Un ingeniero aeronáutico del barrio porteño de Villa del Parque habría confesado que
asesinó a su esposa y enterró el cadáver en un predio del sur del Gran Buenos Aires,
pero el cabo de diez días de investigación la Policía Federal aún no encuentra el cuerpo de
la mujer, mientras el acusado sigue detenido.
Fuentes policiales informaron que el hecho habría ocurrido en la vivienda que habitaba el
matrimonio con sus dos hijos menores de edad en la calle Terrada, entre Pedro Lozano y
Nazarre, tras una fuerte discusión en la que el hombre, enfurecido, habría atacado a su
mujer, asesinándola a golpes.
Los voceros explicaron que el misterioso caso comenzó cuando el pasado sábado 26 de
septiembre el ingeniero, que tendría 47 años, se acercó hasta la sede de la comisaría 47 y
denunció que su mujer se encontraba desaparecida.
Tras una serie de averiguaciones, y luego de formalizada la búsqueda de paradero, los
policías comenzaron a indagar en el círculo íntimo de la pareja para determinar las
circunstancias de la desaparición de la esposa del denunciante.
Según se informó, luego de escuchar los testimonios del hombre y de las amigas de la
buscada, los investigadores advirtieron una serie de graves contradicciones en los dichos del
ingeniero y comenzaron a sospechar de la veracidad de la denuncia.
Por tal motivo, el juez de instrucción Alberto Baños, a cargo de la investigación del
caso, ordenó un allanamiento en la vivienda que el hombre compartía con su mujer y los
policías encontraron varias prendas ensangrentadas de la desaparecida, una pala y otros
elementos que hacían reforzar las sospechas de los detectives, señalaron las fuentes
policiales.
Ante esa situación, el hombre quedó detenido y fue trasladado a la comisaría 47. Y al otro
día, en el juzgado, confesó que había mentido en la denuncia y que en realidad había matado a
su esposa y que la había enterrado en un terreno baldío para ocultar el asesinato,
precisaron los voceros policiales.
A partir de ese momento, la pesquisa se orientó en la búsqueda del cadáver, para lo cual
el detenido explicó que apenas ocurrido el homicidio cargó el cuerpo inerte de su mujer en su
auto y lo trasladó hacia la localidad bonaerense de Lomas de Zamora, donde lo enterró
en un predio situado al costado de una ruta.
Las fuentes indicaron que el hombre no pudo precisar el camino que hizo y el sitio donde
habría sepultado a su mujer, porque según argumentó, tras el crimen sufrió un shock emocional
que no le dejó recordar los momentos vividos.
De todas maneras, los investigadores realizaron varias excavaciones en la zona mencionada
por el hombre, entre ellas las inmediaciones a la Universidad de Lomas de Zamora, situada en
Camino de Cintura y Juan XXIII, pero hasta esta noche no encontraron ningún
cadáver.