Seis meses después de la muerte de Marta Estela Culasso Arbore, quien apareció degollada y con un cuchillo en la mano en la localidad de Rafaela, un hombre de 38 años fue imputado por el delito de femicidio. En base a pericias biológicas y el examen de cámaras de vigilancia, el fiscal Martín Castellano planteó que fue este conocido y vecino de la víctima quien estuvo en la vivienda la noche en que ocurrió el asesinato.
Así lo planteó en una audiencia realizada en los Tribunales de Rafaela ante el juez Javier Bottero, quien dispuso la prisión preventiva de Gustavo M. El acusado, conocido como “Puchi”, residía a dos cuadras de la casa de Marta en Pueyrredón al 1100, en el barrio Villa Dominga de esa localidad. El crimen ocurrió allí entre la noche del viernes 9 de mayo y la mañana siguiente.
Culasso Arbore tenía 52 años, no usaba celular y vivía sola. Padecía epilepsia y cursaba un cuadro de depresión crónica. Fue encontrada sin vida por su madre, recostada sobre la cama y con un gran corte en el cuello. A pesar de que era diestra, tenía un cuchillo tipo tramontina aferrado en la mano izquierda. Si bien se consideró la posibilidad de un suicidio, la autopsia determinó por el tipo de corte que se trató de un ataque cometido por un tercero. Además, la mujer tenía lesiones compatibles con maniobras de sujeción en las muñecas.
Los registros de cámaras en los que se ve a M. entrar la noche previa a la casa, de donde se retiró alrededor de las 6 de la mañana acompañado por su perro, condujeron la pesquisa hacia este hombre. Hasta las 15, cuando llegó la madre de Marta, no ingresó ninguna otra persona a la propiedad. En una mesa se encontró una bebida alcohólica que había llevado el hombre. Según publicó el portal Rafaela Noticias tras la cobertura de la audiencia, se realizaron pericias y se encontraron rastros de material biológico perteneciente a M. bajo las uñas de la víctima.
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“La defensa del imputado no cuestionó ni la materialidad ni la autoría de los hechos”, sostuvo el fiscal Castellano, que imputó a M. por un homicidio cometido en un contexto de violencia de género, delito que prevé prisión perpetua. “A las 22.24 del viernes, el hombre investigado salió de su domicilio y se dirigió hacia la vivienda de la víctima, donde ingresó y permaneció hasta aproximadamente las 6 de la mañana del sábado”, precisó.
Castellano sostuvo que “con un cuchillo, el hombre de 38 años le produjo a la mujer un corte de dimensiones considerables en el cuello”. La gravedad de la herida le provocó un shock hipovolémico severo que causó la muerte de la mujer". En tal sentido, concluyó que “el imputado cometió el delito en un claro contexto de violencia de género”.