Policiales

Cayó en Córdoba Esteban Alvarado, el hampón más buscado de esta provincia

Está acusado de ser el autor intelectual del crimen del prestamista Lucio Maldonado y es investigado por la Justicia Federal como supuesto narcotraficante

Domingo 03 de Febrero de 2019

Esteban Lindor Alvarado, el rosarino más buscado por la policía provincial, acusado de instigar uno de los últimos crímenes mafiosos del año pasado e investigado como un activo narcotraficante, cayó preso la tarde de ayer en un cámping cercano a Embalse Río Tercero, en las sierras cordobesas. El arresto lo llevó adelante personal de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) santafesina tras un trabajo de seguimiento e investigación de varios meses y anoche se especulaba con su rápido traslado a Rosario para ser puesto a disposición de la Justicia. Conocida la noticia, poco después de las 17 de ayer, el ministro de Seguridad santafesino, Maximiliano Pullaro, no ocultó su satisfacción aunque prefirió evitar precisiones sobre el procedimiento y el traslado de Alvarado. "La acción para su detención se mantuvo en el mayor secreto y se logró el objetivo central que era poner tras las rejas al único jefe de una banda grande aún prófugo", dijo el funcionario.

Alvarado, de 42 años, gozaba de libertad condicional tras cumplir parte de una condena a 6 años y medio de prisión que le dictó la Justicia bonaerense por comandar una banda dedicada al robo de autos en el conurbano de esa provincia y traerlos a Rosario, donde los cortaban y desguazaban. Alvarado había caído por ese delito en 2012 (ver aparte).

Desde que recuperó la libertad, su nombre empezó a mencionarse en algunos barrios de Rosario donde era visto con asiduidad. Incluso los pesquisas empezaron a seguirle los pasos a sabiendas de que el hombre tenía como intención retomar el control de parte del negocio narco que había quedado vacío tras la caída en desgracia de la banda de Los Monos y otros grandes jugadores del ramo.

Crimen mafioso

Pero el pedido de captura que llevó a la TOE hasta Córdoba para dar con él poco tenía que ver con la droga. Era por el crimen de Lucio Maldonado, un prestamista de 37 años a quien cuatro hombres armados secuestraron frente a su casa de Garibaldi al 600 la madrugada del domingo 11 de noviembre pasado. Lo metieron en una Renault Kangoo y, según los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery, lo llevaron hasta una quinta en el paraje Los Muchachos, sobre la ruta A-012, en jurisdicción de Piñero. Se presume que allí lo mataron y que la noche del lunes 12 lo tiraron a la vera de la autopista a Buenos Aires, frente al barrio Las Flores, donde lo hallaron la mañana siguiente. Tenía dos tiros en la espalda y otro en la nuca. Y en un bolsillo de sus ropas había una nota con una leyenda escrita con fibrón que decía: "Con la mafia no se jode".

En el marco de la investigación, el último día de noviembre de 2018 hubo un procedimiento en la quinta del paraje Los Muchachos que los fiscales consideran propiedad de Alvarado. Allí se incautó documentación que disparó otros 14 allanamientos a inmuebles vinculados con el hombre. Eso incluyó una finca del barrio Funes Hills donde estaba su esposa, la sede de una empresa de transportes en zona oeste, una casa donde se buscó a su hermano y un departamento en el complejo Condominios del Alto, donde reside el suboficial Javier Macat, quien era subjefe de Inteligencia Aantinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI) y fue apartado del cargo.

Aunque hay distintas hipótesis sobre el móvil del crimen de Maldonado, la Fiscalía considera que existen elementos para imputarle a Alvarado la instigación, por lo cual había pedido su captura. En ese sentido, el fiscal Matías Edery dijo los primeros días de diciembre que "el punto de contacto entre Alvarado y Maldonado son los autos. Uno de los elementos que estamos analizando como posible disparador del homicidio es un negocio que no resultó como Alvarado quería o alguna cuestión de dinero".

Edery, junto a un equipo de funcionarios de Fiscalía, está a cargo de desentrañar el asesinato de Maldonado. Y sobre Alvarado dijo que "podría ser instigador o podría ser partícipe: lo que sí se sabe es que tuvo una participación", dijo quien ordenó la captura concretada ayer.

Parte de la historia

En diciembre de 2007 efectivos de Infantería de la policía rosarina detuvieron in fraganti a Alvarado cuando robaba un Fiat Duna en Cochabamba al 800. Entonces trató de extorsionar a los agentes, quienes lo llevaron tras las rejas. Por ese hecho lo condenaron a tres años de prisión condicional.

Desde aquel entonces Alvarado, que también es conocido como "Chuchino" o "Rengo", sólo fue penado en Buenos Aires por el robo de autos para su desguace, y su nombre también resonó como uno de los jefes del narcotráfico en su zona de influencia, el oeste de Rosario. Incluso se habló de que sus negocios con la droga llegarían a la ciudad de Santa Fe, y que tenía aceitados contactos en la provincia de Córdoba, casualmente donde lo apresaron.

El nombre de Alvarado también apareció como el de un próspero comerciante, dueño de una empresa de transporte y como socio del narco empresario asesinado Luis Medina, acribillado a tiros en el acceso Sur y Ayolas el 29 de diciembre de 2012 en un hecho jamás esclarecido. Eso surge de un relevamiento de la Unidad de Información Financiera de 2015 a fin de que se lo investigue por lavado de dinero.

Pero Esteban Alvarado no es el único hombre de su familia que tiene problemas judiciales. Su hermanastro Gustavo "Tuerto" Ramos fue condenado por narcotráfico y aunque ya cumplió la condena en diciembre le allanaron la casa en el marco de la pesquisa por el caso Maldonado; y su hermana, Yanina Alvarado, está procesada por la Justicia federal, al igual que su pareja, como integrantes de una banda que proveía de cocaína y marihuana, además de drogas de diseño, a consumidores de alto poder económico.

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