Buenos Aires-
Un departamento que pertenece a Mario Segovia, el último detenido en la
causa de la ruta de la efedrina, acusado de haber comercializado más de ocho toneladas
de esa sustancia, fue allanado por la policía, que secuestró documentación relevante para la
pesquisa.
Fuentes ligadas al procedimiento informaron a Télam que el allanamiento se
realizó anoche en el departamento situado en Juana Manso 1550, donde se halló una escritura
de esa propiedad que Segovia adquirió en marzo pasado al contado por cerca de medio
millón de dólares.
En el departamento, que se hallaba desocupado, los efectivos de la
división Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense por orden del juez Federal de
Campana Federico Faggionatto Márquez secuestraron un teléfono celular, documentos y facturas
de compra de electrodomésticos.
También hallaron una citación judicial para Segovia, aparentemente de la
causa en la que lleva adelante el juez en lo Penal Económico Jorge Brugo, quien sospecha que
está involucrado en una maniobra de ingreso de vehículos bajo el régimen de franquicias
diplomáticas.
El juez tiene acreditado que una camioneta Hummer con dominio GJG 658, la
misma que fue encontrada en la casa de Segovia en el barrio Fisherton, de Rosario, ingresó al
país con ese beneficio.
El procedimiento realizado por la policía en el departamento de Puerto
Madero forma parte de una serie de operativos ordenados por el juez en la causa de la ruta de
la efedrina, dijeron las fuentes consultadas.
Segovia fue detenido el pasado fin de semana y está acusado de ser el
mayor proveedor de efedrina del país a narcos mexicanos.
Además de Segovia, fue detenida su esposa, su primo y dos colaboradores,
quienes se negaron a declarar al ser indagados por el juez el martes último.
Además de la causa de la efedrina y la de los autos ingresados al país
bajo el régimen de franquicias diplomáticas, a Segovia se lo investiga en un expediente que
lleva adelante el juez en lo Penal Económico Ezequiel Berón de Astrada por contrabando
de sustancias químicas usadas en armas químicas y por presuntas operaciones con
terroristas en la Triple Frontera.
Segovia era buscado desde el inicio de la causa por la “ruta de la
efedrina” bajo el nombre de Héctor Germán Benítez, identidad que le sustrajo a un preso
del penal de Sierra Chica.
Faggionato Márquez explicó que si bien a Segovia se lo empezó a investigar
junto con la Secretaría de Inteligencia (SI) hace cinco meses en el marco de la causa
iniciada con el hallazgo de un laboratorio de metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz, no
estaría vinculado a la elaboración de drogas sintéticas ni con el sindicado líder
narco Jesús Martínez Espinoza.
“Compartían el mismo proveedor de efedrina”, afirmó el
magistrado, al referirse al detenido Raúl Ribet, sindicado comprador de esa sustancia, que a
su vez vendía a los carteles mexicanos.
Según la pesquisa, Segovia había comprado entre 2006 y el 2008 más de
8.100 kilos de efedrina, cuyo precio en el mercado ilegal mexicano es de unos 30 millones de
dólares, por lo que el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández,
lo sindicó como el “mayor proveedor de los carteles mexicanos”.
El detenido posee una lujosa mansión ubicada en Condarco 472 bis y bulevar
Argentino, en la zona más exclusiva del barrio Fisherton, donde se hallaron gran cantidad de
autos lujosos: un Rolls Royce modelo 2008, una camioneta Hummer modelo 2008 y otra de
la misma marca modelo 2007, una Land Rover y un cuatriciclo último modelo.
Además, encontraron dos lingotes de oro de un kilo cada uno, dos de medio
kilo y dos de 100 gramos, como así también 10 armas de fuego y precursores químicos.
(Télam)