Un femicidio seguido de suicidio conmocionó ayer a la ciudad santafesina de San Cristóbal, donde una mujer de 29 años fue asesinada a puñaladas por su ex pareja y padre de sus dos hijos, a quien la policía encontró minutos más tarde muerto con un disparo y un arma entre las manos en un camino rural rumbo a San Justo. La víctima era sobrina del presidente comunal de Moisés Ville, localidad cercana al lugar donde ocurrieron las dos muertes.
El crimen de Gabriela Barceló ocurrió alrededor de las 13 en el barrio José Dhó de San Cristóbal, una localidad de 14 mil habitantes y cabecera del departamento del mismo nombre, 361 kilómetros al norte de Rosario. Según información policial, el femicidio ocurrió en una vivienda de Chacabuco al 1600. Hasta allí llegó el personal policial, alertado por un llamado de vecinos denunciado que se había producido un hecho de extrema violencia.
En ese lugar, en una casa de una planta ubicada en una esquina frente a calles de ripio, vivía con sus dos hijos Gabriela Barceló, quien trabajaba como docente en una escuela primaria. Según trascendió, un vecino pasó caminando por el lugar, escuchó los gritos de la mujer y llamó a la policía.
Al llegar los efectivos aún se encontraba dentro de la casa el agresor, Alejandro Furón, de 29 años, ex pareja de la docente y padre de sus hijos. El muchacho se atrincheró pero luego de una breve negociación logró escapar, al parecer por la parte trasera de la vivienda.
Cuando los uniformados entraron a la casa se encontraron con la mujer ya agonizante, con al menos una puñalada letal en el abdomen. En base al relato de los vecinos los efectivos establecieron que el agresor había escapado del lugar hacia una zona rural y con ese dato comenzaron la búsqueda.
Zona rural
De inmediato la fiscal de los tribunales de San Cristóbal Silvina Vernney y el médico policial se dirigieron a cercanías del cruce de la ruta provincial 4 con el camino a San Justo. Allí, en un paraje conocido como La Cabral, encontraron el cuerpo de Furón. De acuerdo con las primeras informaciones el hombre se había disparado con un revólver calibre 38 que tenía entre sus manos.
Luego de efectuadas las pericias de rigor los cuerpos fueron trasladados hasta el hospital de San Cristóbal, donde serían sometidos a las respectivas autopsias. Efectivos de la policía científica, forenses y agentes de la comisaría 1ª local, que depende de la Unidad Regional XIII con asiento en esa capital, trabajan anoche en el esclarecimiento del caso.