"Es impresionante, desde la mañana no se puede estar. A las 10 ya empezaron". El mensaje lo envío una vecina de Villa Banana a otra, dando cuenta de cómo había comenzado el domingo en la zona de Gutenberg y Virasoro: a los tiros. Horas después, el resultado: el asesinato a balazos de Franco Sebastián Romero, de 28 años. Un chico del barrio que según su familia sufría consumo problemático de drogas y que otros vecinos señalaron como vendedor de drogas. "Estábamos acá y escuchamos una banda de tiros, dicen que mataron al Negrito. El Negrito, que vendía ahí en la esquina", fue otro mensaje que corrió por los pasillos del barrio una vez consumado el crimen.
Pasadas las 15.30 del domingo el cuerpo de Franco Romero quedó tendido sobre el pavimento de Gutenberg a la altura que los vecinos referencian como "el callejón", casi en el cruce con Virasoro. El muchacho, de 28 años, había sido baleado y ya agonizaba cuando minutos después un móvil policial llegó al lugar. Luego fue trasladado en un auto particular hasta el hospital Carrasco, de allí lo derivaron al Hospital Clemente Álvarez donde notificaron su fallecimiento cerca de las 17. La policía se fue del lugar sin lograr que algún vecino aportara información sobre el contexto en el cual ocurrió el crimen.
Este lunes al mediodía la zona del hecho continuaba sumida en el silencio, panorama habitual en los momentos posteriores a un crimen entre pasillos angostos en los que los vecinos se conocen entre todos y los rumores vuelan. Algunas cuadras más hacia la profundidad del barrio, en una casa ubicada en Valparaíso al 2700, los familiares de la víctima dijeron que el muchacho llevaba años atravesando un consumo problemático de drogas. "Pasta base, pastillas, lo que sea", dijo Romina, su hermana, a La Capital.
"Él era adicto a la droga, andaba por todos lados. Iba, venía, por ahí se iba y no volvía. Esta vez no volvió más", agregó la mujer. "Si tenía problemas no lo sabemos", indicó acerca del contexto del asesinato. Los problemas de consumo en Franco habían arrancado cuando el muchacho tenía 15 años. Desde entonces, según recordaron sus familiares, empezaron a ser frecuentes los conflictos violentos. Incluso, señalaron, hace tres años el chico había sido atacado a balazos.
"No sé como fue el tema, últimamente él no se quedaba en casa. Nosotros le decíamos, pero no quería. Ya estaba muy perdido en la droga, no quería saber nada", contó Romina. En otros tiempos la familia había intentado reorientar la vida de Franco y sus problemas de consumo. "Nos metíamos en los pasillos a buscarlo cuando se pasaba de dosis. Nosotros somos gente laburante, vivimos nuestro día laburando por la familia", agregó la hermana de la víctima.
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El sábado por la noche Franco apareció por la casa de su familia. "Me vino a decir que le guarde una plata para comprarse unas zapatillas. Yo le dije que se la guardaba pero que iba a poder ir el lunes a comprarle. El domingo a las 8 pasó y me pidió la plata", contó la mujer. Más tarde, cerca del mediodía, el muchacho volvió a la casa a buscar su bicicleta. "Después a la tarde vinieron los vecinos del callejón a avisar que lo habían matado. Todos lo conocen como el Negrito de Villa Banana. Lo quería mucha gente", agregó.
"Nosotros sabemos que la calle no trae nada bueno, pero no nos imaginamos esto nunca. Pensamos que algún día se iba a mejorar", lamentó la mujer. En ese sentido, apuntó a un exceso de oferta de drogas en el barrio. "Acá se consigue droga en cualquier esquina. Vendés un pantalón, vendés un poco de cartón y ya tenés para ir a comprar", agregó.
Conflicto por drogas
"Estábamos acá y escuchamos una banda de tiros, dicen que mataron al Negrito. El Negrito, que vendía ahí en la esquina", fue el mensaje que un vecino mandó a otro la tarde del domingo, para dar el aviso del joven asesinado. Se puede leer como consecuencia lógica de los momentos de tensión que se habían vivido en el barrio desde la mañana.
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En ese marco algunos vecinos de ese sector de Villa Banana ubicaron a Franco Romero como vendedor de droga en la zona de Gutenberg y Virasoro, el mismo punto donde fue asesinado. Así, como posible trasfondo, indicaron que la bronca previa puede estar vinculada a una disputa de narcomenudeo. En ese conflicto es que los vecinos mencionaron un caso resonante: el crimen de Julián Zanier, asesinado de 32 balazos en su casa de barrio Nuevo Alberdi.
Zanier era una persona conocida en Villa Banana, su barrio, del cual tuvo que irse tiempo atrás por conflictos con un ex ladero conocido como "Sapo" y su hijo "Leo" o "Sapito". Hay quienes sugieren que el asesinato de Zanier fue producto de esa bronca y que el crimen de este domingo sería parte de la misma disputa. Así es que Franco Romero aparece como vendedor de la banda de Sapito y su padre.
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En las idas y vueltas de ese conflicto aparece un hecho ocurrido el 4 de noviembre de 2016 en Valparaíso al 2700, a pocos metros de la casa de Franco Romero. En aquella ocasión Julián Zanier, que todavía vivía en Villa Banana, fue atacado a balazos en un hecho que además dejó a otras dos personas heridas. Zanier, que tenía 18 años, recibió tres balazos que le provocaron la lesión medular de la cual no se pudo recuperar. Así fue que se movilizó en silla de ruedas hasta que lo asesinaron con 32 balazos el 30 de septiembre pasado.