Omar “El Negro” Palma, Pablo “Vitamina” Sánchez y el último, Ignacio Malcorra, tienen un denominador en común: la emblemática camiseta número 10 de Central en la espalda. Con la salida de Nacho, el número quedó vacante y fue un renombrado juvenil el que se quedó con ese lugar: Santiago Segovia.
Ignacio Malcorra, quien portó el emblemático número desde 2023, dejó un vacío no sólo en los hinchas y el plantel canalla, sino también en los dorsales. Cuando se confirmó su salida comenzaron las preguntas para saber quién iba a ser el reemplazante, al menos en el 10. Todos los caminos conducían a un mismo nombre, por eso la elección de Santiago Segovia no sorprendió.
El flamante 10 de Central tuvo un 2025 con escasas apariciones en el equipo de primera división y la reserva auriazul, distintas lesiones lo tuvieron a maltraer y no pudo hacer pie. Sin embargo, Jorge Almirón le dio la confianza necesaria para probarse el icónico número, relacionado a los conductores creativos, habilidosos y gambeteadores del fútbol.
Segovia tiene el duro reto de saber llevar un “10” que no es para todos. Antes de Malcorra, el número lo probaron varios, pero pocos quedan en la retina del hincha canalla. Algunos nombres fueron Emiliano Vecchio (más recordado por lo extra futbolistico que por lo hecho en cancha), Néstor Ortigoza, Gustavo Colman y Giovani Lo Celso, pero hay que remontarse a más de una década para recordar a un juvenil con la 10 canalla.
El último 10 de las inferiores
Nacido en Concepción del Uruguay hace 18 años, Santiago Segovia se hace de la 10 de Central con apenas 11 partidos en primera división, entre Liga Profesional, Torneo Apertura y Clausura y Copa Argentina.
El último que usó la 10 de Central con menos de 10 partidos en primera fue Franco Cervi, que los tres partidos en el final del Torneo de Transición 2014 le bastaron para que Eduardo Coudet confíe en él para usar el histórico número. Y el debut no pudo ser mejor: golazo y triunfo en la fecha 1 del campeonato de primera división del 2015 ante Racing que venía de ser campeón del fútbol argentino.
Cervi jugó 18 meses con la 10 y convirtió siete goles y dio 11 asistencias. En total jugó 53 partidos con el histórico dorsal y se fue vendido al Benfica de Portugal más de 5 millones de euros.
El 10 en Central en el Siglo XXI
Sólo en este siglo Central tuvo doce número 10, sin contar las tres temporadas en el Nacional B donde por reglamento obligan a utilizar a los titulares los números en orden y eso permitió que nombres como Rodrigo Salinas, Leonardo Monje y hasta Federico Carrizo lo utilicen. Omar Palma soltó el número a finales de los 90 y lo tomó Ezequiel González, que abrió el historial detrás de ese número en el Siglo XXI.
Luego del Equi González lo usó Pablo “Vitamina” Sánchez, Pablo Vitti, el paraguayo Roberto Acuña, Damián “Kitu” Díaz, otra vez González en su retorno en 2009 y luego Jonatan Gómez. Tras el paso de Central por el ascenso, la 10 quedó para Antonio Medina.
Luego del “Tony” llegó con la 10 el Chucky Cervi. Tras la venta del zurdo al Benfica de Portugal fue Giovani Lo Celso, que debutó con la 34, pasó por la 21, y sobre el final de su estadía en Central se colocó la 10, cuando ya acumulaba 45 partidos en primera.
La venta de "Gio" al PSG le dio la oportunidad a Gustavo Colman de quedarse con la 10 durante una temporada y media, más tarde la usaría Néstor Ortigoza para celebrar la Copa Argentina 2018.
Ortigoza se fue de Central y el número quedó vacante lo que dio paso a una seguidilla de jugadores que llevaron la 10: el uruguayo Federico Martínez (en dos partidos) y Emiliano Vecchio y el venezolano Michael Covea.
El volante que llegó de Tachira y pasó sin pena ni gloria por Arroyito fue el último antes de Ignacio Malcorra, que durante tres temporadas supo ser el estandarte de Central con la 10 en la espalda.
Segovia el nuevo 10
Segovia debutó a fines de 2024 con la Nº 51 en una derrota de Central ante Barracas Central, fueron apenas seis minutos. Ese año acumuló cuatro partidos más (uno sólo como titular) y hasta un gol en la última fecha de la Liga Profesional ante Belgrano.
>> Leer más: Santiago Segovia: "Pude terminar el año como quería, jugando como titular"
Para la temporada siguiente, la 2025, utilizó la Nº 17, dorsal que lo acompañó durante todo el año en los seis partidos que jugó, todos ingresando desde el banco de suplentes. Las lesiones hicieron que el pasado año no sea fácil para el volante de Entre Ríos y no pudo tener el ritmo necesario para acumular experiencia en cancha.
Ahora tiene la difícil misión de usar una camiseta con peso, que supieron llevar Omar Palma, Aldo Pedro Poy o Ramón Bóveda, entre otros.