Una serie de 24 allanamientos con resultado negativo se llevaron a cabo en el barrio Gráfico, puntualmente en la zona de Magaldi al 8700. La búsqueda estaba orientada contra una banda sospechada por usurpaciones y balaceras conocida como el “Clan Villalba”, un grupo que está en la picota por hechos violentos en la zona oeste como usurpaciones, asesinatos y balaceras.
Los procedimientos, ordenados por la fiscal Valeria Haurigot, se realizaron por medio de fuerzas provinciales y federales. Se hicieron alrededor de las 3 de la mañana de este jueves y al ingresar en las viviendas los efectivos no encontraron a ninguna de las personas buscadas, aunque si llamó la atención que las camas estaban desarmadas, se encontraron mesas servidas y platos sucios, además de heladeras provistas. Todo lo que llevó a sospechar que algún "buche" avisó de lo que iba a suceder. Incluso, según trascendió, uno de los hombres buscados estaría ya preso hace dos semanas por una causa similar a las que justificaron el operativo.
Luego del operativo, tanto desde el Ministerio de Seguridad provincial como desde el organismo policial pertinente no se informó sobre las direcciones ni las alternativas del operativo. Y se dijo extraoficialmente que el suceso habría impactado de forma negativa en los estamentos de seguridad, sobre todo en lo que hace a la confidencialidad y el manejo de información previa a estos allanamientos. "Hay una mala onda terrible con lo que pasó", aseguró una fuente a este diario.
Varios hechos conmocionaron a los vecinos del barrio estos últimos meses. El 25 de octubre murió a balazos Alexis Rubén Fernández, de 17 años. Fue asesinado en la cuadra de Magaldi al 8700. Los vecinos contaron que toda esa semana se escucharon ráfagas de ametralladora y que varias familias abandonaron sus casas. Un día antes, el 24, mataron a tiros a David Quiroz de 27 años en la misma cuadra. Durante ese mes se dieron varios ataques cuyo resultado fueron varios heridos de bala.
>> Leer más: Casas abandonadas y perforadas a balazos, lo que dejó el crimen de un adolescente en barrio Gráfico
En septiembre pasado fueron incautados once ladrillos de cocaína y ocho kilos de marihuana durante un operativo antidroga llevado a cabo por la Policía bonaerense en Rosario. El blanco, según voceros del Ministerio de Seguridad de Buenos Aires, fue el Clan Villalba, conocido en el barrio Tango, de zona oeste. Hubo cinco detenidos y, según un comunicado, cuatro de éstos eran los proveedores de unos transeros que operaban en San Nicolás, distrito donde tramita la causa.
Un comunicado de la Policía bonaerense expresó en esos días: “Gracias al esfuerzo puesto de manifiesto de los detectives de Drogas Ilícitas, se logró identificar a los autores por medio de la intervención de varias líneas telefónicas —a través de 5.400 horas de escuchas y transcripciones— como Julio y Gonzalo Villalba, hermanos, oriundos de Rosario, quienes con la ayuda de Juan Ramón Altamiranda trafican la droga hacia esta provincia y luego Claudia Patricia González y su hijo Leonel Rivero la comercializan al menudeo en San Nicolás y alrededores; a la vez que se certificaron sus domicilios lográndose así la detención de cuatro cabecillas”.
La causa, denominada “Viento Blanco”, siguió una línea investigativa que se inició el 15 de mayo respecto de una banda que comercializaba y distribuía estupefacientes desde Rosario hacia la localidad de San Nicolás. En el operativo participaron el propio ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni; el jefe de Policía bonaerense, Daniel Alberto García; el jefe de las Fuerzas Especiales, Walter Chiucaloni; y el subsecretario de Inteligencia Criminal, Sebastián Ciatti, según detallaron voceros oficiales.
>> Leer más: La trama detrás del crimen de Milton González, el adolescente baleado en barrio Gráfico
Gonzalo Ezequiel Villalba, de 26 años, fue encontrado en Jacobacci al 9100 con 12 kilos y medio de cocaína, un revólver calibre 38, un handy, disco de almacenamiento y un chaleco balístico con la inscripción “Policía”. Su hermano, Julio César Villalba, cayó en Mateo Booz y calle 1649, cerca del estadio mundialista de hockey de Rosario. En su domicilio se incautaron tres celulares y 12.500 pesos.
En abril de 2017, Leonardo Popea —de oficio joyero y con antecedentes por estafa— aceptó un juicio abreviado que lo condenó a 8 años de prisión por la causa federal "Otoño Blanco" como dueño de una cocina de cocaína y distribuidor de estupefacientes en seis ciudades del sur provincial. En esta instancia también fueron condenadas otras once personas con distintos roles dentro de la organización. Entre ellas se encuentran tres miembros del clan Villalba.