El pedido de pena fue realizado el viernes al comenzar la audiencia preliminar al juicio oral. La fiscal detalló las conductas que les atribuye a los efectivos de distintas fuerzas imputados por el caso, todos ellos en libertad. La abogada querellante Julia Giordano, del equipo jurídico de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), también presentó su acusación que en algunos casos difiere del pedido fiscal, al aplicar en más ocasiones el encuadre de torturas.
“Es un hecho gravísimo que no escapa a las características de cualquier otro caso de violencia institucional. La diferencia es que las víctimas tuvieron herramientas para hacer una denuncia y el coraje de sostenerla. Usualmente las personas sometidas por fuerzas de seguridad sienten mucho miedo para denunciar”, evaluó Giordano.
La abogada remarcó la constancia de los cinco querellantes que denunciaron intimidaciones posteriores. Según Giordano los policías implicados siguen en funciones pese a que las víctimas pidieron al Ministerio de Seguridad provincial que quedaran en disponibilidad hasta la resolución de la causa.
De repente
El incidente ocurrió la madrugada del 23 de marzo de 2018 cuando siete amigos de entre 21 y 24 años tomaban gaseosas en un banco de la plaza y de repente quedaron en medio de un operativo policial. Tras ser golpeados fueron llevados a la comisaría 14ª donde según la fiscal siguieron los maltratos. Las víctimas denunciaron que los policías les robaron dinero y se constató que el acta oficial registró una versión falsa de los hechos.
Al detallar los roles que atribuye a cada acusado, la fiscal acusó a Erica Denis, Mariano Saavedra, Gastón Farley, Ariel Godoy y Angela García como coautores de apremios ilegales, falsificación ideológica, hurto agravado e incumplimiento de deberes. Solicitó 6 años de prisión para los tres primeros y 5 años para los demás. Para Walter Duarte pidió 6 años por esos delitos más el de abuso sexual simple. Para todos requirió multas de 12 mil pesos e inhabilitación para cargos públicos por el doble de tiempo de la condena.
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Por esos delitos más la figura de tortura pidió 10 años de prisión para Roberto Salinas y Santiago Morgan. La misma pena pidió para Diego Ojeda y Leonel Romero como coautores de apremios ilegales, tortura e incumplimiento. Para un último grupo de once policías solicitó 6 años de prisión por tortura e incumplimiento. Son María Florencia Gorosito, Alexis Cali, Ileana Romero, Adrián Molina, Nadia López, Cristian Nevares, Angel Avalos, Agustín Eloy Cañete, Melina Lamanna, Lucas Sánchez y Jesús Soria.
Según describió la fiscal el incidente comenzó a las 4 de la mañana. Los siete amigos charlaban en un banco de las plazas . En un momento Emanuel Ch., de 24 años, y Valentina C., de 21, fueron hasta un kiosco en una moto Honda Titán roja y notaron que los seguía un patrullero con luces apagadas. Al volver a la plaza la chica bajó de la moto y el conductor se fue. Advirtió que lo seguían varios móviles y al llegar a Provincias Unidas y San Lorenzo se detuvo.
“Los agentes del Comando Godoy y Farley lo detienen. Lo tiran al piso, le quitan pertenencias y lo golpean en las costillas con los borcegos. Constatan que la documentación de la moto indicaba que era el titular pero igual lo cargan a la chata y se dirigen a las Cuatro Plazas”, planteó Bartocci. Casi en simultáneo llegaron los suboficiales Saavedra y Denis, quienes se acercaron armados al resto de los jóvenes y les ordenaron que se apoyaran contra el móvil para requisarlos “sin fundamento legal alguno”.
“Denis —reconstruyó la fiscal—insulta y toma por los cabellos a Valentina C. y la ingresa al móvil a la fuerza. Mientras Saavedra, siempre apuntando con su arma, se dirige a Sasha V., quien le había pedido explicaciones sobre su accionar, e insultándolo lo golpea con la mano abierta y luego le dio un culatazo en la frente”. Los otros jóvenes (Nelson R., de 21 años, Cristian F., de 23, y Alvaro G., de 22) les pidieron al policía que dejara de golpear a su compañero y “recibieron golpes como represalia”.
