Hace un año, la tarde del 14 de julio de 2020, dos hombres llamaron a la puerta de la casa de San Nicolás al 3600 en la que vivía Eduardo Trasante, pastor y ex concejal por Ciudad Futura. Bastó con una mentira para poder ingresar al pasillo y después, arma en mano, forzar el ingreso a la vivienda. Ahí, una vez frente a Trasante, lo mataron con un disparo en la cabeza. A un año de ese homicidio de gran impacto público todavía no se conocen los autores materiales e intelectuales, ni los móviles del crimen. Para los fiscales, la hipótesis más firme pone en la logística del hecho a facciones de Los Monos y a personas vinculadas a uno de los condenados por el triple crimen de Villa Moreno, hecho en el que uno de los hijos de la víctima fue asesinado.
Para las 14.47 de aquel día los dos hombres involucrados en la ejecución de Trasante ya estaban parados en la puerta de la casa del ex concejal. Así lo registra una cámara de vigilancia de la zona. Lo que pasó luego es lo relatado por los testigos del hecho: su viuda y una hija de ella de 12 años. La niña atendió al llamado a la puerta, los hombres dijeron que buscaban a la hija de Trasante, ella fue a buscar a su mamá y cuando la mujer se asomó fue forzada a punta de pistola por estas dos personas que se le metieron en la casa. Una vez adentro lo mataron. Para las 14.53 los autores del homicidio ya se habían ido de la casa.
Eduardo Trasante había dejado su banca de concejal por Ciudad Futura a fines de 2018 después de una denuncia en su contra por acoso a una compañera del partido. Para entonces se había convertido en una referencia para pensar la violencia callejera en Rosario. Por su propia historia: el asesinato de su hijo Jeremías en el triple crimen de Villa Moreno en el año nuevo de 2012, y en febrero de 2014 el de su hijo Jairo, baleado a la salida de un boliche céntrico. Así se convirtió en un vocero de los reclamos por justicia por sus hijos y otras víctimas de la violencia.
Por esa historia propia el asesinato disparó múltiples hipótesis. Desde las que lo vincularon a conflictos personales, o las que lo relacionaron a las condenas por el triple crimen, hasta las que lo consideraron como un asesinato con mensaje político.
Si bien no hay certezas sobre un móvil determinado, para los fiscales Matías Edery y Gastón Ávila la investigación se encaminó hacia una hipótesis puntual. "Varias facciones de lo que se conoce como 'Los Monos' estuvieron atrás de la organización del homicidio", sugirió el fiscal Edery en diálogo con este diario. Ese dato, sumado a que en esas facciones habría personas vinculadas a Daniel "Teletubi" Delgado, condenado a 21 años por el triple crimen de Villa Moreno, constituyen hoy la hipótesis más firme. En tanto, sobre los autores materiales hay sospechas puntuales y se esperan medidas de investigación para confirmarlas.
>>Leer más: Crimen de Trasante: indicios de un plan criminal, puertas que se abren y un móvil que no termina de asomar entre conjeturas
Vinculados y desvinculados
Uno de los aspectos claros sobre el crimen de Trasante es que los autores del hecho se movieron en un auto robado. En octubre de 2020 los fiscales Matías Edery y Gastón Ávila imputaron a tres personas como parte de un plan criminal planificado desde la cárcel de Piñero por Julio Rodríguez Granthon, preso acusado de liderar una banda narco. En la calle siguieron sus órdenes Alejo Leiva y Facundo López, todo para adquirir y luego descartar el Peugeot 308 robado que se utilizó en el crimen.
Leiva era conocido de Trasante, habían sido vecinos en Villa Moreno cuando el ex concejal vivía en ese barrio del sur rosarino. En el celular de este imputado se encontraron imágenes del frente de la casa del ex concejal y fotos de carteles escritos a mano con las leyendas "x violador" y "nunca más vas a violar a una mujer". Sin embargo con el correr de los meses no hubo avances respecto de una venganza por un supuesto abuso como posible hipótesis del crimen.
