Luego del pesaje total del material incautado, resultaron ser más de siete kilos de cocaína los hallados la semana pasada en un búnker de la zona sudeste que la policía había allanado en el marco de la investigación de un chico de 16 años asesinado a fines de abril. En el operativo quedaron detenidos dos hombres a disposición del Juzgado Federal Nº 3 de Rosario.
Tal como publicara este diario el sábado último, el viernes a la tarde la Brigada Operativa de Judiciales allanó una vivienda de pasaje 525 al 400 (Ayacucho al 6500). Con una orden del Juzgado de Instrucción Nº 7, buscaban las armas que podrían haberse empleado en el crimen de Luciano Cáceres, un chico de 16 años asesinado el 28 abril en una precaria vivienda de Chacabuco al 3700.
Al llegar los efectivos, algunas personas lograron escapar por los techos. En tanto, los uniformados intentaron ingresar a la vivienda y así hallaron en su interior un búnker de venta de drogas, fortificado con gruesas paredes y puertas de hierro blindadas reforzadas con pasadores de acero.
En ese marco, y luego de pedir colaboración a la Brigada Operativa Nº 2 de la DGPCA, se logró ingresar al búnker por una pared lateral que llevó más de media hora derribarla. Adentro se encontró una mochila con varias bolsas que contenían droga en distintos tipos de envoltorio, ya sean tubitos de acrílico o bolsitas de nylon.
Pero si bien en ese momento se calculó que la droga hallada rondaría en los cuatro kilos y medio, el pesaje definitivo arrojó mucho más: según los voceros consultados, los más de 2.500 envoltorios de nylon y tubitos de acrílico contenían casi siete kilos y medio de cocaína. Además, había más de 400 gramos de marihuana y alrededor de 11 mil pesos en billetes de baja denominación.
Según fuentes policiales allegadas a la investigación, se presume que el puesto era regenteado por la banda de "Los Monos", una conocida organización de narcotraficantes que opera en esa zona.
Como resultado del procedimiento fueron detenidos dos hombres que se encontraban en la vivienda allanada, pero no en el interior del búnker, donde se hallaron evidencias de que minutos antes del operativo se habían escapado quienes estaban en su interior.
"Había droga y dinero tirado, como si no hubieran podido escapar con todo", comentó una fuente vinculada con el caso, y estimó que "al parecer se escaparon por una claraboya que había en el techo".