La Rioja.- El fiscal federal Darío Illanez, que investiga la muerte del
obispo Enrique Angelelli, aseguró hoy que la causa continuará caratulada como
“homicidio” y avanzará “sin descartar ninguna hipótesis”. A
su vez, confirmó que la autopsia practicada recientemente descartó que los restos
presentaran “golpes o disparos aplicados por terceros”.
Illanez ofreció hoy una conferencia de prensa luego de recibir ayer los resultados de la
autopsia realizada hace un mes por peritos federales y del Obispado sobre los restos de quien fue
obispo de La Rioja, cuya muerte se produjo el 4 de agosto de 1976 al volcar su vehículo en la ruta
nacional 38, en lo que se supone fue un accidente provocado.
También anticipó que analizará la posibilidad de citar a declarar otra vez al sacerdote Arturo
Pinto, quien acompañaba a Angelelli en ese viaje y siempre afirmó que no recordaba nada.
Además, el jurisconsulto agregó que la necropsia “ha descartado que (Angelelli)
fuera víctima de golpes o disparos aplicados por terceros”, como se especulaba.
El obispo murió por “la expulsión del cuerpo, al momento del accidente, y la consecuente
colisión contra el asfalto. Es la causa más probable del traumatismo de cráneo, que provocaron
múltiples hemorragias en el cerebro de monseñor Angelelli”.
No obstante, confirmó que la causa seguirá su curso y “no se descarta ninguna hipótesis.
El peritaje sirvió a los efectos de continuar con el curso de la investigación y significa una
prueba más dentro del proceso”, que ahora se centrará en investigar si el supuesto accidente
fue provocado, destacó.
A lo largo de los años, a partir de los testimonios recogidos por la Justicia, resultó llamativo
que Angelelli haya sufrido un accidente de tal magnitud a bordo de una camioneta chica y circulando
por una recta, a unos 60 kilómetros por hora.
Illanez también dijo que el expediente continuará con la misma carátula de
“homicidio” y ratificó que “no hay ningún imputado” por el crimen y que
“no se agotaron todas las pruebas. Son quince cuerpos de pruebas documentales que estamos
analizando y no descartamos realizar nuevas pruebas periciales y testimoniales”, afirmó.
El fiscal explicó también que “cuando aparece la muerte con violencia hay que determinar
cuál es la causa, por eso se efectuó la autopsia con profesionales”, 33 años después de la
primera pericia de ese tipo, también realizada por profesionales para la justicia de la
dictadura.
Asimismo, adelantó que evaluará la posibilidad de llamar nuevamente a declarar al sacerdote
Arturo Pinto, quien acompañaba a Angelelli en ese viaje desde Chamical a la ciudad de La Rioja, a
pesar de que siempre afirmó que no recordaba nada.
Por otra parte, Illanez negó tener responsabilidad en la difusión de fotos de los restos de
Angelelli que publicó un portal digital de esta provincia y que luego fueron reproducidas por otros
medios. “No vi el portal con las imágenes ni tengo relación con la dispersión de las
mismas”, aseguró.
El Obispado podría pedir una investigación sobre cómo trascendieron las fotos, que fueron
tomadas cuando se exhumaron los restos hace un mes, en un operativo del que participaron pocas
personas, entre peritos, gendarmes y el juez federal Daniel Herrera Piedrabuena, entre otros.
Las tomas muestran el cadáver de un esqueleto vestido y luego sin ropa, tendido sobre una
superficie plana.