Policiales

Dolor y temor por dos asesinatos en pocas horas en "La U" de barrio Tablada

Al crimen de Rocío Romano, de 20 años, se le sumó el de Fabricio Navarro, asesinado a balazos la noche del domingo a cien metros del otro hecho

Lunes 20 de Septiembre de 2021

Rocío Abril Romano tenía 20 años y un bebé de meses. La madrugada del domingo fue asesinada a balazos al salir de una fiesta en la zona de Patricias Argentinas y Centeno, barrio Tablada. Quedó en medio de los tiros que salieron de parte dos personas que iban en moto y gatillaron contra el grupo de jóvenes. Sobre la noche del domingo, en un hecho similar ocurrido a cien metros del lugar del otro crimen, en Patricias Argentinas y Ameghino, un hombre fue asesinado y otro resultó herido. El Cordón Ayacucho, conocido como "La U", sigue sumando víctimas de la violencia urbana.

La fiscal Georgina Pairola no afirma ni puede descartar que ambos hechos puedan estar vinculados. "Históricamente Tablada es una laguna donde cualquier movimiento tiene relación en algo que impacta en la zona. En estos dos casos aún no tenemos una punta clara del vínculo, porque uno fue en el marco de una fiesta clandestina y el otro parecería originado en el conflicto de antaño en el lugar, donde algunos actores están activándose", sostuvo la fiscal.

"Ay hermana no caigo, no caigo que te hayas ido así. Unos hdp te quitaron la vida en tan solo un segundo. Le quitaron una madre a un bebé. Ro, por favor dame fuerzas porque te juro que no puedo más", escribió en las redes sociales una hermana de la víctima. La noticia del hecho se difundió en su círculo de allegados, que compartieron en las redes mensajes para Rocío. La mañana de este lunes decenas de personas acompañaban a la familia en la Cochería Giménez López, en Ovidio Lagos y 27 de Febrero, donde se realizaba el velatorio.

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Rocío vivía a pocas cuadras de la cochería donde la velaron. La noche del sábado asistió a una fiesta en Patricias Argentinas y Centeno que, según testigos del hecho, se había convocado por redes sociales. Cerca de las 5 del domingo, cuando al parecer terminaba la reunión, un grupo de jóvenes estaba parado en la puerta de un pasillo. Fue en ese entonces que dos personas pasaron a bordo de una moto y gatillaron contra los jóvenes.

Las balas alcanzaron a dos chicos. Según describieron fuentes policiales a Rocío un disparo le dio en el pechó y Matías, un joven de 21 años, fue herido en el brazo derecho. Ambos fueron trasladados al hospital Roque Sáenz Peña, el más cercano al lugar del hecho, pero Rocío llegó sin vida. El muchacho por su parte se encuentra internado fuera de peligro.

Las fiestas de este tipo se volvieron habituales en el marco de la pandemia de Covid19. Se organizan por redes sociales y las direcciones puntuales se difunden con cautela. En ese marco llegó Rocío y varios jóvenes más. Según describieron testigos del ataque había personas de distintos barrios, por lo cual eran pocas las precisiones sobre los motivos del hecho. Varias personas que habían asistido a la reunión fueron convocadas para declarar este lunes en el marco de la investigación iniciada por la fiscal de Homicidios Georgina Pairola.

Otro crimen a 100 metros

A Fabricio Navarro, de quien todavía no se pudo conocer la edad, lo asesinaron a balazos en Patricias Argentinas y Ameghino. Un hecho de características similares al que, horas antes y a 100 metros de ahí, acabó con la vida de Rocío. Esta vez hubo una particularidad que no suele darse: el agresor se movía en una bicicleta.

Fue pasadas las 23 del domingo. La víctima iba junto a otra persona, identificada como Damián G. y de 34 años, cuando fueron sorprendidos a los tiros. Navarro recibió varios balazos en la espalda y los brazos y murió en el acto, mientras que su compañero fue herido en un brazo y está fuera de peligro.

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Lo que reconstruyeron los investigadores es que una persona que vestía una campera negra e iba en una bicicleta estilo playera se les acercó y sin mediar palabras comenzó a dispararles. Luego se dio a la fuga y en la escena quedaron 10 vainas servidas calibre 9 milímetros. La fiscal Pairola ordenó realizarle un dermotest a las víctimas para determinar si se trató de un enfrentamiento.

