Los vecinos de Anchorena al 1500 contaron que al filo de la medianoche del Día del Amigo escucharon una seguidilla de "entre seis y siete disparos" y luego "un silencio profundo". Nadie se asomó a la puerta de su casa "porque los balazos en esta zona son normales", explicó una vecina. Y cuando alguno se animó a salir a la calle vio el cuerpo de un hombre tirado en la ochava noroeste de Anchorena y Paraguay, en la zona de Tiro Suizo conocida como Fuerte Apache. Estaba boca abajo y tenía al menos siete impactos de bala en la espalda y el brazo derecho. En la escena del crimen se hallaron nueve vainas calibre 9 milímetros y cuatro ojivas. "Escuchamos los balazos, pero nadie salió hasta que pasaron varios minutos. Acá los balazos son normales y no vaya a ser que por curiosa una se ligue un tiro. Todos los balazos fueron en la misma secuencia", explicó otra mujer del barrio. Los vecinos dijeron desconocer al hombre asesinado, a quien le tomaron las huellas dactiloscópicas y recién fue identificado pasado el mediodía de ayer.
Doce horas después de morir de cara a la gramilla de la esquina de Anchorena y Paraguay, a metros de uno de los paredones del club Tiro Suizo, el hombre asesinado fue identificado como Luis Ezequiel "Pompi" Konig, de 32 años y domiciliado en el Fonavi Parque Oeste. El hombre tenía un hijo y según confiaron fuentes allegadas a la investigación, en manos del fiscal Adrián Spelta, un abultado prontuario policial abierto.
En ese sentido, según registros judiciales Konig fue juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 de Rosario integrado por los jueces Beatriz Caballero de Barabani, Omar Digeronimo y Jorge Venegas Echagüe, en una causa por infracción a ley de estupefacientes. Según ese registro "Pompi" había sido detenido junto a Oscar Gustavo Horvath. "Se les imputó la tenencia de 736 gramos de cocaína fraccionada, material que tenía como finalidad ser comercializado", de acuerdo a lo presentado como acusación. En esta causa Horvath fue condenado a 5 años de prisión y Konig resultó absuelto.
Alrededor de la 0.40 del viernes los vecinos de Anchorena y Paraguay se sobresaltaron por una sucesión de detonaciones. "Fueron seis o siete disparos, todas seguidos. Y después silencio. Un silencio profundo. No se escucharon ruidos de moto ni de autos. Silencio", explicó una doña de la cuadra.
"Escuchamos los balazos y cuando salimos el muchacho ya estaba tapado. Acá hay que tener cuidado lo que se dice y lo que te escuchan porque tenemos cosas malas muy cerca", explicó la mujer haciendo referencia a un punto de venta de drogas que los vecinos aseguran que funciona sobre calle Anchorena. Todos los vecinos consultados referenciaron haber escuchado las detonaciones pero ninguno vio la ejecución de Konig.
"Creo que fue hace tres semanas atrás, el sábado 1º de julio, se agarraron a balazos en esta esquina dos banditas de la zona de Flammarión (la calle que corre paralela a las vías). No sabés lo que fue esto. Un desastre porque pasó un sábado a las 19, aproximadamente. De milagro no hubo heridos ni muertos. Lo que pasó es que una de las bandas se enteró que a mitad de cuadra vive la madre de un rival y le vinieron a disparar", explicó la vecina.
Según confiaron fuentes consultadas, el hecho comenzó cuando dos sujetos en moto pasaran por el frente de una casa de Anchorena al 1500 y se produjo el intercambio de disparos sin que haya heridos. Tras llamados al 911, efectivos policiales detuvieron a cinco personas, secuestraron armas, municiones y demás. Y enmarcaron el ataque en una "pelea por el territorio y venta de estupefacientes".
Tiroteo entre bandas
"Mirá, yo anoche no estuve en casa. Pero el 1º de julio, cuando yo estaba en mi casa comiendo una picada, la policía se me metió y me llevó preso con algunos de mis familiares. Nos tuvieron hasta el domingo a las 15. Por eso les hice una denuncia", explicó un comerciante de Anchorena al 1500 al ser consultado sobre el crimen de Konig. "Esta es una zona complicada. Los vecinos más viejos tenemos el oído entrenado porque como tenemos el polígono del Tiro Suizo, los disparos son normales. Pero desde que abrieron calle Anchorena (con el plan Abre, a principios de 2015) la zona se puso peor porque se hizo un corredor donde los de Flammarión vienen tirando por acá y los de acá van hacia allá", relató una vecina. "Los balazos son de todos los días. Lo anormal es que hayan matado a alguno", explicó un joven vecino.
El fiscal Spelta indicó que Konig "recibió siete disparos en la espalda y el brazo derecho"; y que "por el momento no se pudo dar con testigos presenciales del ataque". Adenás, el funcionario hizo hincapié en que "no se descarta ninguna hipótesis. La víctima no tenía más pertenencias que las que llevaba puesta. No tenía billetera, identificación ni celular", indicó. Al momento de realizar las declaraciones, Spelta desconocía la identidad de la víctima, a partir de lo cual se comenzó a orientar la pesquisa en manos de la Policía de Investigaciones (PDI).