Policiales

Seis jóvenes baleados al ser atacados desde una moto frente a un quiosco

Fue la madrugada de ayer en Pedro Lino Funes y Cerrito. Todos están fuera de peligro. Se sospecha que el ataque está ligado a una disputa territorial

Domingo 10 de Diciembre de 2017

Los vecinos del Fonavi Parque Oeste lucen desahuciados y se sienten abandonados a la inseguridad. "Otra vez nadie pegó un ojo anoche. Pasaron dos en una moto y balearon a seis pibes que estaban comprando en la granjita de la esquina. Le verdad es que no se puede más. Todos nos queremos ir del barrio, pero quién te va a pagar lo que vale tu casa. Somos rehenes de esta realidad", relató una vecina del barrio al cronista. Se refirió así a la balacera que se registró ayer, poco después de las 3.30, en la esquina de Cerrito y Pedro Lino Funes. Seis muchachos de entre 15 y 28 años resultaron heridos tras ser atacados desde una moto. Uno de ellos, Iván Gabriel T., había sido detenido y acusado por balear a dos personas a pocos metros de donde la intendenta Mónica Fein presidía un acto público el 22 de marzo de 2015 (ver aparte).

"Acá las balaceras nunca terminan, sólo se calman. Después de los tiroteos de julio pasado se calmó un poco un par de semanas. Pero en agosto dos pibes le pegaron a un chico (Carlos Ezequiel F., de 18 años) en Cerrito y Riobamba. Después se tranquilizó, digo que hubo menos balaceras y no le pegaron a nadie. Pero hace dos semanas, por Pedro Lino Funes entre Cerrito y Riobamba se empezaron a tirotear e hirieron a una chica y a un hombre grande que salían de un cumpleaños. Y así todo sigue igual", relató otro vecino.

"Los que tenemos hijos y nietos no queremos que estén más en el barrio. Si hablás con más vecinos muchos te van a decir que quieren vender sus casas e irse. Yo tengo un nietito de tres años. Hace unos días caminaba con la mamá, levantó una basura del piso y le dijo: «¿Querés comprar porro?». Tiene sólo tres años y no está bueno que crezcan en este ambiente", agregó una mujer.

Ayer el barrio continuaba bajo el influjo de una pelea callejera de la que participaron al menos dos facciones que se disputan el control del territorio y los pasillos del Fonavi ante la ausencia del Estado.

Esquina brava

Cerrito y Pedro Lino Funes es uno de los puntos de encuentro de los pibes del complejo Parque Oeste. Un conjunto de monoblocks en los que abundan los pequeños comercios de venta de bebidas y comida. Sobre Pedro Lino Funes hay una garita para esperar los colectivos de la línea 121. Esa garita ofrece a los muchachos un lugar más confortable para la juntada. Y a unos 15 metros por cada calle hay al menos dos comercios.

Ayer, a las 3.30, en uno de esos negocios cuyos dueños atendían por la ventana enrejada, se apiñaban seis jóvenes para comprar desde energizantes Speed hasta cigarrillos. Mientras les despachaban los pedidos, por el lugar pasó una moto con dos ocupantes que abrieron fuego contra el grupo con una pistola calibre 9 milímetros. Iván Gabriel T., de 21 años, recibió un impacto en el tórax; Martín Exequiel F., de 28, fue alcanzado por tiros en la pelvis y las piernas; Juan Cruz R., de 20, fue herido en la pierna izquierda; Rodrigo S., de 19, sufrió lesiones en la zona toracoabdominal y en la cadera; Yair Andrés G., de 15, fue rozado por un proyectil en la pierna izquierda; y Leonel Marcelo B., también de 15, en la pierna derecha.

A las detonaciones del arma se le sumaron los gritos de dolor y de pedidos de auxilio de los jóvenes y la llegada masiva de vecinos y familiares para asistir a los heridos. Desde allí los trasladaron a la guardia del Hospital de Emergencia Clemente Alvarez donde recibieron las atenciones de rigor.

"Ya no tiene tanta importancia quién es el que manda a disparar. Porque las balas no reconocen a la gente. Van direccionadas por el que jala el gatillo y ese va porque alguien se lo ordena. Particularmente, no creo que alguien que venda drogas o robe merezca que lo caguen a tiros. Pero eso pienso yo. Tampoco creo que los vecinos tengamos que estar pendientes de sus conflictos y de que no nos caguen a tiros cuando salimos a hacer mandados, sacamos a pasear el perro o a caminar con los nietos. Uno charla con soldaditos que venden droga porque los conocemos de pibitos, y les planteás: «¿Cuánto te pagan por esto?». Ellos te cuentan: «500 pesos las ocho horas». Yo conozco comerciantes que les han ofrecido esa plata para que vayan a trabajar a su negocio y les dijeron que no. ¿Y sabe por qué? Porque el trabajo honrado y digno no les da chapa. Las chicas no quieren a los giles laburantes, quieren a los que conducen la manada. Por eso, entre muchas otras cosas, estos pibes se mueren cada vez más jóvenes. ¿Y el Estado?, le dejo esa pregunta", dijo un hombre mayor rodeado por un pequeño grupo de vecinos de Parque Oeste antes de cerrar la charla con este diario.

Fuera de peligro

Los seis heridos fueron atendidos en el Hospital de Emergencias y, de acuerdo a la gravedad de sus heridas, fueron dados de alta o quedaron internados en observación. La fiscal a cargo del hecho es Gisella Paolicelli, quien ordenó que la Policía de Investigaciones (PDI) trabajara sobre el terreno tomando testimonios y chequeando las cámaras públicas y privadas en las inmediaciones de la escena del crimen.

"Cuando vinieron los de la PDI les comentamos que los vecinos necesitamos una cámara de monitoreo municipal o provincial en esta esquina (Cerrito y Pedro Lino Funes), pero ellos nos dicen que están las cámaras instaladas en el Parque (Ricardo Balbín) que tienen un alcance de 300 metros. Yo no entiendo nada de cámaras, pero creo que si hay puntos donde se viven a agarrando a los tiros no estaría de más una cámara de monitoreo", reflexionó otro doña del peligroso lugar.

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