Policiales

Una familia con vida nueva

Jueves 19 de Octubre de 2017

Tras la muerte de Pablo Escobar Gaviria, su esposa y sus dos hijos se trasladaron a la Argentina y se afincaron en la localidad de Tigre. Al país ingresaron con sus nombres cambiados. Así, Victoria Henao Vallejos, Manuela Escobar Henao y Juan Pablo Escobar Henao, se transformaron gracias a la legislación colombiana que autoriza los cambios de identidad en María Isabel Santos, Juana Marroquín y Juan Sebastián Marroquín, quien logró en este país el título de diseñador industrial en una escuela técnica privada y el de arquitecto en la Universidad de Palermo.

Claro que antes de esos logros hubo una huida y una búsqueda de refugio. Primero fue Mozambique, único país que les dio refugio. Pero allí recién terminaba una larga y trágica guerra civil que dejó un país desolado y los Marroquín, que en su camino a Africa habían estado 24 horas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, recibieron allí una visa de tres meses por ser pasajeros en tránsito.

Así las cosas no dudaron un minuto y el 24 de diciembre de 1994 pisaron Buenos Aires y arrancaron una nueva vida, muy lejos de la Hacienda Nápoles que supo construir el asesinado jefe de la familia. Así madre e hijo montaron en 2011 una empresa textil en la zona de Palermo Soho mientras poco se sabe hasta hoy de la historia privada de su hermana que estudió la carrera de Relaciones Públicas en la Universidad de Palermo.

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