesto encubrimiento de iraníes, ya que el fiscal federal Gerardo Pollicita dio curso a la denuncia de Nisman.

Sin embargo, la causa cayó el 12 de mayo, cuando la Cámara Federal de Casación Penal decidió cerrar la denuncia contra la ex presidenta, tras varios reclamos de los fiscales por avanzar.

Como consecuencia de la muerte de Nisman, la ex mandataria envió una ley al Congreso en sesiones extraordinarias para crear la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), con el objetivo de transparentar los servicios, norma que fue aprobada el 25 de febrero.

Además, relevó a Stiuso de su deber de guardar los secretos como miembro de los servicios de Inteligencia y el gobierno lo puso en la mira, al denunciarlo penalmente por supuestas irregularidades en la investigación de la Amia, en la que colaboró con Nisman.

Por el ex agente, sobre quien trascendió que estaría en Estados Unidos, el gobierno hizo un pedido a ese país para dar con su paradero tras su declaración en la causa.

Además, por un reclamo de la UFI-Amia, Interpol elevó una circular azul para localizarlo, algo que todavía no arrojó resultados.

Sobre el final del año, a once meses del hecho, Palmaghini impuso el secreto de sumario en la investigación y se hizo cargo del caso, desplazando a Fein, a quien anteriormente había respaldado frente a los intentos de apartamiento de la querella.

Fein, a contramano de la familia de Nisman, que apoya la hipótesis del asesinato, pareció inclinarse por el suicidio o por el suicidio inducido, teoría que empezó a indagar recién en los últimos meses.

Entre las pericias que se realizaron durante el año sobresalieron las de rastros de pólvora, que en principio no arrojaron resultados positivos en las manos del ex fiscal, además de las informáticas sobre los teléfonos y las computadoras del otrora titular de la UFI-Amia.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS