Cayó otro sospechoso por estafas a jubilados
Un empleado del banco Macro fue detenido ayer en el marco de la investigación de una serie de
estafas electrónicas con créditos personales cometidas en perjuicio de jubilados afiliados a una
mutual. Con esa novedad ya son dos las personas demoradas por esos hechos, quienes hoy serán
indagadas por el juez de Instrucción Javier Beltramone.
31 de diciembre 2008 · 01:00hs
Un empleado del banco Macro fue detenido ayer en el marco de la investigación de
una serie de estafas electrónicas con créditos personales cometidas en perjuicio de jubilados
afiliados a una mutual. Con esa novedad ya son dos las personas demoradas por esos hechos, quienes
hoy serán indagadas por el juez de Instrucción Javier Beltramone.
El nuevo sospechoso es Germán G., un hombre de 43 años que
se desempeñaría en la sección de préstamos del banco Macro, de Rondeau y Washington. El empleado
fue ubicado por la policía ayer a la tarde en cercanías de su casa, también ubicada en la zona
norte de la ciudad.
La operatoria. Ese hombre y José T., quien fue detenido el lunes, se encuentran
bajo sospecha judicial por haber tramado una serie de estafas on line en la que utilizaron como
telón de fondo a la Asociación Mutual Bilbao de la ciudad de San Lorenzo.
Según la acusación, José T. aparecía como gestor de
créditos ante solicitantes que les facilitaban su documentación y que le habrían servido al joven
para obtener los acuerdos y, posteriormente, deducir ilícitamente y en su provecho parte de los
montos prestados por el banco.
De acuerdo a fuentes de la investigación, José T. trabajaba
para la Asociación Mutual Bilbao y allí captaba a los jubilados que luego serían, mediante su
gestión, los solicitantes de los créditos en la sucursal del Macro. Los primeros datos que
trascendieron de la investigación indicaban que el número de damnificados ascendería a 38, todos
jubilados. La pesquisa continuó y ayer agentes de la Brigada de Investigaciones detuvieron a Germán
G.
Por el sector donde trabaja ese hombre, los detectives
sospechan que habría sido quien oficiaba de contacto dentro del banco. "La sospecha es que esta
persona habría tenido códigos de acceso a una computadora que, conectada a otras en red, permitía
el acceso a determinadas cuentas de eventuales clientes", consignó un vocero de la causa.
Para los investigadores, probablemente Germán haya sido
quien operaba la computadora y José el nexo entre los jubilados interesados en solicitar créditos y
el banco, por su función dentro de la mutual. Lo cierto es que ambos serán indagados hoy por el
juez a cargo de la causa, Javier Beltramone, quien en forma provisoria caratuló el caso como
estafas reiteradas.