Buenos Aires.— Una estudiante de 19 años fue asesinada a puñaladas en su
departamento del barrio porteño de Caballito. La policía cree que la chica fue atacada por un
vecino que intentó violarla. Se trata de un hombre de 38 años, que vive con su familia un piso
arriba de la víctima y que también recibió heridas cortantes, por lo que fue internado bajo
custodia policial.
La Policía Federal planteó que el sospechoso fue condenado en la provincia
de Chubut a doce años de prisión por un delito sexual y que había obtenido libertad condicional.
Hasta anoche no quedaba claro si se lesionó al trabarse en lucha con la joven o si se infligió las
heridas para sugerir que la responsabilidad en el crimen había sido de un tercero que escapó.
Versiones de vecinos indicaron que la joven fue encontrada desnuda y
asesinada de varias puñaladas en el cuello, tórax y abdomen. La autopsia determinará si fue
violada.
Cuchillos y botellas.
Todo ocurrió en un edificio de ocho
pisos de la avenida Honorio Pueyrredón 832. En el sexto piso vivía Soledad Bargna, estudiante de
diseño gráfico de 19 años, junto a su madre, su padre y su hermana. Un departamento del quinto lo
ocupaba un hombre llamado Marcelo Pablo Díaz, de 38 años, que trabajaba reparando instrumentos de
música y residía junto a su pareja, una maestra jardinera, y un hijo de 10 años.
A las 11 de ayer, el portero del
edificio escuchó gritos de una joven diciendo: "Dejame hijo de puta...".
El encargado decidió subir corriendo
por las escaleras y encontró la puerta abierta del departamento del sexto piso: ahí encontró el
cadáver de la joven —que se encontraba sola en ese momento en la casa— en el cuarto
matrimonial de sus padres. El cuerpo estaba tirado boca arriba desnudo de la cintura para abajo y
ensangrentado.
El portero llamó de inmediato al 911
y decidió bajar a la puerta a esperar la llegada de los patrulleros.
Pero al dirigirse hacia allí
—una vez más por la escalera— se detuvo en el quinto piso, donde advirtió algo raro.
"Se acercó al departamento y vio la puerta entreabierta y la pantalla de televisión mostrando una
película pornográfica", señalaron las fuentes. El portero siguió bajando y encontró al habitante
del quinto piso, a un costado del ascensor, lastimado.
Según se señaló, el vecino, que había
bajado por el ascensor, habría contado que le habían querido robar, en un supuesto intento de
cubrir en un misterioso ladrón todo el ataque.
No obstante, los efectivos de la
comisaría 13ª llegaron de inmediato al lugar y comenzaron las primeras actuaciones, mientras
trasladaban con custodia al herido hasta el Hospital Durand.
Una chica hermosa.
La chica presentaba heridas que
probarían que se resistió al ataque. La puerta de su departamento no tendría signos de haber sido
violentada o forzada, con lo cual se presume que le abrió al hombre que intentó violarla y terminó
asesinándola porque era conocido.
Los investigadores, al mando del juez de instrucción Alberto
Baños, descartaron de entrada la hipótesis del robo o de un crimen pasional. El responsable de
prensa de la Policía Federal, comisario Néstor Rodríguez, admitió que podría haberse tratado de "un
ataque de una persona que podría tener una connotación sexual".
"No había ninguna relación entre ellos, sólo se conocían
como vecinos. Soledad vivía con el padre, la madre y la hermana. Era una chica hermosa", comentaban
los vecinos que se habían sacudidos por el caso En el lugar también había botellas rotas y dos cuchillos de cocina dentados,
ensangrentados, utilizados para cometer el homicidio.