Uno de los dos hombres que fueron hallados muertos y quemados dentro de un auto en las inmediaciones del basural de la ciudad de Frontera pertenecía al mundo del hampa, según se desprende de información difundida ayer por el fiscal que investiga el caso, Carlos Vottero. “Aún queremos ser cautelosos respecto de la identificación de estas personas porque restan algunas diligencias que confirmen que se trata de los hombres de Santo Tomé”, dijo el fiscal y aseguró que la otra víctima no contaba con antecedentes penales. También ratificó que uno de los cuerpos presentaba seis orificios de bala en la cabeza y el otro uno.
Las víctimas fueron identificadas por fuentes del Ministerio de Seguridad como Germán Exequiel Lozada, de 34 años, y Martín “Pitín” Chamorro, de 38, ambos oriundos de Santo Tomé y radicados desde hace algunos meses en Frontera, localidad del departamento Castellanos, separada por una calle de la ciudad cordobesa de San Francisco.
La hipótesis preliminar de la investigación vincula a las víctimas como posibles eslabones de una organización de tráfico de drogas que funciona en el territorio comprendido entre los límites de Santa Fe, Córdoba y Santiago del Estero. Su liderazgo se atribuye a Héctor Gallardo, alias “Patrón”, detenido en una cárcel cordobesa desde 2013 (ver aparte).
Con antecedentes. Lozada había sido detenido por personal de la Sección Inteligencia Zona Centro de Drogas Peligrosas en Sauce Viejo el 22 de octubre de 2010. De acuerdo al prontuario de la Sección Indice General de la Unidad Regional I, llevaba entonces consigo 63 envoltorios de nailon conteniendo 163 gramos de marihuana y 78 cápsulas con un peso de 178 gramos de cocaína. También le decomisaron un revólver calibre 38 marca Colt en aquella ocasión.
A Lozada fuentes policiales le atribuyen, por comentarios recogidos preliminarmente en la zona donde apareció asesinado, haber requerido dinero a modo de “rescate” por elementos de los que se había apoderado. Viajaba regularmente de Frontera a Santo Tomé.
Los datos respecto de los balazos descargados sobre ambas víctimas surgieron de la finalización de las respectivas autopsias realizadas en Rafaela que comenzaron en la mañana de ayer y finalizaron poco después de las 19.
“Ahora resta esperar el resultado de las pericias criminalísticas sobre los proyectiles que fueron encontrados en las cabezas de las víctimas para determinar sus características y precisar el tipo de arma y calibre utilizado”, sostuvo el fiscal.
“Después hay un cúmulo de información que forma parte de la reserva de la investigación vinculados a datos que pueden determinar el seguimiento de diversas pistas investigativas y establecer la mecánica de cómo ocurrieron los hechos”, explicó Vottero a este diario.
El fiscal estimó además que los hombres fueron ejecutados el lunes entre las 16.30 y las 17, “aunque nos anoticiamos de lo sucedido recién el martes a primera hora de la mañana”. También dijo que “aunque aún es materia de investigación, creemos que los disparos sobre las víctimas se realizaron en el mismo lugar en el que fueron encontrados”.
Los cuerpos de las víctimas fueron calcinados para borrar huellas del fusilamiento.





























