Nadie se asombró demasiado cuando efectivos de la división Trata de Personas de
la Policía Federal allanaron Casita de Barro, un bar y whiskería ubicado en la ciudad de Gálvez. Un
año atrás en ese lugar fueron halladas dos menores que eran obligadas a ejercer la prostitución.
Ahora, por orden de un juez federal de la localidad bonaerense de Mercedes, detuvieron a la
encargada acusada de infracción a la ley 26.364 de prevención y sanción de la trata de
personas.
La policía llegó con una orden de allanamiento emanada por el juzgado federal de
Mercedes a cargo de Héctor Rubén Echave y detuvo a la encargada del lugar, de 46 años. El local del
barrio Bermúdez, que según confiaron fuentes policiales no contaba con habilitación municipal, fue
clausurado.
La mujer detenida esta semana es la segunda acusada por el ejercicio forzado de
la prostitución en el lugar. Una mujer de 52 años que se desempeñaba como madama del prostíbulo ya
había sido procesada por "facilitamiento de la prostitución de menores" tras el hallazgo, en 2008,
de jóvenes retenidas en el lugar.
Traslado.El procedimiento fue el miércoles a la noche. Los efectivos llegaron
hasta un local de calle Ghandi y Bermúdez, en la zona noroeste de Gálvez, ciudad ubicada en el
departamento San Jerónimo a 110 kilómetros de Rosario. La mujer detenida quedó incomunicada y fue
trasladada a Mercedes. La acusación que pesa sobre ella es la de violar la ley de trata de
personas, sancionada hace poco más de un año.
Pese al hermetismo que rodeó el procedimiento, fuentes de la investigación
indicaron que en el lugar se secuestró documentación de importancia para la causa, películas y
elementos que quedaron incorporados al expediente. Aunque esta vez no se hallaron menores
trabajando en el lugar.
Sin habilitación.Voceros de la causa indicaron que el local "ya había sido
clausurado cuando fueron encontradas dos menores que eran obligadas a prostituirse". La fuente
agregó que Casita de Barro funcionó hasta ese momento como un bar y whiskería habilitado por la
Municipalidad. Tras la clausura de junio de 2008 el Municipio le quitó la habilitación y ya no
volvió a emitiísela. Pero abrió hace cuatro o cinco meses. Funcionaba sin habilitación",
indicó.
En el procedimiento anterior, efectivos de la Tropa de Operaciones Especiales
(TOE) de la policía allanaron el local por orden del juez de Instrucción de Santa Fe, Diego Andrés
de la Torre. El magistrado investigaba desde el 22 de abril de 2008 una denuncia realizada por un
hombre en la comisaría 7ª, del barrio Yapeyú de Santa Fe, en la que manifestaba que su hija, una
menor de 16 años, había desaparecido. Un mes más tarde volvió a la seccional e indicó que su hija
se había comunicado mediante mensaje de texto con un celular que no era suyo. Y daba pistas sobre
un lugar donde la tenían retenida.
Los efectivos de la TOE llegaron al lugar la noche del 5 de junio de 2008. Había
cinco mujeres, dos de ellas menores. Una de esas chicas era la que buscaba el juez De la Torre.
Luego la menor contó que tres días antes de que su padre hiciera la denuncia, varios hombres la
levantaron en un auto. "Contó que primero la llevaron a Rosario y luego a Gálvez", explicó un
vocero. María Cristina M., de 52 años, quien oficiaba como madama del lugar fue procesada por
"facilitamiento de la prostitución de menores". Según fuentes cercanas a la causa, "la mujer
recuperó la libertad hace pocos meses".