La complejidad del contexto en el cual se llevó a cabo el triple crimen ocurrido el sábado pasado en el que fueron asesinadas una pareja investigada por tráfico de drogas y su hija de un año, llevó a que la Fiscalía Regional decretara la creación de un "equipo de trabajo especial que aborde de manera integral" la investigación del hecho.
El triple homicidio se concretó la madrugada del sábado, resultando víctimas Maximiliano González, su pareja Erica Romero y la hija de ambos, Helena. Fue en inmediaciones del salón de eventos Campos de Ibarlucea, donde se había celebrado la boda de otras dos personas con causas por narcotráfico, ligadas a la banda de la ya condenada Olga "Tata" Medina.
Hasta el momento no hay una hipótesis clara en relación a lo que pudo haber desembocado en el triple crimen. Los fiscales están seguros de que tiene que ver con algún conflicto vinculado a la venta de drogas, aunque no se trataría de una disputa menor sino más bien de un problema relacionado a estratos superiores del negocio. Dada la complejidad del asunto la fiscal regional María Eugenia Iribarren dispuso la creación de un equipo especializado para investigar "de manera integral" todo lo que tiene que ver con el triple crimen.
Dicho equipo estará integrado por los fiscales Gastón Ávila, Matías Edery, Luis Schiappa Pietra y José Luis Caterina, además del personal administrativo que los funcionarios designen. "A partir de la investigación en relación a los hechos mencionados se evidencia la vinculación de los mismos y sus protagonistas con posibles maniobras de lavado de activos y financiamiento de organizaciones que conformarían un contexto de criminalidad compleja", explicaron desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
En ese sentido indicaron que, por la complejidad de la investigación, "se hace necesario dotar a la investigación de mayor cantidad de recursos sumando fiscales que aporten distintas visiones de las diferentes unidades que integran". "Resulta necesario abordar todos los hechos que se deriven por parte de un equipo de trabajo transitorio de fiscales que actuará de manera coordinada fortaleciendo las acciones investigativas y propendiendo al intercambio de información con la Justicia federal", agregaron.
"La conformación del equipo de trabajo se establece con una duración indeterminada que se extenderá en principio a determinar la identificación de los autores de los hechos que se investiguen y a la presentación en su caso del requerimiento acusatorio sin perjuicio de que pueda prolongarse si las circunstancias y el desarrollo de la investigación así lo ameritan", continúa el comunicado difundido por el MPA.
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El triple crimen
Giménez, de 35 años; Romero, de 37, y la pequeña hija de ambos de un año y medio fueron asesinados el sábado a la salida del casamiento de Esteban “Pinky” Rocha y Brisa Milagros Leguizamón en el salón de eventos Campos de Ibarlucea. Un detalle no menor de la boda es que los novios están investigados como miembros de la organización narco liderada por Olga “Tata” Medina, con condena por comercio de drogas. Si bien Rocha contaba con una excarcelación ordenada por un tribunal de casación porteño, Brisa burló la prisión domiciliaria de la que gozaba para ir a la fiesta en la que miembros de la familia Cantero se destacaron entre los invitados.
En ese marco el fiscal además echó luz sobre la mecánica del hecho, la secuencia que comenzó con la salida de los invitados de la fiesta, la emboscada que sufrió la familia y el hasta ayer misterioso hecho de que el auto de las víctimas haya aparecido una hora después incinerado con el cuerpo calcinado de Romero en su interior. Al respecto, confirmó que un joven de 19 años se presentó en la Fiscalía el domingo y se hizo cargo de esa maniobra que hizo por querer ayudar pero se desorientó, se asustó y terminó quemando el vehículo. En ese contexto el fiscal no descartó que alguien desde adentro del salón haya avisado a los asesinos en qué vehículo se movían las víctimas y en qué momento dejaban la fiesta.
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Luego de entrevistar entre el domingo y el lunes a personas que estuvieron entre los 150 invitados —Avila negó que hayan sido 300 como trascendió— el fiscal brindó ayer detalles sobre la mecánica del triple crimen. Sostuvo que la fiesta terminó sobre las 4 y entonces la familia atacada se retiró en el Audi TT en el que habían llegado, vehículo que no es el que utilizaban habitualmente.
Eso abona la idea de que alguien desde adentro de la fiesta pudo haber avisado en qué momento se retiraba la pareja y a bordo de qué vehículo. Sin embargo sería muy difícil establecer quién pudo haber avisado teniendo en cuenta que al llegar la policía al salón ya no quedaban invitados y eso tornó imposible secuestrar los celulares de los asistentes.