Cuando Germán S. concretó la venta de su vehículo de alta gama no se imaginó que estaba camino a vivir una de las jornadas más difíciles y violentas de su vida. Es que el hombre fue atacado por dos delincuentes en moto cuando circulaba por Mendoza, a la altura de la avenida de Circunvalación. Los maleantes lo amenazaron para que detuviera la marcha y les entregara el dinero que había cobrado por la operación comercial. Lluego, ante su negativa, le dispararon un tiro que lo hirió en una mano. Entonces, asustado, se llevó por delante la moto de los agresores y una vez que éstos huyeron a la carrera condujo su vehículo unas 11 cuadras con el rodado enganchado.
A primera hora de la mañana de ayer, cerca de las 7.30, Germán S. se dirigió a Funes a concretar la venta de un auto de su propiedad que le reportó unos 120 mil pesos. El hombre, de 40 años, había pautado encontrarse con el comprador en las instalaciones del banco Santander Río de la vecina localidad. Al llegar tomaron un café para afinar los detalles del pago hasta ponerse de acuerdo y una vez que abrió la entidad finaciera la transacción se completó con la entrega del dinero dentro del banco.
De vuelta. Germán, quien tiene un emprendimiento comercial junto a su familia, guardó el dinero en un maletín y lo dejó en el baúl de su Peugeot 307. “Lo que hacemos es tener dos autos. Uno lo usamos siempre y con el otro vamos cambiando modelos y hacemos un diferencia económica”, comentó una allegada de la víctima.
Cerca de las 8.45 Germán emprendió el regreso y tomó calle Mendoza en sentido a Rosario. Al llegar al cruce con Colombres, en la zona oeste de la ciudad, percibió que era perseguido por una moto Yamaha YBR 125. Entonces intentó una maniobra distractiva y desvió la marcha por una calle lateral para luego retomar por Mendoza.
Cuando Germán S. llegó a la intersección de Mendoza y avenida de Circunvalación los agresores le pusieron la moto Yamaha delante de su auto cortándole el paso y se bajaron con sendas armas de fuego en sus puños. Así se abalanzaron uno por cada ventanilla y las golpearon con las culatas de las pistolas para romperlas. Todo eso ante la vista de numerosos testigos. De esa manera los ladrones pretendieron forzar a la víctima para que bajara y abriera el baúl. Era evidente que los intrusos sabían dónde llevaba el dinero
Lo que ignoraban los asaltantes era que las ventanillas del auto son de cristal antirrobo y que al golpearla el vidrio se astilló pero no se rompió. La situación se puso cada vez más tensa y los malhechores apuntaron sus armas a la cabeza de Germán y dispararon varias veces. “Se cubrió la cabeza con el brazo y la bala le dio en el antebrazo izquierdo, con orificio de entrada y salida”, dijo un familiar del hombre atacado.
En ese marco, Germán puso primera y arremetió contra la moto que le cortaba el paso mientras los ladrones, a los que no pudo ver ya que se cubrían con cascos, uno banco y uno negro, escapaban a las corridas del lugar.
Germán arrastró la moto bajo el chasis de su Peugeot unas once cuadras. Recién se detuvo al llegar a calle Fraga, ante el inminente riesgo de que los chispazos provocaran un incendio con la pérdida de combustible del tanque del rodado. Así, entre el pánico y la desesperación, bajó de su auto y prácticamente se dejó caer en un umbral.
Asustado. “Le dije si quería un vaso de agua. Estaba pálido y con mucho miedo. Es una situación horrible. Me contó que casi lo matan”, sostuvo un comerciante de la zona que acudió en ayuda del hombre para agregar que “en ese momento se le acercó una mujer y le dijo que era un asesino, hasta que un policía lo vio y detectó que tenía la herida en el brazo izquierdo”.
En un principio los testigos no podían precisar si Germán llevaba una moto encajada en la trompa de su auto o se le había desprendido el guardabarros. “No se dio cuenta que llevaba la moto abajo, estaba muy nervioso y recién cuando bajó la vio debajo del auto. Es más, ni sabía que la había llevado por delante”, indicó un familiar de la víctima.
De hecho el robo no fue perpetrado por los dos delincuentes y Germán fue atendido de sus heridas en el Hospital de Emergencias, donde le suturaron la herida y a primeras horas de la tarde le dieron el alta médica.






















