Policiales

Policía condenado a 20 años de cárcel por matar a un chico en un festejo callejero

La pena recayó en Emiliano Gómez, juzgado por la muerte de Brandon Cardozo. El hecho ocurrió cuando todo un barrio recibía el año 2016

Sábado 20 de Octubre de 2018

El policía Emiliano Gómez fue condenado ayer a 20 años de cárcel como autor del crimen Brandon Cardozo, un chico de 16 años que corría para escapar de un disturbio que se produjo en una fiesta callejera de fin de año cuando lo alcanzó un balazo en el rostro. Por unanimidad, los tres jueces que estuvieron al frente del juicio oral y público por el caso consideraron que ese disparo fue realizado por el efectivo con su arma reglamentaria cargada con balas de punta azul idénticas a las halladas en el lugar del crimen. La sentencia fue recibida entre cantos, aplausos y gestos de emoción por los allegados a la víctima y los manifestantes que esperaron el veredicto en la plazoleta que se levanta frente al Centro de Justicia Penal.

El juicio oral comenzó hace dos semanas y fue acompañado por familiares de víctimas de la violencia policial nucleados en la agrupación "Las voces de los que ya no están". Junto a otras organizaciones políticas y sociales realizaron una instalación artística con arcos de fútbol y el nombre de Brandon frente a la explanada de Sarmiento y Virasoro. Ayer, un grupo numeroso de gente esperó el resultado en esa misma plaza y los más cercanos, entre ellos los padres de Brandon, subieron a una sala del segundo piso a escuchar el veredicto en persona.

Presentes

Entre los asistentes sobresalían las remeras rojas y negras con el nombre de Brandon y el número 16 que estamparon sus familiares en recuerdo del adolescente, que jugaba al fútbol en la Liga Casildense y soñaba con llegar a Newell's Old Boys.

Delante del estrado, en tres escritorios distintos se ubicaron la fiscal Marisol Fabbro, el equipo de querellantes y los defensores de Gómez. Cerca de ellos se delimitó un sector aparte para el detenido, de 29 años, que permaneció sentado y escoltado por cuatro uniformados que lo rodearon como formando un biombo de protección que impidió el normal trabajo de los reporteros gráficos.

Tras el ingreso de los jueces Carlos Curto, Alejandro Negroni y Hebe Marcogliese el silencio dominó la sala. Fue la jueza Marcogliese quien entonces tomó la palabra y planteó que no estarían permitidas "manifestaciones de ningún tipo" durante la lectura de la sentencia. Tras ello el tribunal dio a conocer su resolución: condenar por unanimidad a Gómez como autor material de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego —un delito con una pena mínima que ronda los 11 años— e imponerle 20 años de prisión. Asimismo, se anunció que los fundamentos del fallo se darán a conocer más adelante.

Cambio de encuadre

De esta manera, los jueces no aceptaron el encuadre de homicidio calificado por abuso de la función policial solicitado por los querellantes, que se pena con prisión perpetua, pero aplicaron una pena alta para la figura escogida por la Fiscalía. Fabbro había reclamado 24 años de cárcel.

Tal cual lo pedido por la jueza Marcogliese, tras la lectura del fallo entre el público no hubo gestos ni exclamaciones, aunque muchos se retiraron abrazados y entre lágrimas hacia la explanada del Centro de Justicia Penal, donde la novedad fue recibida con aplausos, abrazos y retumbar de batucada.

"Fueron dos semanas muy pesadas. Se revolvió dentro mío todo esto de nuevo. Con la gente que nos apoya pusimos todo para llegar a este momento", dijo llorando Rubén Cardozo, el papá de Brandon.

"Siempre les dije a los abogados que si le daban cien años para mí era poco. Creo que un poquito de justicia tuvimos. Por lo menos sabemos que esta persona va a quedar presa y no va a volver a cometer lo que cometió", dijo.

Brandon era hijo único, iba a la escuela y jugaba al fútbol en el Club Atlético Sanford. Sus padres estaban separados y como vivían muy cerca él estaba un tiempo en cada casa. Su última cena de fin de año fue el 31 de diciembre de 2105 y la pasó con su familia. Tras el brindis de medianoche le pidió permiso a sus padres para ir con su primo a una fiesta callejera convocada por redes sociales. En la esquina de Centenario y Entre Ríos, en la zona sur de la ciudad, unas 500 personas se habían reunido a celebrar la llegada del año 2016.

Pero cerca de las 5.30 hubo un disturbio entre dos grupos, volaron piedrazos y entonces el chico, ajeno a la disputa, comenzó a correr por calle Centenario hacia Corrientes. En ese momento retumbaron varios disparos y un proyectil le ingresó a Brandon por el mentón, le salió por la nuca y lo desvaneció. Murió cuando su primo lo llevaba al hospital en un patrullero.

Al día siguiente el agente de la Brigada Motorizada Lucas B. comunicó a sus superiores que había sido testigo del incidente y denunció a su compañero Gómez, quien fue detenido tres días más tarde. Al policía le secuestraron su arma reglamentaria con un cargador con siete municiones intactas, "cinco de ellas con punta azul", al igual que cinco vainas 9 milímetros incautadas en la escena.

Valoraciones

"La unanimidad de los jueces es indicio de que tenemos un buen fallo. No se nos escapa que el monto de la pena no es menor. Por ese mismo delito se están otorgando montos más bajos", evaluó el abogado querellante Salvador Vera en la puerta del Centro de Justicia Penal.

"Si bien no se condenó por la figura calificada que pretendíamos, entendemos que ésto obedeció quizás a que el agente estaba de civil y a la jurisprudencia le cuesta aplicar esta figura en esas situaciones", consideró.

Por su parte Paul Krupnik, defensor del condenado Gómez, dijo que "la prudencia aconseja una lectura extensa de los fundamentos" antes de realizar una valoración, aunque adelantó que apelará la condena. Consideró "excesiva la pena, en tanto la misma Fiscalía en sus alegatos finales habló de un homicidio agravado por dolo eventual", es decir, cometido sin intención directa de matar pero con conciencia del resultado.

En cuanto a la prueba discutida en el debate, el querellante Vera señaló que "las audiencias fueron muy contundentes. Se reveló que actuó un solo tirador, que el imputado efectuó siete disparos con su arma reglamentaria y con uno de ellos le dio en la mandíbula a Brandon. Había demasiada contundencia en la evidencia balística. La bala mortal estaba pintada de celeste y coincidió exactamente con la pintura de las balas que tenía el imputado en el cargador de su arma reglamentaria".

Tras la condena, el abogado llamó a "recepcionar el mensaje que trae este fallo" e instó al Ejecutivo a revisar "cuáles son los requisitos o controles psicológicos que habilitan a una persona a ingresar a la fuerza policial y recibir un arma letal".

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