Policiales

Imputan a dos ciudadanos brasileños por clonar tarjetas para vaciar cuentas

Cayeron en Salta, pero sus rostros habían sido captados cuando en noviembre operaban en Rosario junto a otros cómplices, uno de ellos ya detenido.

Sábado 10 de Marzo de 2018

El 26 de febrero pasado dos jóvenes de nacionalidad brasileña fueron detenidos en la ciudad de Salta. Estaban extrayendo de un cajero automático un dispositivo denominado skimmer, que se utiliza para obtener información de las tarjetas de débito y así falsificar plásticos para, de ese modo, vaciar las cuentas bancarias de los dueños de esas tarjetas. En Rosario, el fiscal Matías Ocariz recibió las fotos de los detenidos y las comparó con las personas que aparecían en videos de distintas entidades bancarias locales adonde, en noviembre del año pasado, realizaron el mismo ardid. Al comprobar que se trataba de los mismos maleantes, el jueves los dos sospechosos fueron trasladados desde el norte del país y ayer fueron sometidos a una audiencia en la que fueron imputados de varios hechos que tuvieron en común el mismo modus operandi y de pertenecer a una asociación ilícita destinada a cometer este tipo de delitos. Otro ciudadano brasileño que está preso precisamente desde noviembre también fue señalado como miembro de la misma banda.

Los imputados son tres hombres de nacionalidad brasileña. El primero en caer detenido fue Alexandro J. O., de 41 años, oriundo del estado de San Pablo. La policía lo apresó el 20 de noviembre de 2017 luego de que el personal de seguridad del banco Macro de bulevar Oroño y Salta lo apuntara como la persona que había colocado un skimmer en un cajero automático.

Por ese entonces Alexandro fue sometido a una audiencia imputativa y acusado de los delitos de defraudación calificada por el uso de tarjeta falsificada y falsificación de moneda. Pero ayer su situación se agravó, ya que para los fiscales de la Unidad de Cibercrimen, el brasileño conformaba con otros dos compatriotas y cuatro personas más que aún no fueron identificadas, una asociación ilícita dedicada a robar datos de tarjetas de débito y duplicarlas para vaciar las cuentas de sus propietarios a través de extracciones, tranferencias y compras en comercios.

El 26 de febrero pasado, en la ciudad de Salta, fueron detenidos dos muchachos brasileños en la misma situación. Estaban en un cajero automático retirando elementos tecnológicos que habían colocado para obtener información de los clientes que extrajeran dinero para clonar sus tarjetas.

En banda

A partir de los datos recabados, la Justicia salteña se comunicó con la Fiscalía local y puso a su disposición fotografías de los dos apresados: Wellington T.V., de 25 años; y Diego S.D.P., de 28, los dos oriundos del estado de Minas Gerais. Cuando en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) se comparararon esas imágenes con las extraídas de las cámaras de seguridad de distintos bancos de Rosario adonde se habían realizado ese tipo de maniobras, los rostros coincidían.

Por eso los sospechosos fueron trasladados a Rosario. Llegaron el jueves a las 6 de la mañana y ayer fueron sometidos a una audiencia imputativa en la que se los señaló como miembros de la misma asociación ilícita y coautores de una serie de operaciones fraudulentas que Ocariz resumió bajo la calificación legal de defraudación calificada por el uso de tarjeta falsificada y falsificación de moneda.

Si bien a cada uno se le achacaron hechos puntuales, de prosperar la acusación por asociación ilícita todos serán considerados responsables de todos los episodios cometidos por la banda. Los hechos de los que están sospechados son más de cien y, sólo a los que hicieron referencia ayer sumaban cerca de 300 mil pesos.

Sin embargo, para la Fiscalía la organización delicitiva aún no está completa: en los videos aportados por las cámaras de seguridad de los bancos aparecen otras cuatro personas (dos hombres y dos mujeres) trabajando con los tres detenidos.

Durante la audiencia, presidida por la jueza María Melania Carrara, Ocariz y el defensor de los imputados, Ariel Gonzalez Zevallos, llegaron al acuerdo de que los sospechosos cumplan una prisión preventiva hasta el 9 de mayo próximo en la cárcel de Piñero, adonde ya está alojado Alexandro. Además, las partes deslizaron la posibilidad de llegar a una salida alternativa al juicio, aunque no entraron en detalles porque la defensa necesita tiempo para estudiar la causa, que el propio fiscal definió como "compleja".

Modus operandi

La modalidad con la que, según la Fiscalía, actuaba esta banda, es conocida como skimming. El nombre proviene el dispositivo utilizado, el skimmer. Se trata de un pequeño aparato electrónico de compra libre que se coloca en la boquilla donde se inserta el plástico y que lee la banda magnética de las tarjetas de crédito o debito. Para completar la maniobra utilizaban una microcámara de video que se camufla en las paredes del cajero y cuyo lente apunta sobre el teclado para grabar el momento en el que el desprevenido cliente introduce el PIN. Las cámaras pueden estar colocadas también en el difusor de luz o el altavoz, pero siempre en dirección al teclado. Luego esos datos son bajados a una computadora y con una máquina codificadora generan bandas magnéticas mellizas en tarjetas vírgenes con las que realizan operaciones en cajeros, compras en negocios o en internet.

Los delincuentes informáticos buscan cajeros con mucho movimiento de clientes y dejan los dispositivos colocados no más de una hora. Con cada una de estas acciones captan los datos de unos 50 usuarios. La ventaja fundamental que tiene el skimming es que la víctima no se da cuenta de la estafa en el momento en que se produce, sino recién cuando consulta sus últimos movimientos, intenta realizar una extracción o un pago.

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