Detallan qué desencadenó el motín en Devoto
Los reclusos que protagonizaron serios incidentes en la cárcel porteña de Villa Devoto, en un
allanamiento para buscar teléfonos celulares que se utilizarían para secuestros virtuales,
pertenecen a un pabellón de "buena conducta" y la mayoría son "estudiantes de computación", reveló
ayer el procurador penitenciario, Francisco Mugnolo.
24 de agosto 2008 · 01:00hs
Buenos Aires. — Los reclusos que protagonizaron serios incidentes en la
cárcel porteña de Villa Devoto, en un allanamiento para buscar teléfonos celulares que se
utilizarían para secuestros virtuales, pertenecen a un pabellón de "buena conducta" y la mayoría
son "estudiantes de computación", reveló ayer el procurador penitenciario, Francisco Mugnolo.
Tras el allanamiento efectuado el viernes último en el penal de Villa Devoto,
Marambio sostuvo que "hay que ser muy cautelosos" para establecer un sistema que permita detectar
los llamados desde las prisiones, debido a que no deben "afectar a los vecinos que viven en la
zona".
En tanto, Mugnolo ratificó que "está absolutamente prohibido" que los presos
tengan teléfonos móviles en la cárcel. De esta manera, se refirió al episodio ocurrido en Devoto,
donde varios reclusos y guardias resultaron heridos tras una requisa realizada para decomisar
teléfonos celulares que un grupo de detenidos habría utilizado para realizar secuestros
virtuales.
"Está absolutamente prohibido que tengan celulares, hay que hacer controles con
profesionalismo para que no ingrese a las cárceles", expresó Mugnolo en declaraciones
periodísticas.
El procurador recordó que el viernes la jueza federal María Servini de Cubría
ordenó el allanamiento en un pabellón del penal de Devoto, en el marco de una causa que investiga
secuestros virtuales que, supuestamente, nacen en llamadas telefónicas que habrían salido desde esa
unidad carcelaria.
En el procedimiento se encontraron algunos celulares y chips, y luego tres
internos comenzaron a acusarse mutuamente sobre quién había alertado a los guardias sobre la
ubicación de los teléfonos móviles, y se trenzaron en una feroz pelea a golpes.
Mugnolo detalló que los enfrentamientos se produjeron porque los presos se
"excitaron" debido a que el pabellón quedó "dado vuelta" tras la requisa. "Habían preparado unas
comidas y cuando regresaron al pabellón encontraron que estaba todo destrozado. En la requisa se
rompen muchas cosas porque es un momento muy violento", puntualizó.
Mugnolo indicó que esa comida la elaboraron porque "iba a festejar" que un grupo
de reclusos del pabellón "egresaban tras finalizar sus estudios de computación" y querían agasajar
a sus parientes. (DyN)