Buenos Aires.— Dos ciudadanos chinos fueron asesinados y un tercero resultó
gravemente herido en dos ataques perpetrados en 48 horas. En el barrio porteño de Caballito un
supermercadista de esa nacionalidad fue asesinado ayer a balazos en su comercio, en un ataque que
para los investigadores fue de tipo mafioso. Un día antes, otro ciudadano chino fue arrojado desde
un auto en un descampado de la localidad bonaerense de José Mármol con un tiro en la nuca.
El caso de Caballito ocurrió ayer a la mañana en un supermercado chino de
Nicolás Repetto y avenida Juan B. Justo de Capital Federal. A partir de los datos de testigos y las
imágenes de las cámaras de seguridad del local, la policía estableció que fue un solo tirador y que
no quiso robar nada sino que atacó directamente a las víctimas.
Todo comenzó cerca de las 10, cuando un joven que llevaba una gorra de béisbol y
estaba armado con una pistola irrumpió en el lugar, donde se encontraban los dos encargados chinos,
la verdulera boliviana, la cajera y un cliente ocasional.
Si bien la empleada de la caja levantó las manos y le ofreció el dinero de la
recaudación, el delincuente fue directamente adonde estaban los encargados y los atacó a tiros. Los
testigos describieron que el agresor no tenía rasgos orientales. En el lugar se escucharon varios
disparos pero sólo se encontraron dos vainas servidas.
Tras el ataque, el tirador huyó a la carrera sin robar nada y al llegar a la
calle subió a un taxi y abandonó el lugar, por lo que se investiga si contaba con un cómplice
taxista o si abordó circunstancialmente un vehículo que pasó por el lugar.
Las víctimas, de 41 y 45 años, quedaron tendidas en el interior del supermercado
hasta que fueron auxiliados por personal de ambulancias. El menor de ellos murió poco después y el
otro permanecía internado en grave estado. “Va a ser fundamental la declaración del herido,
aunque todavía no pudo ser entrevistado por su estado de salud”, explicó un vocero.
Un jefe policial dijo que “el robo está totalmente descartado” ya
que “los testigos indican que el tirador no pronunció palabra ni quiso el dinero. Se acercó,
disparó y se fue”. Las dos fuentes contaron que en diciembre pasado, cuando apenas abrió al
público, “el mismo comercio sufrió un atentado intimidatorio, ya que le prendieron fuego la
puerta”. Además, en uno de los huecos de las baldosas de la vereda, en la entrada del
supermercado, se puede leer la palabra “Mafia” calada en el cemento, un mensaje que
aparenta de ser viejo, aunque se suma como una pista más sobre el móvil de este ataque.
Desde un auto. Este fue el segundo homicidio consumado en dos días en perjuicio de
ciudadanos chinos ya que un hombre de esa nacionalidad fue asesinado un día antes de un tiro en la
nuca y arrojado desde un auto en un descampado de José Mármol. Los investigadores intentaban
identificar a la víctima, convencidos de que fue un ajuste de cuentas.
El hecho ocurrió el domingo en un terreno situado en la periferia de esa localidad del sur del
conurbano. Todo comenzó cuando un vecino vio cómo arrojaban a una persona desde el asiento del
acompañante de un auto Ford Sierra, por lo que llamó al 911.
Los efectivos constataron que se trataba de un ciudadano chino de unos 30 años que había sido
asesinado de un balazo en la nuca. El crimen había sido cometido poco antes del hallazgo del
cuerpo, que hasta ayer no había sido identificada.
Los detectives luego procuraron establecer si existían denuncias por averiguación de paradero de
ciudadanos chinos residentes en la zona pero no hallaron ninguna pista.
Las sospechas apuntan a que se trató de un “ajuste de cuentas” y los investigadores
creen que será difícil obtener datos de la víctima.
(Télam)