Tras estar dos años y tres meses prófugos con una alerta roja de Interpol y una oferta de recompensa de 500 mil pesos sobre sus espaldas fueron detenidos Claudio Andrés “Pulga” Casco y su compañera Lorena Guadalupe Melgarejo, ambos ligados a la investigación por el tráfico de 200 kilos de marihuana transportada en una avioneta que aterrizó en un camino rural de Naré, en la zona de San Justo en febrero de 2020, fueron apresados por efectivos de la Policía Federal (PFA) a una cuadra de un hotel económico en el que estaban alojados en la ciudad chaqueña de Resistencia. Para el fiscal federal de Santa Fe Walter Rodríguez el matrimonio organizó, desde 2017 hasta la actualidad, “actividades relativas al tráfico de estupefacientes” en Santa Fe y sus alrededores.
Por esta causa ya fueron condenados en proceso abreviado por el delito de transporte de estupefacientes el piloto paraguayo Juan Adrián Fleitas González, a cuatro años de prisión, y Carlos Alberto “Pipi” Maldonado, quien trabajó como policía provincial hasta mediados de 2017, recibió una pena unificada de 5 años y 6 meses de prisión.
La mañana del sábado 22 de febrero de 2020 desde la oficina de la Delegación Buenos Aires de la DEA (Drug Enforcement Administration de los Estados Unidos de América) informaron al Ministerio de Seguridad de Santa Fe sobre el vuelo de una avioneta Piper Cherokee matricula ZP-X060 de color rojo y blanco que supuestamente transportaba droga proveniente de Paraguay. El llamado estaba fundamentado en que la autonomía de vuelo de la aeronave posibilitaba un aterrizaje en tierra santafesina. Horas más tarde efectivos policiales hallaron la avioneta siniestrada y abandonada en un camino rural de la localidad de Naré, en el departamento San Justo. Dentro de la misma había ocho bidones de combustible y un GPS.
El viaje de la droga
Según pudo reconstruir la pesquisa del fiscal Rodríguez, tras accidentarse el piloto paraguayo fue auxiliado por Maldonado, que lo esperaba en la zona de aterrizaje en un Fiat Palio. Ambos descargaron la droga y la subieron al auto. Por caminos rurales viajaron con el cargamento desde Naré, por la ruta 2, hacia Campo Andino y luego hacia Laguna Paiva. Allí, según el procesamiento de Fleitas González y Maldonado, se sumó Casco al mando de un Ford Focus rojo. Así viajaron hasta la ciudad de Santa Fe con el Focus de “puntero” y por detrás el Palio con la mercancía. Esta mecánica fue captada por cámaras de videovigilancia de Laguna Paiva y del Centro de Monitoreo de la ciudad de Santa Fe.
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En la capital provincial el trío de traficantes dejó la carga. El piloto recibió su paga, unos 30 mil pesos, y se subió en un remís que debía llevarlo a un paso fronterizo con Paraguay. Pero no llegó lejos. En el cruce de las rutas nacional 11 y provincial 39, jurisdicción de la localidad de Gobernador Crespo (también perteneciente al departamento San Justo), la policía detuvo el auto de alquiler en el que se trasladaba Fleitas González. El piloto tenía domicilio en localidad bonaerense de Valentín Alsina. Días después, Maldonado fue detenido por agentes de la Brigada Operativa Departamental de Tostado que lo encontraron cuando circulaba en un vehículo por la ruta provincial 2, a unos 10 kilómetros de la localidad de Esteban Rams, en el norte provincial. El ex policía tenía domicilio fijado en Laguna Paiva.
En base a la información colectada y el testimonio del piloto de la avioneta, el fiscal federal solicitó la detención de Lorena Melgarejo y Claudio Casco, por considerar que luego del aterrizaje forzado de la aeronave, Fleitas González habría contado con su colaboración para descargar el estupefaciente y alejarse del lugar del siniestro y finalmente depositarlo en una finca propiedad de la pareja en la zona norte de la ciudad de Santa Fe.
Más de dos años prófugos
El 28 de febrero de 2020 la Justicia ordenó la inmediata detención de Pulga Casco y Melgarejo para indagarlos en orden al delito de confabulación. Como no se los encontró se los declaró en rebeldía y se libró para ambos orden de captura en orden nacional como internacional por intermedio de Interpol. Y se articuló ante la autoridad de aplicación el mecanismo establecido por la ley 26.538 que creó el Fondo Permanente de Recompensas, con la finalidad de ofrecer dinero a aquellas personas que aporten datos útiles, certeros y conducentes que sirvan para dar con el paradero de los imputados. En el caso de los entonces prófugos fue de 500 mil pesos.
El 24 de septiembre de 2020 el fiscal federal requirió la elevación de la causa a juicio para el piloto Fleitas González y el ex policía Maldonado acusados por el delito de transporte de estupefacientes. El 28 de junio del año pasado ambos fueron condenados en juicio abreviado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe. El piloto paraguayo Fleitas González, a cuatro años de prisión, y Carlos Alberto “Pipi” Maldonado, una condena unificada de 5 años y 6 meses de cárcel.
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Casco y Melgarejo están también acusados en otra causa que investiga operaciones de “orden económico y financiero” que se inició en Santa Fe, pero pasó a Rosario por competencia territorial. De acuerdo a otra investigación realizada por el fiscal federal Rodríguez, la banda de Los Monos generó al menos 40 sociedades creadas para lavar dinero narco, amparados por la ley de Sociedades de Acciones Simplificadas (SAS), figura jurídica aprobada en 2017 durante la gestión de Mauricio Macri para la simplificación de trámites y flexibilización tributaria para emprendedores. Pero su mala aplicación abrió las puertas a que bandas delictivas las utilicen para lavar dinero.
El fiscal determinó que la pareja compuesta por Casco y Melgarejo eran parte de varias SAS entrelazadas, lo que derivó en una nueva pesquisa. Así determinó que había dos delitos conectados: por un lado la utilización de sociedades como vehículos financieros para blanquear el dinero originado en el narcotráfico y por otro la existencia de una asociación ilícita tributaria. Hasta donde llegó a detectar Rodríguez, se lavaron más de 700 millones de pesos.
Además Rodríguez verificó un hilo conductor entre Casco y Melgarejo, sus socios en distintas personas jurídicas y Máximo Ariel “Guille” Cantero, el líder de Los Monos. Para el fiscal, el encarcelamiento de los referentes del negocio del narcotráfico, el reordenamiento del negocio ilegal y sus mecanismos para legitimar activos ilícitos pudieron generar la selección de otra variante para blanquear activos y se planteó la utilización de SAS o SRL y cuentas bancarias asociadas al menos entre marzo 2018 y abril de 2020. A través de las SAS la banda no solo consiguió blanquear el capital, sino también acceder a beneficios fiscales que la ley de apoyo al emprendedor otorga a este tipo de sociedades.