Un operario de 50 años fue baleado en las piernas tras resistirse a que le
robaran la moto en una barriada de Villa Gobernador Gálvez. A raíz del ataque debió ser internado
en el hospital Provincial, desde donde se informó que su vida no corre peligro.
Julio Maglier vive en una casa situada en Magallanes al
1800, en el barrio Arroyito de Villa Gobernador Gálvez. Cerca de las 21 del domingo decidió ir a
comprar una gaseosa a un quiosco contiguo a su casa y, al salir, no le prestó atención a un
muchacho que cubría su rostro con un gorro y se encontraba en actitud sospechosa.
Cuando Julio regresó a su propiedad, el desconocido se le
fue encima, lo encañonó con un arma de fuego y le pidió la llave de la moto que estaba estacionada
en la vereda. "El hombre creyó que el arma era de juguete y se negó a darle la llave", explicó
Carlos Malagueño, un amigo de Maglier, en la puerta del hospital Provincial.
Ante la negativa del hombre, el malhechor respondió
gatillando una pistola calibre 9 milímetros. Entonces, el operario presumió que su vida estaba en
peligro e intentó inmovilizar al ladrón. "Lo agarró de una mano y lo intentó alejar de su casa",
contó Malagueño, que es presidente de la vecinal Velmiro Ayala Gauna de Villa Gobernador Gálvez y
secretario gremial de la Unión Obreros y Empleados Plásticos, cargo por el cual conoció hace
algunos años a Maglier.
En el barro. En la calle, el malhechor y Maglier forcejearon hasta caer en
un zanjón ubicado a unos 20 metros de la casa del obrero. Allí, con sus cuerpos embarrados,
libraron una lucha desigual. En medio de la gresca, el asaltante volvió a abrir fuego y tres
balazos atravesaron las piernas de don Julio: dos proyectiles impactaron en la pierna izquierda y
otro en la pierna derecha. "Un tiro le perforó el fémur", explicó Malagueño.
A pesar de estar herido, el operario logró quitarle el arma
a su agresor, quien al verse perdido rápidamente salió corriendo hacia la casa de Maglier, empujó
la puerta y se hizo con la llave de la moto CG Titán de 125 cc con la que huyó del lugar.
Maglier observó la escena desde la zanja y pidió ayuda a
los gritos. Unos vecinos escucharon sus ruegos y se contactaron con la policía. Un rato después,
una patrulla del Comando Radioeléctrico acudió al lugar, rescató al operario de la zanja y halló
abandonado el cargador de la pistola del malhechor.
Maglier fue trasladado al hospital Gamen, desde lo
derivaron primero al hospital Provincial y finalmente al sanatorio Rosendo García. "Está bien, pero
dolorido", contó Malagueño en relación a su amigo herido.
En tanto, hasta anoche la policía no había localizado al
hombre que asaltó y baleó al operario.