Policiales

Investigan crecimiento patrimonial de un ex preso por drogas

Tiene 48 años y es socio con su esposa de una remisería de Granadero Baigorria. Un total de 24 vehículos y 40 inmuebles, de los cuales 36 fueron adquiridos en menos de un año calendario

Domingo 25 de Agosto de 2013

Una denuncia judicial reciente contra un hombre residente en Granadero Baigorria y con antecedentes penales por narcotráfico, puso al desnudo una fortuna patrimonial formidable con gruesas inconsistencias sobre el modo de justificarla a partir de acciones comerciales o económicas lícitas. El denunciante llamó la atención sobre dos construcciones magníficas en la ciudad de San Lorenzo que atribuye al entorno familiar más estrecho de la persona en cuestión. Y el análisis de la envergadura económica del grupo arrojó resultados asombrosos. La familia ostenta un total de 24 vehículos y 40 inmuebles, de los cuales 36 fueron adquiridos en menos de un año calendario.

La pesquisa se inició con la presentación judicial que un ex funcionario de San Lorenzo radicó, además, en el Ministerio de Seguridad provincial. Desde allí, con mínimos datos, se impulsó el análisis del caso. La denuncia señalaba la existencia de obras en construcción de gran magnitud en esa ciudad que el denunciante atribuía a una chica de 24 años a la que señalaba como hija de un hombre ligado al narcotráfico.

El hombre es Delfín David Zacarías, de 48 años y con una condena cumplida por comercialización de drogas en Coronda. Entre sus bienes tiene el 10 por ciento de la remisería Frecuencia Urbana, en Granadero Baigorria, que controla mayoritariamente su actual esposa. Esa empresa fue blanco de un allanamiento ilegal de policías federales el año pasado, acción escandalosa que motivó la remoción de un jefe de la Policía Federal con polémico pasado (ver aparte).

El caso en cuestión motivó un pedido de informes del senador provincial Armando Traferri (San Lorenzo) que será respondido en la Cámara alta a corto plazo. Las investigaciones del Ministerio de Seguridad, a cargo de la Subsecretaría de Delitos Complejos que encabeza Margarita Zabalza, ya fueron presentadas en la fiscalía federal a cargo de Mario Gambacorta bajo la presunción firme de que podría haber lavado de dinero.

Los terrenos. Lo primero que se investigó fueron los registros de los dos terrenos de San Lorenzo donde se erigen las construcciones atribuídas a la hija de Zacarías. Están ubicados en Congreso y Vélez Sarsfield y en pasaje Caviglio y Saavedra, en zonas cercanas al río y de importante valuación inmobiliaria. Allí se construyen un imponente gimnasio y una vivienda de primer nivel.

Al mismo tiempo se utilizaron las bases de datos públicas y privadas para definir las actividades comerciales de Delfín David Zacarías y su estructura parental declaradas ante la Afip y la API. Esas consultas dejaron saber que los familiares del hombre aparecen inscriptos en tres actividades: construcción y servicios vinculados a la construcción, transporte de cargas y transporte de personas en remises y taxis. Todas en Granadero Baigorria.

El avance de las averiguaciones descubrió que los dos grandes lotes de San Lorenzo mencionados en la denuncia aparecían a nombre de la hija de Zacarías y de un joven de 28 años que figuró como su empleado hasta junio de 2012. Desde entonces pasó a ser dependiente en una empresa en la que ella, F. Zacarías, es socia junto a su padre: Top Cranes.

En un año. El capítulo más significativo de la pesquisa es la información relevada sobre los bienes atesorados a nombre de familiares de David Zacarías y personas de vinculación próxima. Del listado confeccionado por las autoridades surgen 68 bienes registrables. De los 40 inmuebles, que son terrenos y viviendas, 36 aparecen adquiridos entre el 29 de diciembre de 2008 y 23 de diciembre de 2009.

El grupo familiar tiene además 24 vehículos, tres de los cuales son autos de alta gama y tres de agua, dos de ellos muy costosos. Otro dato es que los domicilios fiscales se repiten entre la mayoría de las personas físicas y jurídicas identificadas en esta red. Lo mismo que sus actividades declaradas, lo que se considera un dato de gran trascendencia.

El más importante desafío que tendrá David Zacarías será, a ojos de los investigadores, probar el modo en que su familia acopio semejante fortuna. En su caso personal no registra actividad económica unipersonal, no paga IVA ni tiene monotributo. Pese a eso sería dueño de cuatro autos, uno de los cuales es un BMW 2011 y otro un Audi TT modelo 2012. Además son suyas dos motos BMW, 2011 y 2012.

Esas inconsistencias son repetidas e inducen a los investigadores a pensar que son indicios de blanqueo de dinero procedente de acciones ilícitas o criminales. En ese orden se detecta que:

u La esposa de David Zacarías habría estado inscripta como monotributista desde mayo de 2005 en la categoría C. Y dentro de sus bienes aparecen una propiedad, nueve autos y un vehículo de agua.

u La hermana menor de David Zacarías no cuenta con actividad declarada según Afip pero sería dueña de 13 cocheras adquiridas el 29 de diciembre de 2008. La pareja de esa mujer tiene clave de identificación laboral, lo que hace presumible que trabaja en relación de dependencia y es titular de otras 12 cocheras compradas en la misma fecha que su pareja y ubicadas en el mismo sitio.

u Cuando tenía 20 años, la hija de David Zacarías habría adquirido ocho inmuebles: fue entre mayo y julio de 2009. Dos meses después se inscribió en la Afip en la actividad de la construcción. A partir de ello añadió a su patrimonio personal otras cuatro propiedades. En julio de 2010 tenía 12 inmuebles. Además sería dueña de cinco vehículos y un camión. A la fecha tiene 24 años.

u El muchacho que fue denunciado con esta joven por los dos lotes de San Lorenzo en los que se está construyendo aparece como titular junto a ella de cuatro inmuebles. Aparece en la Afip como empleado de la joven hasta 2012 pero a partir de entonces lo es de la firma constructora Top Cranes SRL, firma que aparece controlada por David Zacarías y su hija.

Estas inconsistencias patrimoniales inscriptas a nombres de personas que a simple vista difícilmente puedan justificarlas por los ingresos legales declarados ante los organismos recaudatorios. Frente a eso se hizo la denuncia de modo de que las personas aludidas aclaren si las cosas no son, como se piensa, producto de maniobras que están penadas con penas de prisión efectiva.

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