Policiales

"No soy el rey de la efedrina, soy el rey del trabajo y el sacrificio"

Mario Roberto Segovia dijo que sus bienes son de legal obtención y que sufre una acusación viciada. Pero no habló de su actividad específica ni de los elementos por los que dos jueces ya lo procesaron.

Viernes 09 de Enero de 2009

Asegura que es el rey del trabajo y no de la efedrina. Que todas sus posesiones las obtuvo legalmente, en base a empeño laboral y sacrificio, y que por ella paga impuestos. Que el Rolls Royce no es suyo sino de una persona que se lo dio para venderlo. Que prosperó a partir de matricularse como piloto de aviones en 2003 y obtener, en base a esa condición, contactos y oportunidades que lo encumbraron económicamente. Que se dedica al comercio exterior. Que es víctima de una causa atiborrada de errores y nulidades que la prensa reproduce en forma mecánica.

De los elementos que hasta ahora le valieron dos resoluciones judiciales, como proveedor de sustancias ilegales con destino de contrabando, Mario Roberto Segovia prefirió no hablar. Dijo que lo explicará pero después de hacerlo, según dijo, con quienes tienen causas en su contra. Que son en total cuatro jueces federales. Tras su detención el 23 de noviembre, cuando estaba a punto de viajaR a Puerto Iguazú, Segovia fue señalado por el ministro de Justicia de la Nación, Aníbal Fernández, como el "mayor proveedor de efedrina de los carteles mexicanos". Dos de los magistrados ya lo procesaron y otros dos tienen que resolver su situación durante la feria de enero.

De efedrina, nada. Segovia fue entrevistado en el programa "Tempranísimo" de Radio Dos. Allí negó relación alguna con el tráfico de efedrina. Pero al ser interrogado sobre elementos que decidieron su procesamiento se excusó de hablar. Por ejemplo, eludió responder sobre la utilización de la identidad de un preso de Sierra Chica, Héctor Germán Benítez, con fines de comercialización en su provecho. O sobre el informe de la Secretaría de Prevención de la Droga y el Narcotráfico (Sedronar) que aportó facturas que indican que Segovia compró en el mercado interno más de 5 mil kilos de efedrina entre los años 2007 y 2008.

"Esto me sucedió por vivir en una sociedad envidiosa, maliciosa y retrógrada como es la sociedad rosarina, donde el éxito ajeno está mal visto, sobre todo cuando uno es joven y viene de muy abajo como es mi caso", dijo Segovia. Explicó que se dedica desde hace años al comercio exterior, fuente que le proporcionó todos sus bienes, pero no dio ningún detalle sobre esas actividades.

"Aposté al país". Atribuyó a rumores infundados de su barrio de Fisherton que hubiera circulado que era exportador de bananas. "Estaba apostando al país con un complejo industrial en Alvear. Estaba montando una fábrica de discos ópticos, CD's y DVD's que le iban a a dar un impulso a la región inmenso con cien puestos de trabajo de mano de obra calificada".

* ¿Cómo hizo el dinero? “Tiene que ver mucho con suerte y oportunidades. Hay un mundo de posibilidades afuera, en el exterior. El que quiere hacer dinero hace. Todo lo que yo tengo está justificado como corresponde”.

* “Me detuvieron imputándome cosas de las cuales soy inocente. Se me ha violado el principio de inocencia. A mi primo, a mi hermano, a mi familia, a mi esposa. Fue una razzia porque hubo 14 allanamientos y se llevaron a personas que no tenían nada que ver como mi primo (Sebastián Segovia) que está detenido acá conmigo”.

* “Vayan a ver dónde vive mi hermano (Hernán Jesús Segovia), en Santiago 4818, que es policía y gana 1.800 pesos por mes. El auto que tenía se lo facilité yo. Mi hermano no se puede comprar nada. Fíjense si su casa parece la de un narco”.

* “El Rolls Royce no lo ingresé. Para sorpresa de ustedes, ese vehículo no es mío. Es de una persona que vivía en Buenos Aires que me lo facilitó para que lo vendiera a unos ciudadanos extranjeros que han venido al país. Hay un montón de cosas que la prensa tergiversa, que se basan en informes judiciales plagados de errores y nulidades”.

* “Acá hay oscuros intereses. Con el tiempo se va a saber todo. Ahora estamos en plena defensa mía. Recién hoy voy a ver a mi hijo después de 50 días. No declaré ante el juez porque no sabía qué se me imputaba. Se ha hecho un circo, han mancillado el honor de mi familia y mi buen nombre. Todos mis proyectos han sido truncados. Tengo que empezar de vuelta. Conseguir un trabajo”.

* “Se me acusa de cosas irrisorias. Se ha dicho que hubo contactos míos en la Triple Frontera. Se dice que un informe de la Side dice que el servicio de inteligencia norteamericano me tiene en la mira desde 2006 por un viaje a la Triple Frontera con el número tres de Al Qaeda. No tiene ni sentido lo que se está hablando sobre mí. Soy un padre de familia, vivo con mi mujer y mis hijos, no tengo vida social, pueden preguntar en mi barrio. De mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa”.

Cuando le preguntaron el porqué de tanto celo en proteger con guardias armados su vivienda de Fisherton el tono de Segovia se crispó. “¿Usted vive en Rosario y en Argentina? ¿No sabe los robos que hay en la zona? Viven mis hijos en mi casa, no tengo nada que esconder. Mi casa es una casa de una sola planta que tiene tres habitaciones. Con gusto los voy a recibir. Es una casa que tiene sus comodidades pero no es una mansión extraordinaria como las que hay en Fisherton”.

Dijo que las 12 armas que se hallaron en su casa eran de origen legal. “Vengo de muy abajo, siempre fui un laburante. En el año 2003, con mucho sacrificio, me recibí de piloto de avión. Y tuve una serie de oportunidades y contactos que me llevaron a trabajar adonde estoy”.

Sobre la obtención de su abultado patrimonio dijo: “Yo creo que todo es posible. El ser humano es ilimitado. Podemos dar lo mejor de nosotros mismos. Todos podemos llegar. Cuando uno realmente quiere puede”. En un tramo del diálogo le dijo al periodista Pablo Procopio: “Hasta usted podría tener un Rolls Royce”.

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