En una ciudad donde las hamburguesas dejaron de ser moda para convertirse en negocio serio, las principales marcas del rubro decidieron dar un paso más y organizarse. Así nació la Cámara de Hamburgueseros de Rosario, un nuevo espacio que reúne a los jugadores más fuertes del sector y que debuta con una jugada agresiva para el bolsillo.
Desde este lunes 13 de abril y durante una semana, varias de las hamburgueserías más conocidas ofrecerán cheeseburgers a $1000 a través de Rappi, en una promoción dirigida a nuevos usuarios o a quienes no hayan usado la app en el último mes.
Detrás de la movida están marcas como Marvel, John’s y Burger House, que lideran la iniciativa junto a otras como Valkiria, The Bistec House, El Gringo de la Ripa, Sliders y Rosario Burgers. En conjunto, concentran cerca del 80% de los pedidos del rubro en aplicaciones en la ciudad.
Detrás de la iniciativa hay meses de conversaciones y un diagnóstico compartido. “Nos vimos en la necesidad de armar una cámara. Había buena onda entre nosotros, pero era solo eso, entonces lo llevamos a algo más formal”, explicó Cristian Di Vito, uno de los socios de John’s Burger y referente del sector a La Capital.
La cámara se conformó junto a otros empresarios gastronómicos de peso en la ciudad, en un intento por ordenar demandas comunes y ganar poder de negociación en un mercado cada vez más competitivo.
Del boom de las hamburgueserías a la organización
Lo que empezó hace una década como una tendencia gastronómica, con locales que replicaban la estética y el concepto de la hamburguesa “de autor”, hoy es un mercado consolidado, con decenas de marcas compitiendo en salones, take away y, sobre todo, delivery.
Rosario ya pasó por otras “olas” comerciales —parripollos en los 90, cervecerías más cerca en el tiempo—, pero la hamburguesa logró algo distinto: adaptarse a todos los formatos y, sobre todo, al ecosistema digital. Es un producto que viaja bien, se fotografía mejor y funciona perfecto en apps. En invierno, incluso, puede representar hasta la mitad de las ventas de muchos locales.
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La pelea por las comisiones del delivery
La creación de la cámara no es solo una foto sectorial, es una respuesta al problema de los costos del delivery. Hasta ahora, la mayoría de estas marcas operaba con PedidosYa. Pero el malestar por las comisiones, que, según plantean, superaban el 30% por pedido, llevó a un quiebre.
La decisión fue coordinar un cambio de estrategia y migrar, en bloque, a Rappi bajo un esquema más favorable: meses sin comisión, costos reducidos en una primera etapa y un esquema progresivo. El objetivo es recuperar margen en un negocio donde el volumen no siempre garantiza rentabilidad.
“Tomamos la decisión de hacer un cambio drástico todos juntos para darle la fuerza que necesita. Rappi no tenía tanta presencia en Rosario y desde nuestro lugar tratamos de darle ese impulso”, explicó el empresario. En esa línea, adelantó que las marcas que iniciaron el proceso trabajarán de forma exclusiva con la aplicación, al menos en esta primera etapa.
Una hamburguesa a mil pesos
El lanzamiento viene acompañado de una estrategia comercial fuerte: durante una semana, los usuarios nuevos, o quienes no hayan usado la app recientemente, podrán comprar cheeseburgers a $1000.
La idea es acelerar la migración de clientes hacia la nueva plataforma. Luego, anticipan, vendrán otras promociones y beneficios escalonados
La nueva Cámara de Hamburgueseros busca ordenar demandas comunes del sector, desde costos operativos hasta condiciones de comercialización. Pero también apunta a consolidar una voz propia en un mercado cada vez más competitivo.
En Rosario conviven desde locales con salón hasta dark kitchens que operan solo por apps. La barrera de entrada es baja, pero sostenerse en el tiempo no lo es tanto. Ahí aparece la diferencia entre quienes entraron por moda y quienes buscan profesionalizar el negocio.
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“Esto es parte de ordenar la actividad y hacerla sostenible”, sintetizan desde el sector.