Este lunes sobre Patricias Argentinas al 4200 un manchón de sangre determinaba la escena del crimen. Comerciantes y vecinos de la zona se llamaron al silencio, tanto para hablar sobre este último caso como para vincularlo al ataque de la madrugada del domingo en el que fue asesinada Rocío Romano. El temor era evidente en el vecindario, con un entorno tan violento en el que no decir una palabra se volvió una de las pocas formas de protegerse.

"La U" acumula homicidios

Hace años que la zona conocida como Cordón Ayacucho, determinada por las calles Ayacucho, Patricias Argentinas, Doctor Riva y Uriburu, se convirtió en escenario de la violencia callejera. En el último tiempo los crímenes se acumularon en ese pequeño rincón de Tablada y muchos de ellos están relacionados entre sí.

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Las disputas entre grupos de jóvenes ligados al narcomenudeo a la sombra de los intereses de nombres pesados se asoman como principales móviles de estos hechos. En ocasiones, como pudo ser el caso de Rocío este fin de semana, mueren personas que no tenían nada que ver con algún conflicto determinado. Eso también es parte del clima de época que desde hace años se vive en ese sector del barrio.

En algún momento los homicidios en esta zona solían estar vinculados a una disputa puntual entre dos grupos referenciados con los nombres de las calles. "Los de Ameghino" y "los de Centeno", con apenas 200 metros de distancia, se anotaron varios de los crímenes registrados en los últimos años, muchos de ellos con chicos del mismo barrio como víctimas. Con los dos de este fin de semana, según los registros de este diario desde el año 2013 se acumulan 57 asesinatos en "La U" y alrededores.

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Los frecuentes informes del Observatorio de Seguridad Pública del Ministerio de Seguridad de la provincia identifican a esta zona por la particularidad de reunir la mayoría de casos de heridos de armas de fuego registrados en esa zona de la ciudad. Es decir que es un sector identificado por las autoridades provinciales como uno de los puntos calientes de la violencia callejera que más acumulan cifras en las estadísticas de homicidios y heridos.

Por ese mismo motivo la zona fue intervenida años atrás por el Plan Abre. Hasta el año 2016 Patricias Argentinas era un pasillo tan angosto que, por ejemplo, cuando en mayo de 2015 un prefecto asesinó a un chico de 15 años e intentó escapar en su Ford Falcon el auto quedó atorado y el homicida tuvo que huir a pie. También era un territorio oscuro. Hoy luce abierto, pavimentado y con casas de material.

Sin embargo la violencia parece enquistada. Aun tratándose de una zona identificada como conflictiva las autoridades parecen no encontrar manera de anticiparse a los crímenes. En una entrevista reciente con La Capital el fiscal general Jorge Baclini indicó: "Es muy difícil prevenir y evitar. Cuando tenemos datos específicos de algún hecho violento que puede suscitarse, podemos plantear medidas de seguridad en determinado momento y lugar, pero no podemos ejercer un control pleno sobre adónde van las personas y qué movimientos hacen".

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Hay casos, tal vez como los dos ocurridos este fin de semana, para los cuales aplica el análisis de Baclini. Hay otros, en la misma zona, sobre los cuales podría hacerse una lectura diferente. Tal es el caso de Nélida Susana Benítez, asesinada en junio pasado a los 45 años. La mujer tenía una custodia policial fija por orden judicial por una serie de ataques a balazos y amenazas de muerte de gente que se quería apropiar de su casa en un pasillo angosto de Ayacucho al 4000. Un día antes de que la asesinaran los policías que hacían custodia recibieron la orden de comenzar a vigilarla en forma intermitente. Entonces, luego de que los uniformados se retiraran del lugar un hombre ingresó al pasillo y la mató.

Una investigación por "amenazas calificadas con el propósito de compeler a una persona a que abandone su lugar de residencia en tres oportunidades", según describieron fuentes judiciales, había identificado un peligro concreto para la vida de esta mujer. Sin embargo algo falló aquella noche de junio.

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