Una mujer denunció maltratos y abuso de autoridad el 23 de diciembre pasado por parte de una brigada policial que ingresó a su casa de Chacabuco al 4100. Alejandra S. M.se vio invadida cuando tres policías sin orden de allanamiento ni requisa ingresaron a su casa a partir de una denuncia realizada por su hija menor de edad.
La cuestión fue que, en el contexto de una discusión familiar, la mujer le dio una bofetada a la adolescente de 14 años y ella llamó a la policía. Un efectivo entró al pasillo donde se encuentra la casa y le gritó a Alejandra: "Golpeadora de niños", luego la metieron en un móvil y la llevaron a la 15ª, donde permaneció 12 horas. "Hubo un caso, el de María de los Angeles Paris y no quiero yo ser la segunda muerta", dijo Alejandra refiriendo al caso de la docente que murió en la seccional 10ª luego de que, al igual que a ella, la mantuvieron sin orden de captura y le propinaron golpes en esa seccional de zona norte.
La bofetada
Todo comenzó cuando la niña llamó a la policía por medio del 911 y denunció a su madre por haberle propinado una bofetada. Con ese alerta llegó la policía sin tener muy en claro la dimensión del reclamo. Alejandra contó que "cuando entraron a la casa una policía me tomó del cabello y me agarró del cuello, me quiso ahorcar. Mi hermana, que estuvo en casa unos días, los increpó y la empujaron".
A esa casa de zona sur acudieron unos seis móviles. "Me metieron en un auto cerrado, en pleno sol y sin aire acondicionado, le pedí que abriera las ventanillas por que me estaba ahogando y un policía apenas abrió un poco una de las ventanillas, ahí me tuvieron 40 minutos y una policía me mostraba mi celular y me decía que lo había secuestrado. Pero no tenían ni orden de allanamiento ni de secuestro de ninguna de mis pertenencias".
Alejandra fue trasladad hasta la seccional 15ª y allí estuvo 12 horas detenida. Al ser esposada se le hincharon las manos, ya que padece de mal de Chagas y comenzó a pedir a los policías que la liberaran, que temía por su vida a partir de una enfermedad preexistente: "Soy portadora positivo del mal de Chagas, eso podría generar que ante una situación así me puede agarrar un paro cardíaco o una situación extrema, de hecho cuando me esposaron me hinché toda", aseguró.
Cuando llegó a la seccional no le sacaron las esposas y la "ficharon". "La policía que estaba ahí me trataba con rigor y cuando le pregunté cual era el delito por el que me fichaban me dijo que mi hija no había hecho la denuncia, con lo que no había delito, les pedí que llamaran a un médico y me dijeron que no podían, que tenían que avisarle al fiscal y que ya me iba a mi casa".
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Ahorcamiento
Una vez que salió de la seccional Alejandra fue revisada por un médico que tras auscultarla le dijo que presentaba :"rotación de de cuello limitada y signos de ahorcamiento", para la mujer esto es una prueba de que si ella no ponía "las manos entre el brazo de la policía y mi cuello me terminaba ahorcando o me daba un paro cardíaco, por que ya tenía mucha arritmia", contó.
Después, ya en el hospital Roque Sáenz Peña un médico en la guardia la medicó con una "pastilla sublingual y un calmante, estaba muy perturbada", dijo. Alejandra contó que se sintió "humillada e impotente por que me tuve que quedar 12 horas demorada sin una causa real y por un problema con mi hija, que ni siquiera hizo la denuncia".