Héctor Bidoglio quizás lo tenga definido, quizás no. Pero el jueves dejó claro en la conferencia de prensa en el Coloso del Parque que tenía una duda: el 9. Se podía pensar entonces que en realidad esperaba el cierre del libro de pases, porque aún se ilusionaba con traer el último refuerzo que pidió: el colombiano Juan Daniel Roa y los únicos con posibilidades de irse eran dos centrodelanteros. Pero ya por esa hora, de ellos el único que podía irse era el paraguayo Alfio Oviedo, mientras que el otro, el portugués Luis Leal, era seguro de que se quedaba. Entonces, ¿por qué no confirmó a la Pantera? La respuesta es muy sencilla: porque no está convencido de que deba hacerlo. El técnico rojinegro ya mostró firmeza para tomar decisiones y este caso no parece ser la excepción. Los números lo avalan: ni por asomo esta Superliga tiene parentesco con su rendimiento en la primera temporada. Ayer tampoco lo confirmó y es muy probable que finalmente sea titular mañana en Santa Fe ante Unión (17.10), pero está claro que el que juega con la 7 deberá ganarse de nuevo la confianza del entrenador rojinegro.

