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En “actitud defensiva” Sasha corrió hacia Provincias Unidas. Según la fiscal, Denis le disparó con escopeta antitumulto y lo hirió en una pantorrilla mientras Saavedra amenazaba al resto de los jóvenes que, boca abajo en el piso, imploraban que no disparen: “Quédense en el piso o van a terminar en una zanja”, respondieron, según la fiscal.
Al lugar arribaron varios móviles más: “El agente Duarte esposó a Nelson R. y le aplicó un golpe de puño. La agente García hizo bajar a Valentina C. del móvil donde estaba encerrada a fin de requisarla mientras la oficial Denis la siguió insultando y le pegó en el rostro con la mano abierta”. El grupo de amigos que también integraba Martín D., de 21 años, fue trasladado en patrulleros a la comisaría 14ª. En el trayecto, a Desiré le dijeron que iba a “aparecer muerta en una zanja” y a su novio le iban “a romper el orto”. Al resto les dijeron que les iban a plantar armas y drogas.
Mientras tanto a dos cuadras de allí, en Marcos Paz al 6700, otros policías cercaban a Sasha. “Lo derribó el suboficial Salinas, de la Policía de Acción Táctica que lo corría desde la plaza. El joven cae boca abajo a la vereda”, reseña la fiscal. Al bajar de otro móvil el policía Ojeda “se agachó y golpeó a V.”, que sufrió lesiones en el rostro y brazos, además del escopetazo en la pierna. El policía Leonel Romero fue acusado de golpearlo al llegar en moto. Y cuando V. estaba esposado, boca abajo en la vereda, “Salinas le cortó el pelo que peinaba en forma de rastas”.
Según la fiscal, la secuencia de cinco minutos fue observada por policías que no la denunciaron. Entre ellos situó a Gorosito, Cali, Ileana Romero, López, Nevares, Molina, Avalos y Cañete. Los efectivos Lamanna, Sánchez y Soria trasladaron a Sasha “visiblemente lesionado sin pedir atención médica”.
En el patio
Una vez en la comisaría 14ª los seis varones fueron llevados a un patio donde los esposaron unos a otros, “obligándolos a mantenerse de pie durante horas” y a orinar en botellas, “en un clima de agresión verbal constante”. Según la acusación, Saavedra y Denis les tomaron fotos con sus celulares mientras que Duarte golpeó a Martín A. por haber brindado mal su domicilio.
“El mismo agente se acercó a Nelson R., que estaba esposado contra la pared, le apoyó sus genitales sobre los glúteos, le propinó un golpe en la cabeza y le dijo: «¿Sabés cuántos pibitos me cogí como vos?»”, recreó Bartocci. La fiscal acusó a Saavedra de haberle ordenado a Duarte que le quitara las esposas a este mismo joven, a quien le exigió que se desnudara por completo. Lo hicieron girar desnudo. Luego le permitieron vestirse y volvieron a esposarlo.
En un pasillo donde estuvo de pie por horas con el rostro contra la pared, Valentina D. también fue fotografiada. Se quejó porque le ajustaban las esposas y “la suboficial García se las ajustó aún más, dejándole marcas en las muñecas. En esas condiciones dos policías, entre ellos Morgan y otro que no pudo identificar, se acercaron a tomarle los datos. Uno le dijo que había escuchado que era una puta. El otro le decía «me dan asco», mientras le tocaba el pelo con actitud lasciva”.
Los jóvenes estuvieron esposados hasta las 16 o 17 de esa tarde, “siempre siendo objeto de burlas, insultos, amenazas, golpes y vejaciones”. Al salir, dos de ellos notaron que les faltaba dinero de las billeteras —2.300 pesos en total— y a uno le habían cortado por la mitad la tarjeta de crédito.