Julio Alberto Ramírez, un changarín del Mercado de Productores de 40 años, fue acusado por el fiscal Ademar Bianchini como autor del asesinato de su pareja Laura Ramona Benítez en la habitación de una pensión en inmediaciones de Rueda al 2900, en barrio Parque Casado. Bianchini lo imputó como autor del delito de homicidio calificado por el vínculo por ser pareja conviviente (femicidio). El cuerpo de Benítez fue encontrado luego de que el imputado se presentara en una comisaría de la localidad bonaerense de González Catán y admitiera haber asesinado a su pareja. El cuerpo de la mujer permaneció oculto debajo de un armario y cubierto “con cemento seco sin preparar” durante cerca de tres semanas. La jueza Valeria Pedrana resolvió dejar al acusado bajo prisión preventiva por el plazo de ley. Es decir al menos dos años. Benítez tenia 42 años, era oriunda de la localidad santafesina de Villa Ana y tenía tres hijos.
La noche del martes 10 de octubre Ramírez, oriundo de la Villa Ocampo y con trabajo en Rosario, se presentó en la comisaría La Matanza 1ª de González Catán, en provincia de Buenos Aires, y confesó que había matado a su pareja. También relató que el cuerpo estaba en la pensión en la que residía, en Latzina y Lisboa, barrio Parque Casado de nuestra ciudad. Y que el cadáver estaba debajo de un armario. Ramírez mantenía una relación con Benítez desde hacía cuatro años.
En la Fiscalía Regional se trabajaba desde el domingo en la búsqueda de Benítez, quien tenía tres hijos, de 25, 24 y 18 años, y un nieto de 5. Años atrás la mujer decidió instalarse en Rosario, donde estudiaba medicinas alternativas como reiki o biodecodificación. Los últimos dos años había compartido la pensión con Ramírez.
Otras hermanas de Benítez residen en la ciudad bonaerense de Campana y por ese ello Laura solía viajar a esa localidad, tanto como a su pueblo natal. Aunque por la distancia no se veían muy seguido, Laura mantenía comunicación permanente con sus hermanas. Por ese motivo, cuando vieron que la mujer registraba su última conexión de Whatsapp el 29 de septiembre, comenzaron a preocuparse. Sin saber de ella, optaron por comunicarse con su pareja, Ramírez. “Mentía, decía una cosa y después otra”, contó a La Capital Vanesa, Benítez, una de las hermanas de Laura.
Entonces, el domingo 8 de octubre viajaron a Rosario y realizaron la denuncia en la comisaría 14ª, donde según dijeron no encontraron eco. Con la presentación de Ramírez en la comisaria bonaerense el fiscal Bianchini comenzó a trabajar en territorio y el miércoles 11 de octubre gestionó una orden de allanamiento en la pensión de Parque Casado. Ahí se toparon con que los dichos de Ramírez eran ciertos.
El viernes en audiencia imputativa el fiscal Bianchini especificó que el homicidio se produjo el 20 de septiembre pasado cuando Ramírez le propinó “un golpe en la parte frontal del cráneo y otros mecanismos lesivos, aún indeterminados dado el estado del cuerpo al momento de su hallazgo, y le causó la muerte. Luego colocó el cuerpo a un costado de la habitación, lo cubrió con cemento seco sin preparar y lo tapó en un pequeño ropero”, según se explicó en un parte de prensa de la Fiscalía Regional Segunda.
Tras contar los hechos, el fiscal imputó a Ramírez como autor del homicidio calificado por el vínculo de Laura y solicitó que el acusado quedara detenido en prisión preventiva por el plazo de ley. La jueza Pedrana dio por formalizada la audiencia imputativa y dispuso la prisión preventiva por el plazo de ley.