POLICIALES

Dos hombres balearon la casa de una taxista para usurparla

Es en zona sudoeste. La policía recogió 13 vainas servidas.

Miércoles 28 de Julio de 2021

Trece balas impactaron en el automóvil y la casa de Jorgelina, una taxista que vive en la zona de pasaje Lejarza al 4300. El hecho sucedió en el anochecer del martes y la mujer denunció que el lunes dos personas jóvenes llegaron a su vivienda y le exigieron que devolviera la casa a un tal Mono o de lo contrario “iba a tener noticias”.

La víctima explicó que los desconocidos al llegar a su casa le preguntaron por “alguien a quien llamaron Georgina. Les respondí que no vive en mi casa ninguna Georgina y me contestaron que los había mandado un tal Mono para que le devuelva la casa, la casa de Central”.

Cuando se cometió el ataque la madre de Jorgelina y su hija de cinco años estaban en la vivienda y resultaron ilesas, pese a que de las trece balas nueve impactaron en el Citroën particular de la mujer, dos en la pared de su vivienda y uno en la ventana, y una en la casa vecina. Vecinos le dijeron a Jorgelina que eran dos personas que se movían un Ford Focus gris o negro, y que “no son del barrio porque cuando se escaparon por Lima tuvieron que pegar la vuelta en una cortada”.

>> Leer mas: Tras seis allanamientos recuperan una casa usurpada

Una vez ocurrido el atentado, personal policial y los peritos recogieron rastros pero cuando se retiraron Jorgelina expresó: “No pasa un Comando ni a palos. El destacamento de la esquina no está. Estamos a la deriva sin que nadie nos proteja”.

Recordó que hace unos días una mujer llegó caminando con una Honda Wave al tiro, tocó a su puerta y luego de nombrarla le dijo que su esposo que estaba en la cárcel quería hablar con ella. Jorgelina se negó. Media hora después un hombre que dijo llamarse Pablo le exigió que le mostrara una moto, que supuestamente era ofertada en redes sociales, esto la alertó de que posiblemente su casa estuviera “marcada”.

Consultada sobre la hipótesis de que fuera realmente una amenaza narco, precisó: “Para mí no son los Monos, lo tiran para amedrentar, porque saben que esto esta pasando en muchos lugares de la ciudad”.

La mujer, que trabaja con la aplicación “She Taxi”, se enteró del ataque por el llamado de una compañera alrededor de las 20 del martes. “Ningún fiscal llamó ni se acercó a ver cómo estábamos”, dijo. Jorgelina comentó que su madre es una persona mayor con presión alta y que su nena está asustada. No quiere llevarla al colegio por temor a que le hagan algo: “No sabemos si vieron mis movimientos. No se puede vivir así, trabajando en la calle con la inseguridad tremenda, y llegar a tu casa y sentir que ahí tampoco estás segura”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario