Central

Para el canalla, con viento a favor es más sencillo

Los buenos resultados le dan la posibilidad a Bauza de trabajar sobre algunos puntos específicos que debieran pulirse para hacer de este Central un equipo aún más sólido.

Viernes 31 de Agosto de 2018

Entre el peso de los puntos fuertes y débiles se suele construir la imagen de un equipo. Si los primeros son los que predominan, el rendimiento estará mucho más cerca del ideal. Si suceda a la inversa, los problemas se presentarán más a menudo. Con los números en la mano no hay otra forma de apreciar y entender que el Central de Bauza, al menos hasta aquí, logró hacer pesar más los elementos con los que cuenta para lograr buenos resultados que los que suelen entregar algún dolor de cabeza. Por algo el canalla es puntero. Aclarado el punto, el propio técnico auriazul entiende, y por eso lo repite semana tras semana, que el equipo tiene todo para seguir creciendo. ¿Qué significa eso? Que nota algunos comportamientos que quizá no se los pueda llamar "débiles", pero sí sobre los que se quisiera mejorar en lo inmediato. Un repaso por algunos de esos puntos flacos del igualmente sólido Central, líder de la Superliga.

Poco juego

No es un ítem que atañe sólo a Central. A la enorme mayoría de los equipos les pasa que les cuesta familiarizarse con el juego. Pero no con la forma en la que se juega, sino con lo que se hace, o se intenta hacer, en busca del desequilibrio. Si hoy Central es puntero solo es porque defiende y atacar mejor que el resto. De ahí a que no tenga que mejorar hay un largo trecho. Se sabe que lo que se intenta es que la pelota pase siempre por los pies de Ortigoza, pero mientras el volante juegue más cerca de los defensores que de los atacantes, la cuota de fútbol seguirá sin aparecer en la medida que se pretenda. Esto hace que quienes deban romper un poco más sean los volantes por afuera, pero es algo que hasta el momento no se transformó en una de las cartas de presentación del equipo.

Ruben, sin gol

El momento que atraviesa Marco Ruben no es propiedad de Bauza ni nada que se le parezca. Igualmente la forma de jugar que tiene un equipo suele tener incidencia directa en la efectividad de sus delanteros. A Ruben se le está haciendo difícil convertir y eso es un enorme inconveniente para el canalla. No es lo mismo depender exclusivamente de Zampedri que jugar con un Marco mucho más despierto y hambriento de gol. Ya desde la época de Paolo Montero, cuando se vio aquejado por algunas lesiones, el capitán perdió el instinto goleador, algo que no recuperó con Leo Fernández y que le está costando ahora con el Patón. En este nuevo proceso el único tanto que convirtió fue de penal, ante Juventud Antoniana por Copa Argentina. A esta altura ya parece una deficiencia personal más que un problema de adaptación con Zampedri. Más allá de eso, que Ruben se mantenga lejos de los goles es algo que inexorablemente lamentará el equipo.

La banda derecha, flaca

"Al jugar con dos delanteros de área necesitamos romper más por afuera y que tengamos muchos centros". El razonamiento de Bauza fue siempre el mismo. Pero si eso no ocurre el equipo pierde cierto potencial. Ante Talleres, por ejemplo, Carrizo fue el que más preocupó en el primer tramo del partido, pero claramente el andarivel derecho no funciona en la misma magnitud que el izquierdo, donde Camacho viene cumpliendo, ayudado por las condiciones que muestra Parot cuando logra proyectarse con criterio. De otro lado el Pachi no puede hacer pie en lo que a desbordes y centros se refiere. Y suena entendible teniendo en cuenta que Carrizo siempre se mostró más incisivo por izquierda. No es casualidad que el primer cambio haya sido Lioi por Carrizo en los cuatro partidos del semestre. Y hasta en algunos pasajes del encuentro al Pachi se lo nota con cierta incomodidad. Eso no quiere decir que no pueda jugar en esa posición, sino que el propio jugador y el equipo necesitan ahí una mejora.

No tiene un 5 de marca

Hoy el orden es todo en Central y a partir de eso el equipo ha sabido sobreponerse a muchas situaciones. Lo que está haciendo Central es moverse de manera más colectiva, sin la presencia de un jugador en el mediocampo que se caracterice por la marca. Bauza está más que conforme con el trabajo que está realizando el Colo Gil, pero la falta de un volante tapón hace que Ortigoza no tenga demasiada libertad a la hora de desprenderse. Si lo hace, el Colo queda demasiado desprotegido en el medio. Hoy no parece ser un punto débil o al menos que el equipo lo sufra, pero en algunos partidos lo sintió. Cuando Central no tenga la pelota y la misma no pase por los pies de Ortigoza, el rival siempre tendrá una manera más sencilla para complicarlo, como sucedió un buen rato contra Talleres y también ante San Martín de Tucumán. De igual forma, esto no parece ser un problema real, sino más bien una amenaza.

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