Un gerente de uno de los tres empresarios encontrados asesinados en General Rodríguez se suicidó
al arrojarse al vacío y dejó una carta donde aseguraba que no soportaba el temor de que a él le
ocurriera algo similar, informaron fuentes de la investigación.
Se trata de un gerente que trabajaba para Sebastián Forza, identificado como Ariel Vilan, quien
anoche se arrojó frente a su hermano y desde un noveno piso donde viven sus padres, ubicado en
avenida San Juan al 4129.
Vilan había llegado a la casa de sus padres seis días antes, ya que se había ido de su vivienda
del barrio porteño de Las Cañitas, aparentemente tras recibir amenazas, según relataron sus
familiares a los investigadores.
Por otra parte, la familia de Damián Ferrón, uno de los tres empresarios
ejecutados en la ciudad bonaerense de General Rodríguez, pidió hoy a la Justicia el registro
de las llamadas entrantes de los teléfonos de cuatro allegados a Sebastián Forza, otra
de las víctimas, pues sospecha que de allí podrían surgir elementos que permitirían
esclarecer el caso.
El pedido fue presentado por el abogado Miguel Angel Pierri ante el juez
de instrucción porteño Rodrigo Pagano Mata, a cargo de la investigación por los asesinatos de
Ferrón y Forza, ambos comerciantes ligados al rubro de medicamentos, y del publicista
Sebastián Bina.
Pierri confirmó a DyN que asumió también el patrocinio de los padres de
Bina, que mañana pedirán a la Justicia ser tenidos en cuenta como querellantes en la causa.
“Están absolutamente desconcertados”, dijo el abogado, quien señaló que los
padres de Bina le confirmaron que el 7 de agosto por la mañana -una semana antes de ser
hallados muertos los empresarios- su hijo se reunió con Forza en un café situado en la
esquina del club Liniers, según les confirmó a ellos uno de los mozos.
En tanto, la viuda de Forza, Solange Bellone, formuló el mismo pedido. En
caso de ser aceptados podrán solicitar medidas de prueba en la investigación del triple
crimen, cuyas principales hipótesis apuntan a una venganza vinculada al narcotráfico o a la
venta de medicamentos adulterados. (DYN-Télam)