Buenos Aires. — Un joven mató a balazos a su ex pareja cuando atendía la caja de un supermercado del barrio porteño de Boedo, que en ese momento se encontraba repleto de clientes, y luego se disparó en la cabeza y quedó gravemente herido.

Buenos Aires. — Un joven mató a balazos a su ex pareja cuando atendía la caja de un supermercado del barrio porteño de Boedo, que en ese momento se encontraba repleto de clientes, y luego se disparó en la cabeza y quedó gravemente herido.
Ocurrió pasadas las 13 de ayer en una sucursal de la cadena de hipermercados Coto ubicada en la avenida Boedo 777, entre Carlos Calvo y Estados Unidos, en momentos en que muchas personas con niños realizaban compras, aunque nadie resultó herido, indicaron fuentes policiales.
El episodio generó gran conmoción y pánico entre los clientes, muchos de los cuales al escuchar los disparos se arrojaron al piso y gritaban, y también entre los vecinos del barrio, que en principio creyeron que se trataba de un asalto.
Según coincidieron varios testigos y la Policía, todo comenzó cuando un joven de entre 25 y 30 años ingresó al local, se acercó a una de las cajas, sacó un arma de entre sus ropas y disparó varios balazos en el pecho a su pareja, que en ese momento estaba atendiendo al público.
La cajera, identificada como Jéssica Loza (25) y quien habitualmente trabajaba como supervisora, cayó al piso y murió en pocos minutos debido a la gravedad de las heridas.
En tanto, el agresor se efectuó un disparo en la cabeza que le provocó una gran pérdida de masa encefálica, por lo que fue trasladado en estado desesperante al Hospital Piñeyro, indicaron las fuentes. El joven permanecía ayer alojado en el centro de salud en calidad de detenido, acusado de homicidio.
Amenazas. Una compañera de la víctima relató a la prensa que en momentos en que ella estaba en el comedor de la empresa, escuchó los disparos y cuando se acercó a la zona de cajas, la víctima ya estaba tirada en el piso, gravemente herida.
"El ex marido la había venido a amenazar a la mañana y ella se fue, pero después volvió porque había mucha gente. Lo que esperábamos hoy es que no la pusieran a trabajar, pero tuvieron que esperar a que pasara esto", afirmó, muy compungida.
Agregó que la ex pareja "la había amenazado varias veces, la esperaba afuera y le mandada mensajes". La joven describió a la víctima como "muy buena, muy trabajadora y muy alegre a pesar de tener problemas" y aseguró que con el muchacho que la mató tenía dos hijos, pero "estaba todo mal y ya no vivían juntos". (Télam)


