Horacio Usandizaga, el presidente de Central, es un hombre de convicciones
fuertes y de decisiones drásticas. Así quedó expuesto esta semana cuando les pidió a siete
jugadores representados por Juan Carlos Silvetti que cambiaran de representante si querían seguir
en Central. En el mano a mano con Ovación, el Vasco se refirió a esta situación y a otros temas de
la vida institucional, económica y futbolística del club. La charla transitó por caminos sinuosos y
otros más lineales. Por ejemplo, se encendió cuando habló de los "negociados" de Silvetti y de su
connivencia con la barra brava y algunos dirigentes de la comisión directiva de Pablo Scarabino.
También reiteró acaloradamente su malestar con el representante por el embargo que presentó contra
el club, producto de un convenio sellado con la comisión directiva anterior. El Vasco realizó una
presentación en AFA para que a Silvetti le quiten la licencia como agente de Fifa. Se mostró más
tranquilo cuando habló de la deuda que mantiene el club, la que considera que ahora es "manejable"
y bajó los decibeles cuando hizo alusión al fútbol, al Kily González y a la compra del club Real de
Arroyo Seco, una inversión que entiende como necesaria a partir de la expansión que deben tener los
clubes.
—¿Cuál es la verdad del contrato que firmó la comisión directiva anterior
con el representante Juan Carlos Silvetti?
—Central le firmó a Silvetti la exclusividad, por la cual el 10 por ciento
de todos los jugadores que se vendían eran para él. Si yo le firmo a un representante algo así, los
socios me destrozan. Las ventas en Central hoy las maneja mi hijo Manuel y él no cobra nada.
Silvetti también se hizo firmar un convenio como el único autorizado para reclamar los derechos de
formación y el 30 por ciento era para él. Silvetti lo repartía con la barra brava o con algún
directivo.
—¿Los contratos que les hacía firmar a los jugadores tenían
irregularidades?
—Sí, les hacía firmar un convenio de representación, pero con un solo
ejemplar. Según me dijeron los jugadores, para él se hacía firmar uno en el que pactaba una
indemnización de 250 mil dólares. Cualquier contrato se hace con dos ejemplares, pero Silvetti no
les daba copias a sus jugadores. No se las daba porque esas cláusulas no están permitidas por Fifa.
Les hacía firmar dos convenios. El registrado en AFA no tenía esas cláusulas y el privado era sólo
para él. Silvetti llega a tener alrededor de 100 jugadores de Central gracias a la presión de la
barra brava sobre los chicos y los padres.
—¿Los jugadores eran apretados para ser representados por Silvetti?
—Cuando asumí iniciamos un sumario administrativo sobre ese tema. La barra
apretaba a los chicos para ser representados por Silvetti. Los extorsionaban. Me lo comentó gente
que trabajaba en las inferiores y hasta ex directivos. Si Silvetti muestra los contratos leoninos
sería como clavarse un cuchillo en la panza. Estamos cansados de hacer denuncias. Ahora lo
denunciamos por los medios para que los fiscales actúen de oficio, pero se lavan todos las manos.
No quiero pensar que los ex directivos tienen protección política y de la justicia. No lo puedo
probar, pero es evidente que metieron la mano en la lata.
—¿Cómo termina este conflicto con Silvetti?
—Mi hijo Manuel llevó el viernes una nota a la AFA pidiendo que le
quitaran la licencia como agente de Fifa. Viajó con Costa a Portugal para cerrar la operación,
estuvo con mi hijo Manuel y después nos metió un embargo millonario en AFA para que no podamos
mandar el transfer. Nos chantajeó. Igual, el transfer de Costa saldrá, porque estuvimos viendo
algunos mecanismos para que no le corten la posibilidad de trabajo.
—¿No cree que la comisión directiva asumió una actitud similar a la de
Silvetti al apretar a los jugadores para que rescindieran sus contratos con él?
—No. Citamos a los jugadores y le dije a Norberto (Speciale) que les
explicara que estaban representados por un sinvergüenza. Fuimos claros. Si querían seguir en
Central debían cambiar de representante. También les dimos el apoyo gratuito de nuestros letrados.
Podían seguir practicando, pero no jugar en Central. A Silvetti lo quiero echar del club.