>>Leer más: Imputaron a dos jóvenes la coautoría del crimen del ex concejal Trasante
Por la compra del Peugeot 308 ya habían sido imputados en julio de 2020 dos jóvenes. Aníbal "Archi" Galván, de 23 años, y Brian "Buba" Álvarez, de 19, fueron acusados por encubrimiento en concurso real con la coautoría funcional de homicidio calificado. Según los fiscales al momento de imputarlos estos jóvenes habían comprado por 20 mil pesos el auto robado y que sabían que se utilizaría para un crimen. Sin embargo en febrero pasado Galván fue desincriminado ya que para los fiscales consideraron que no hay evidencias para continuar ligando al joven al plan homicida.
Una comisión de seguimiento
El 30 de julio del 2020 el Concejo Municipal aprobó el proyecto presentado por el partido Ciudad Futura para la creación de la "Comisión de seguimiento del crimen de Eduardo Trasante", conformada por seis ediles. Uno de ellos es el concejal Pedro Salinas, de Ciudad Futura, quien adelantó que este jueves publicarán un informe para dar a conocer cómo se trabajó y cuáles son los balances en este primer año desde el asesinato de Trasante.
>>Leer más: Crimen de Trasante: la querella protestó por la desvinculación de uno de los imputados
Salinas indicó que en este tiempo realizaron varias reuniones con distintas personas vinculadas a la investigación y otros funcionarios. Entre ellos los fiscales Edery y Ávila, la fiscal regional María Eugenia Iribarren, el secretario de Justicia de la provincia Gabriel Somaglia y el secretario de Asuntos Penitenciarios Walter Gálvez. "La comisión sirvió para tener información cabal de la causa y sobre cómo viene la investigación. Un segundo objetivo fue articular las distintas dependencias del Estado para garantizar la reparación integral de derechos a los familiares de Eduardo", describió Salinas.
El edil fue crítico con el avance de la investigación hasta el momento. "Sabemos que la causa no tiene movimiento desde hace cinco meses, no tiene una foja nueva", indicó. En ese sentido habló de "revoleo de hipótesis". "Pasó con lo de los carteles, porque en nueve meses no hubo una sola novedad sobre eso en el expediente, pero fue un golpe revictimizante para los familiares de Eduardo", analizó. Asimismo cuestionó que "desde febrero no hay nada en el expediente" sobre la posible vinculación de un condenado por el triple crimen de Villa Moreno en el asesinato de Trasante.
>>Leer más: Condenan a un joven por comprar el auto en el cual después se trasladaron los asesinos de Eduardo Trasante
Mensaje político
"Desde un primer momento dijimos que constituye un mensaje político mafioso. Carolina (la viuda de Trasante) lo resumió como un crimen de poder, que pretendieron dar un mensaje", agregó Salinas. En ese sentido remarcó: "No sabemos quién, ni sabemos muy bien por qué, pero nos parece que claramente este crimen reviste toda esa gravedad porque lo fundamental no es que asesinaron a un ex edil, sino a un líder social consumado en la lucha por justicia, contra el narcotráfico, contra la violencia y por la paz en Rosario".
>>Leer más: "El asesinato de Eduardo Trasante es un mensaje político mafioso muy fuerte"
Salinas, como militante del movimiento social en el que participaban las víctimas del triple crimen de Villa Moreno, acompañó a Trasante en el proceso que los familiares de los chicos emprendieron hasta finalizado el juicio que terminó con varias condenas altas. "El contexto en el que sucede lo de Eduardo, si uno mira desde el triple crimen de Villa Moreno para acá, no se modificó ni un ápice", analizó Salinas. "Lo que expresa el asesinato de Eduardo es un paso más en el avance en la escalada de violencia que se vive en la ciudad y la provincia", agregó.
En esa línea Salinas apuntó a la necesidad de profundizar las discusiones sobre la violencia callejera. "Si algo refleja el caso de Eduardo es que la clase política, la corporación judicial y todos los sectores con algún grado de responsabilidad en la ciudad no hemos estado a la altura para calibrar un debate estructural en la materia ni para constituir una mesa de trabajo para que amen de las diferencias se puedan establecer puntos para abordar la problemática de la violencia urbana", analizó.